Originalmente pautada para ser una mini serie de cinco número pero se extendió a seis bajo la tutela del antiguo editor en jefe de la Casa de las Ideas, Joe Quesada.

En esta mini serie se nos relata una historia un tanto extraña para el guardián del barrio de New York conocido como la Cocina del Infierno; desde el comienzo las cosas no estaban bien, ya que los mismos desperdicios que dejaron ciego a Matt pero lo dotaron de increíbles poderes, le dejan una enfermedad letal a uno de sus clientes, un cáncer en los ovarios. Con la ola de calor en el ambiente un extraño asesino está suelto matando a quien sea y extrayéndoles los ojos de sus cuencas. Matt rememora a su padre casi constantemente, al igual que el otro “héroe” de la historia Néstor Rodríguez y sus nexos no solo con obras de beneficencia, sino con el nuevo grupo de héroes de la ciudad practicantes de un culto de origen afrocubano.

Es una buena historia, cargada de emotividad aunque en ocasiones considero que el dibujo de Quesada es un tanto irregular ya que, pareciera, que hubiese estado oxidado en el oficio de dibujar por un buen tiempo y que esta historia la narró para demostrar que mantenía el toque. Personalmente, mención de honor para el entintado de la misma el cual cumple con todo lo que un lector de comics espera, una historia bien detallada y bien contada.

Si bien hay escenas bien hechas hay otras un tanto jaladas de los pelos, la escena de Matt con su traje de vigilante sobre una moto es una de ellas, pero de resto me pareció una historia entretenida que cumple con su misión, pero que quizás fue un alarde de ego de Quesada para demostrar, para ese momento, que si quería él podía encargarse de dibujar y escribir una serie.

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