Retomando las reseñas intermedias, así como la colección de Klezmer ¿Qué ha pasado hasta el momento? Ya que estamos ni más ni menos en el segundo libro, el cual es menos grueso que el anterior y el estilo parece seguir con la tendencia experimental. Pues realmente mucho, el singular grupo de músicos son contratados por una familia acaudalada para que formen parte del entretenimiento en una fiesta, la celebración del cumpleaños de una viejecita (todo lo dice el título del tomo en cuestión)

Eso sí, por muy bonito que se hable de Odessa y que el ángel de la muerte no se haya querido llevar la cantante de la banda del Barón y sus singulares músicos así como otros incidentes con unos cosacos y el gitano, que el singular músico responsable del banjo haya visto a la muchacha desnuda y la destrucción del violín del educado Francesco hace pensar ¿Que les hizo pensar que las cosas serían mejor en esa ciudad?

De hecho, lo que más me pareció extraño fue el hecho que después de semejante celebración todos los invitados decidieron que era mejor abandonar esa metrópolis y poner el rumbo hacia el natal Israel.

Fue un tomo un poco extraño de leer, lleno de viñetas y secuencias que se verían mejor en una película animada con el apoyo de la música ya que en este medio se pueden ver bien esos dibujos pero apenas cumplen una pequeña parte del cometido que creo que tenía en mente el autor con transmitir con la obra. Además, considero que dedicar todo un tomo y el argumento del mismo a la banda dentro de aquella casa y esa celebración me pareció que fue algo que si bien se lee como buena idea, no se le pudo sacar todo el lado positivo y pareciendo más un largo episodio innecesario para que el tercer libro; eso sí, aquí hay más referencias a la cultura judía y a sus manifestaciones culturales  y de paso, haciendo todo el asunto de llegar a Odessa como un mero saludo a la bandera que no se le sacó mucho el jugo.

See Your Space Cowboy

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