Honestamente, el coloso esmeralda se está volviendo un visitante habitual en mis reseñas de comics. Así que creo que es mejor dejarlo tranquilo, pero también quiero darle la bienvenida a dos artistas que (espero) sean recurrentes en esta cosa; por un lado tenemos a Brian A y a una leyenda llamada Richard Corben que se juntan para crear una mini serie del arriba mencionado durante los primeros años de la lejana (y buena) etapa de don Joe Quesada cuando fue editor en jefe de la casa de las ideas.

Y ¿Qué vemos en los dos primeros números? Pues a mi parecer el tratamiento que le da el Doctor Samson a su paciente estrella, el doctor Banner mientras lo vemos en algo habitual en esa extraña relación. El doctor detrás de su paciente mientras es escoltado por un puñado de militares y un arma experimental que puede o no detener al coloso esmeralda y el acostumbrado desastre que vas detrás de él.

Puede leerse como algo que es habitual en las historias del coloso esmeralda, pero el mayor punto de cambio que noto es que todo lo que se ve es desde la óptica del doctor así como vemos como Banner y su alter ego se les trata como desastres naturales para evitar controversia ante la opinión pública así como parece ser ambientada en días pasados, cuando Banner no se sentía del todo a gusto con su alter ego y el poco control que tenía sobre él. Eso sí, también vemos que es capaz de hacer lo que sea para enmendar las cosas que ha hecho sus arranques de adrenalina, ayudando a los afectados que deja a su paso. Un contrapunto muy interesante que, creo, poco se exploró con el personaje.

El guión es, hasta el momento, bastante sencillo siendo el singular estilo de dibujo lo que se lleva los premios. Hasta el segundo número se ve poco lo que es normal ver en las historias del personaje, largas secuencias de acción, centrándose más en el desarrollo de personajes y en las próximas situaciones que deberán afrontar y esperando lo peor.

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