¿Qué se puede decir de esta película? Una película de acción bien resuelta, no cae en los clichés del género, a no ser por el hecho de estar dirigida por un francés, y siendo parte inglesa y parte francesa, hablada en ingles y ambientada en New York.

León es un asesino a sueldo, o como se refiere a si mismo “un limpiador”,  en el barrio de la pequeña Italia de la gran manzana, viviendo solo, trabajando para un mafioso de nombre Tony, quien le da las asignaciones que debe cumplir para su trabajo.

Vemos como una chica de un hogar roto, un ojo morado y con un temprano hábito de fumar, una joven Natalie Portman,  es la vecina del callado matón, todo se tuerce cuando el padre de Mathilda  no cumple con un pedido que le encomienda unos oficiales corruptos de la DEA. Al día siguiente estos personajes entran a la casa de la joven y masacran a la familia disfuncional. Mathilda es salvada por León,  la joven le pide socorro, aunque en un comienzo está en desacuerdo, acepta y decide enseñarle el oficio que lleva para que leve a cabo su plan, vengarla muerte de su pequeño hermano a manos de los oficiales corruptos.

Cada personaje esta bien definido, desde León con su relación su planta, Mathilda  y su comportamiento buscando como una nueva figura paterna y una persona a quien amar, así como el villano demente quien usa cualquier medio para lograr sus objetivos, sin importar quienes estén en medio.

Las escenas de acciones tienen espectacularidad, y no están por toda la película sino en los momentos más claves y necesarios para mantener despierto al espectador.  Y a diferencia de las películas de acción hechas por estadounidenses, el guión si bien es simple, es sólido, justifica las explosiones y los tiroteos.

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