Todos acordamos que los “vampiros” de cierta saga de libros y películas son una de las peores versiones de las criaturas, así como el millón y medio de argumentos que le han dado para confrontar la calidad de la mencionada franquicia; aunque yo debo poner una nota diferente con respecto al impacto que generó el salto de esa franquicia a los juegos del hambre y el limitado impacto que tuvo divergente.
Muy personalmente debo decir que los juegos del hambre poco me llamó la atención, tengo que decir que la segunda entrega de los Vengadores pudo dar para mucho más así como dudo mucho el hecho que en algún momento a alguien se le ocurra hacer algo como Fundación (la famosa saga de libros del autor Isaac Asimov). Tampoco esperen que escriba sobre la película de World Of Warcraft, si nunca le di al videojuego y espero que se comprenda de una buena vez que toda película basada en videojuegos, no es una estrategia muy inteligente que se diga.
En la presente oportunidad, debo poner mis apuestas a alguien que si bien está “retirado” del medio, que la crítica no la acepta y cuyo mensaje es bastante…grosero, por decirlo de una forma elegante. Cosa que si responsable no hizo.
Si, lo digo con franqueza y sin miedo, en algunas cosas apoyo al alemán loco llamado Uwe Boll, una industria que está dejando de producir películas, sino complejas estrategias de mercadeo y que a modo de producción derivada, te deja joyas como “Los Pitufos”, Jem, o las fotocopias de Actividad Paranormal y que, seguramente, se deben estar deleitando con todo lo que se ha dicho y escrito sobre la nueva versión de los Cazafantasmas; existe la posibilidad que tenga algo de razón. Lo importante de una campaña publicitaria, es que el mercado se encuentre hablando de ella y que si pueda perder presencia en las conversaciones, pueda seguir dando de qué hablar. Que importa si es un fracaso en taquilla o el mentado abuso de la nostalgia, por algún lado se recuperó la inversión y el ciclo de repite.
Posiblemente estamos viendo que la tendencia de adaptar las series animadas de días pasados a película a un punto de quiebre y que no basta con poner como responsables de una película no de uno, sino de dos documentales del joven castor canadiense y esperar que llueva el dinero.

Anuncios