Realmente sorprende ver que la némesis del gran detective inglés, Sherlock Holmes, era la mente detrás de la reunión de la liga y todo era uno de sus acostumbrados planes para mantenerse como señor del crimen en un lado de la ciudad de Londres. Aunque si bien el profesor Moriarty admitió no solo ser su condición como criminal, sino también como uno de los encargados del servicio secreto de Gran Bretaña.

Y ¿Qué tiene que ver el invento perdido en todo este plan? Una guerra aérea para sacar de una buena vez sacar a su rival en el bajo mundo; pero no contó que el mismo equipo que formó se podría poner en su camino, haciendo un poco al lado sus diferencias.

La acción si bien no la considero tan vertiginosa en estos números, creo que se encuentra muy bien encaminada, además que aclara un poco sobre el misterioso final que tuvieron los dos grandes enemigos, el mejor detective del mundo y el mejor criminal del mundo. Bueno, al menos dejaron en claro lo que pasó con uno de ellos.

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