Las viñetas en la tierra de Bolívar aun esta en la era de mancheta, en un pequeño espacio de los periódicos, y de contenido humorístico con alusiones políticas, a favor o en contra del gobierno de turno. Y no es que sea malo eso, si no que hay que abrir caminos y abordar otros temas en las viñetas.
Los grandes personajes de las viñetas estadounidenses tenían, y tienen, un espacio entre el horóscopo y el crucigrama en los periódicos, después saltaron a las tiras dominicales, y todo era y es talento de ese país.
Siempre me he preguntado ¿Por qué no hacen eso los periódicos de Venezuela? Hay unos que lo han hecho, pero el personaje termina cansando o en casos extremos el periódico quiebra. Y vuelvo a preguntarme ¿En donde dejan la frase tan usada “apoya al talento nacional”?
Supongo, será una de las razones, que resulta más económico pagar los derechos de impresión de viñetas foráneas que pagar por las nacionales, según mi lógica debería ser al contrario, pero como en Venezuela los comics son una lectura netamente infantil, pues nadie habla sobre eso.
Mafalda aparecía en un periódico de su natal Argentina, y los temas que habla la creación del artista Quino no son infantiles.
No me extrañaría que las personas que argumentan esa idea tan retrograda sean los primeros en armar un escándalo cuando vean comics, o series animadas en la televisión, llenas de sexo y violencia, que opinen que los videojuegos son cosas también infantiles y solo la política y el sexo son temas adultos.
En muchos aspectos, Venezuela sigue siendo un país “en vías de desarrollo” con muchos matices de República Bananera, en donde los monótonos culebrones tienen mas simpatía con las masas y que piensan que esa película de superhéroes que habla de conspiraciones, una guerra, de familias disfuncionales, del lado oscuro de la humanidad, se puede disfrutar tranquilamente con sus hijos.
Y a mi parecer, hay que agregar, que los artistas nacional, no todos, creen que hay que consumir sus obras por que si, creyéndose el equivalente a Alan Moore, Jim Starlin, Quino, cuando el proyecto comic queda en eso, un proyecto. Unido al hecho de que realizar el registro de propiedad intelectual es costoso, se debe el artista cuidar de muchos depredadores que llegan con una intención de ayudar. Hay gente que apoya esta vertiente artística pero no cuentan con difusión y apoyo tanto del Estado como del sector Privado.
Países como México, Argentina, Chile y Brasil están apoyando a su talento de las viñetas, dándoles la oportunidad de salir adelante.