De seguro un “progresista” (también llamados coloquialmente como “mamerto”) en el tema de Venezuela no le gustará estas líneas, considerando el hecho de que soy Venezolano por nacimiento y geográficamente aún vivo en ese país. Creo que tengo más potestad que tu en hablar del tema social y político que aquí ocurre.
¿Recuerdas la palabra potestad? Quizás mi formación como Licenciado en Administración, con un diplomado en aduana y comercio exterior no sean elementos para ti, “amigo progresista” pero me dan una mejor idea de lo que aquí pasa.
Hablemos del tema del petróleo primeramente. Venezuela tendrá las reservas más grande del hidrocarburo a nivel mundial, pero ¿Sabes una cosa? En su mayoría son reservas del tipo Pesadas Extra Pesadas (te remito a la escala de los grados API en este asunto), eso quiere decir que a diferencia del petróleo de los países árabes, no es un hidrocarburo que sea fácil y barato de procesar (en pocas palabras de sacar derivados del mismo); claro el proceso moderno de conversión química puede haber mejorado, pero el petróleo pesado y extra pesado genera grandes costos en este asunto. Y ¿Qué me dices de los grandes desastres ecológicos que han sucedido en Venezuela con respecto a estas explotaciones de hidrocarburos? Cierto, no lo sabes gracias a la censura de los “malvados medios de comunicación venezolanos”.
¿Sabías que hay una ley de responsabilidad en radio y televisión que prácticamente a convertido a los medios de comunicación venezolanos en eunucos? Promulgada para mejorar la decadente caja tonta nacional, así como la radio, que lo ha hecho es multiplicar los programas de tarotistas, telenovelas y demás cosas que de seguro alteran tus suprarrenales en tu país natal. Incluso hasta hablar de los problemas recientes con los embalses de agua es penado. A la radio aun no lo han doblegado del todo, pero es normal escuchar como se mezclan las señales de circuitos de radio con las radios comunitarias. Y ese cuento de que “el pueblo tiene acceso al espectro radioeléctrico criollo” es tan falso como el aprecio por la vida humana de ciertos guerrilleros a los que consideras modelos a seguir. Es la misma mafia de amiguitos de antes, solo que con otro color.
El mismo cuento de la soberanía, con los diferentes apellidos que le han dado en los últimos años, bastante falso. En el aspecto tan importante como lo es la producción agrícola, hasta las semillas de pasto para el consumo animal son traídas del exterior al igual que gran parte de los alimentos que medianamente consiguen los venezolanos tras largas esperas en los supermercados. Y esos son apenas unos problemas puntuales, he dejado los temas de la inflación galopante, la represión armada contra los estudiantes que se oponen al régimen (entiende una cosa, oposición no necesariamente se relaciona a un partido político) , la falta de seguridad, la evidente realidad de que no hay empleos para la juventud que egresa de universidades y tecnológicos, el suelo mínimo más cercano al de Haití entre muchos otros problemas más.
Y si, tendré que apelar por lo peor que tiene el “macho criollo venezolano”, al decirte que puedes darme todos los epítetos que quieras, sacarme todas las estadísticas que quieras sobre Venezuela, pero una cosa es ver el tigre desde lejos y otra tenerlo en frente; si estas palabras te ponen de malas, pues me alegro. Y espero que te hagan reflexionar un poco, dejar de pensar en las “Venas Abiertas de Latinoamérica”, en las conspiraciones, en lo bonito que sería el mundo si todos pensaran como tu, ya que si hay algo en la democracia que tanto defiendes, es la libertad de pensamiento.

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