Si hay una subespecie dentro de universo de la Casa de las Ideas, cuya base es que las mutaciones genéticas en esos individuos  son la base de la existencia de la ya mencionada y que cuya primera aparición fue en Los Cuatro Fantásticos  número 45 (gracias a esa clásica dupla Lee/Kirby) y que la presente serie.

Con los guiones del genial Paul Jenkins y los dibujos de Jae Lee nos narra a lo largo de doce números, lo que parece ser uno de los encuentros más definitivos de la mencionada raza en dos flancos, uno interno con el hermano del monarca Relámpago Negro  llamado Maximus el loco y otra confrontación con los humanos (en concreto un fuerte grupo de mercenarios) y que ambas amenazas se encuentra muy relacionadas entre sí.

¿La premisa se queda corta? En muchos puntos pensé igual, dado el rico pasado que le dieron sus autores originales, así como esa impresión que (al menos a mí) me dejaron  cuando aparecieron en esa serie de Los Cuatro Fantásticos en la cual tenían unos trajes negros, aquí se desvanece un poco; claro, mantienen esa “eminencia” y quizás el mayor conflicto de todos, no son los que señalé arriba sino la falta de acción que no solo me molestó como lector sino que también afectó a la familia real de los inhumanos.

Y si bien ese giro al final de que todo formaba parte de un plan mayor que tenía el monarca con mucha antelación no sorprende (considerando que es lo habitual en cierta obra manga sobre un cuaderno mágico) y todo el potencial como personajes que tiene la familia real de los Inhumanos, todo el conflicto que causó el hermano del rey así como las otras intrigas de palacio que estaban allí inmiscuidas, considero que la serie daba para mucho más a pesar de las que premisas eran bastante sencillas. Eso sí, al parecer, esta gente no son el primer experimento que llevaron a cabo la raza extraterrestre de los Kree en el universo de la Casa de las Ideas y su posible nexo con cierto príncipe de la Atlántida se deja entrever un poco.

See Your Space Cowboy

 

 

 

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