La casa de las ideas vuelve a apostar en grande, esta vez con uno de sus longevos héroes menores, ni más ni menos que el hombre hormiga. Y en esta reseña omitiré la habitual introducción del personaje ya que con esta película es que vengo a conocerle.

El profesor Pym tiene rato retirado, pero debe regresar a las andanzas de su empresa ya que su antiguo mentor a replicado uno de sus experimentos y la partícula Pym está dando de que hablar. Aquí también se nos narra la historia personal del nuevo usuario del traje del hombre hormiga, Scott Lang, un ingeniero eléctrico venido a menos (con un historial penal y salido de la cárcel) quien anda buscando redención y un empleo seguro.  Pero dentro de él yace un héroe como ninguno.

Pero no es la típica película de superhéroes ya que toma mucho de los elementos de las películas de criminales de guante blanco y los mezcla de forma sorprendente a la trama.  El villano es bastante  ingenioso, aunque no da la talla; si la Casa de las ideas sigue apostando así de fuerte a sus héroes menores, me gustaría ver en un algún momento una película basada en el equipo X Factor.

 

See Your Space Cowboy

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