Tengo tiempo que no le dedico unas líneas al mundo friki y si bien no ha sucedido algo a lo que, creo yo, deba dedicarle unas palabras considero que nuevamente una página que siempre ha estado mucho más metida en el tema, sacó unas líneas sobre la supuesta muerte de un “famoso” personaje así como el pésimo lenguaje de uno de los colaboradores de la misma que usó para escribir el artículo en cuestión. No es la primera vez que la redacción de esa página es motivo de comentario, pero el uso del lenguaje de las redes sociales conjuntamente con el rancio argumento de “esto es una página informativa” hace que una quiera romperse los dientes.  Y si las cosas siguen así, pues eventualmente tendré que buscar otras cosas a la cual dedicarle unas líneas.

Es irónicamente extraño el asunto sobre los primeros en irse de la cuna de libertadores comparte uno que otro rasgo en común, un porcentaje de ellos son los primeros en argumentar que no abandonaran la nación y que se creen el cuento de que todo lo malo que ocurren es culpa de terceros; pero eso no les molesta en tomar el primer avión y el primer plan improvisado para irse. Es que la condición de vivo criollo es lo primero que debe quedarse en la cuna de libertadores señores, así como el hecho de que ser monarca en Venezuela no es la gran cosa así como es gran cosa esta cosa de la “libertad en Venezuela” sobre esto de que se puede hacer carreras clandestinas de autos y manejarlos mientas bebes cerveza, eso no es libertad. Es estupidez humana, es ser “pueblo”.

Retomando el mundo friki ¿Qué pasó a la final con el regreso de la primera convención de ese estilo en el país? Creo que vi ese anuncio allá por el 2014, quedando desplazado e incluso sus restos siendo la señal de buena onda para una de los tantos mercadillos capitalinos que escaparon hacia otras localidades del país; ciertamente toda una tragicomedia digna de ser narrada de como la primera convención friki del país pasó a ser una mera página en la red social de FB donde realiza un elaborado calendario de lo que una vez consideró la competencia desleal. Posiblemente, ese final estaba ya escrito solo que alguien se le olvidó comentárselo a los protagonistas del asunto.

Y a todas estas ¿Aún siguen con el rancio argumento de “apoyar al talento venezolano”? A mí me tiene harto todo el ruido rancio pseudo letras románticas urbanas así como el más rancio ruido que quiere usar la etiqueta de rock pesado nacional o del género del ofendido de turno; el mero hecho que los irresponsables de esos ruidos compartan nacionalidad contigo debes abrirles no solo un espacio en tu corazón, sino también en tus gustos musicales así como en tu billetera. Quizás no sea un disparate decir, que el rock no ha tenido el aprecio que ha tenido otros géneros con marcas tropicales con las cuales, si se siente identificado buena parte de los criollos.

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