En esta aventura de la amenaza elegante Fantomas, se ve una faceta interesante del personaje, hace obras sociales y se impone retos solo por diversión. En esta historia vemos como busca el personaje convertir, a pesar de los grandes obstáculos naturales y por supuesto a siempre persistente agente del orden Gerard, el desierto del Sahara en un lugar más apto para la vida y que se dedique a la agricultura. Si bien el reto es conseguir que el proyecto que emprende este ladrón en compañía, a modo de testaferros, un ingeniero Lee y el profesor Zemo, que se han comprometido a ayudar a este ladrón de guante blanco.
Lo más impresionante es como el ladrón burla a las autoridades en un ingenioso plan el cual consiste en robar el agua que da vida las cataratas del Niágara, y devolverlas a tiempo antes de que muchos se percaten del engaño.
No voy a negar que esta historia la considero buena, pero le faltó ese dinamismo que noté tras leer otra historia del personaje en cuestión. Desconozco las razones por las cuales esa entrega se ve un tanto floja y contada de forma apresurada. Otro punto negativo fue que la persona que la digitalizó, pudo haber hecho un mejor trabajo.

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