¿Creyeron que estarían a salvo de esta tontería? ¡Pues no! Y en esta oportunidad voy a referirme a ustedes como grupo, sin distinción de algún tipo. Creo que se la merecen.
Vayamos por partes, sus eventos (término usado hace algún tiempo para referirse a lo que hacen) les queda grande el título de convenciones y no lamento comentarlo con esta honestidad tan ácida. Y ¿Cuáles son mis razones para tal argumento? Una convención, esas de la que se ven afuera de Venezuela, ofrecen más que el mal olor otaku, mercaderes reunidos bajo un mismo techo y algún que otro invitado; le ofrecen al asistente entretenimiento de calidad, un cronograma de actividades que lo mantienen interesado en participar así como algo muy importante que es la opinión de su cliente es apreciada (asistente). Eso, a mi parecer, es lo que hace un organizador para diferenciarse del resto y se evidencia en su esfuerzo al llevar la convención a cabo.
En Venezuela, los organizadores solo están interesados en las buenas opiniones, el prestigio y destacarse del resto, al tildarlas de competencia desleal o más recientemente, desconocerla y usar a los acostumbrados personajes para arremeter contra los que opinan diferente (siempre y cuando haya pases de cortesía como medio de pago y otros favores)
Seamos honestos en varios puntos, yo sería muy hígado encebollado al no reconocer que a pesar de la situación del país se han mantenido y han logrado diversificar el mercando tanto asistente como en lo que se ofrece. Tampoco negaré el progreso que se ha hecho con los eventos en el interior del país, en especial Maracay, haciendo cosas que en el pasado jamás se pensó que se llevarían a cabo. Ciertamente, es algo que se debe aplaudir.
Pero la ovación debe concluir, para darle paso a las preguntas ¿Cuáles son las razones de por que se sigue haciendo la peor convención venezolana (OSECON)? ¿A que realmente está jugando los responsables de “Avalancha”? como dije anteriormente, están jugando con fuego y ese compañero no es fiable del todo. Claro, ahora hay un número increíble de eventos en Venezuela, pero en mi óptica todos han caído en lo mismo, incluso los que comenzaron variando la receta y el público consumidor. La horda zombi otaku nacional ya no es la que era, puede hacer de las suyas aun (¿Alguno recuerda el “acto heroico” de emborracharse a las puertas de los eventos de Aragua? Así como otras historias similares) ya no genera los mismos ingresos de días pasados.
Siguen siendo, les guste o no, gran parte de los asistentes; por otra parte pareciera que ustedes, los organizadores, por mucho que traten de negarlo, les gusta tener a la horda en sus eventos, quizás algo de dinero le sacaran.
Quizás el único honesto en su gremio es el irresponsable del Osecon y que no le teme a repetir el chiste, que viene realizando desde ya tiempo, a diferencia de algunos que tratan sin éxito de verse diferentes. Y ese será mi último punto; una cosa es intentarlo y otra es la actitud de muchos responsables de eventos en la actualidad. Las cosas han cambiado, quizás no mucho, de como solían ser antes, aquellos días que culminaron en agosto de 2008 pero aun siguen repitiendo los errores del pasado así como el comportamiento que no debería tener una persona tan metida en estas cosas.

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