Sé que la frase es de buenas a primera, pero creo que en esta oportunidad, algo me dice que estarán de acuerdo conmigo, al menos eso espero.

De malas a primera, considero que dudo mucho que en las elecciones parlamentarias en Venezuela, los dos bandos vayan a hacer algo significativo, considerando que parecen estar a centímetros de un abismo.

Mientras los oficialistas parecen un nido de serpientes y cada día hay un nuevo escandalo que hace evidente sus costuras. Desde ex funcionarios que deciden ser informantes y hasta la inquisición (aporrea) parecen estar cambiando las acusaciones hacia a los que alguna vez, fueron sus más grandes camaradas. A mi parecer, tal unión de la que siempre han estado hablando, siempre fue un teatro, cosa que se hace evidente tras la muerte del comandante espacial.

Y llegó el momento de esa de esa aglomeración llamada Mesa de la Unidad Democrática. Puedo entender lo de la Mesa, pero ¿Dónde me dejas lo de Unidad? Son notorias las costuras y su carencia de dejar de lado sus conflictos internos por un bien mayor, pero ni eso. Si a eso le sumamos el hecho de que aún siguen con el discurso de que cambiando el gobierno, el país podrá salir del abismo; al menos a mi me dejan mucho que decir. Así mismo, la notoria incapacidad de usar el descontento para ganar los votos y el descenso electoral del bando contrario.

Quiero agregar que muchos de los que forman esa agrupación ya no me convencen mucho, ya que parecieran infiltrados de un bando, pero ene l contrario. Una especie de forma de sabotear al contrario, quien también está cayendo. En otro contexto, todo esto pareciera una buena idea para una comedia de humor negro.

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