Originalmente, iba a escribir un artículo como este en relación a una urticaria reciente hubo sobre CrunchyRoll, si bien lo desarrollé un punto a la final no me convenció. Además que ¿Gastarme una de las peores introducciones que he escrito para estas cosas para hablar de CrunchyRoll y sus consecuencias? Lo mejor  que pude hacer fue pensar nuevamente en la comunidad friki venezolana, así como en la situación en la que se encuentra el país y como ese asunto (al que unos dicen sin problemas, ignorar) puede ser peor que esta introducción.

Ya que si señores, hay un problema de fondo que nadie se ha sentado a ver y debo dar gracias a que la vieja guardia de la Inquisición de fue (aunque si estuviese viva de seguro me darían unas cuantas visitas) y como dudo mucho que algunos responsables de las convenciones se están haciendo al sol de hoy venga para acá, haré tan extenso este mar de letras como quiera.

El presente mar de letras comenzara comentando que el término de “convención” le queda grande a esas reuniones que hacen en la cuna de libertadores, dado el hecho que no importa si sus responsables les gusta o no los animados japoneses, necesitan de los otakus para mantenerse a flote y no importa el sitio, el lugar donde se lleva a cabo siempre se verá lo mismo.

Posiblemente, lo anteriormente expuesto es apenas una pequeña parte de todo el asunto, aunque para unos el comic que no sea japonés es hablar (por defecto) de La Casa de las Ideas y su Distinguida Competencia ya que para esta gente solo existe el ídolo con pies de barro del momento; por eso es que vemos una maquila descarada del mismo guión, más fantasías de auto inserción entre muchos otros de los males que padece la industria del anime.

Por todo eso, es  una pequeña parte del elefante en la habitación. Hay una serie de asuntos que no se están atendiendo aquí que podría, pues, darle fin a todo. Hablo de no otra cosa que el valor de la moneda venezolana.

Explicando con preguntas

¿Cuántos animes puedes comprar con un billete de Bs 100? ¿Entiendes alguna razón por las cuales aumentan el precio de las entradas? Pues al hecho que cada día que pasa la moneda local pierde valor, es decir que se va a necesitar más dinero para alquilar el local, el sonido, pagar a los invitados, la comida del equipo de trabajo y (finalmente) las entradas preferenciales para los que escriben en columnas los dejes bien parados, como conocidos como la Inquisición y apenas lo aquí mencionado es apenas una parte de los muchos gastos que los organizadores deben hacer para sacar una fiesta friki y todo eso, no asegura buenas estadísticas en ventas de boletos, inquisidores contentos y ganancias que son lo suficiente generosas para repetir la experiencia.

Pero ¿A qué se debe el éxodo de las “convenciones” capitalinas hacia otras localidades del país? Pues al hecho que los gastos mencionados arriba son menos elevados en otras localidades si se les compara con la capital. Querer ver eso como la posibilidad de ver las “convenciones” de la capital pero en tu ciudad es, a mi parecer, un desatino tan grande como una catedral; ya que en la ciudad jardín ¿Hay lugares para llevarlas a cabo? ¿Qué precio tendrían las entradas? Serian dos preguntas, de las muchas, que se deben hacer; incluso si yo como un ente aislado me las formulo ¿A qué se debe que nadie se las haga a la hora de hacer estas fiestas?

De entradas, precios y sitios

Al menos en la ciudad jardín ¿Cuánto podrá durar el alquiler del salón de eventos del centro comercial Híper Jumbo? ¿Cuánto costará hoy alquilar el parque de Ferias de San Jacinto? Y en caso de darse ¿En cuánto saldría la entrada?

Un conocido me comentó que en algún momento, el precio de las entradas a estas cosas iba a servir de filtro y con la posibilidad de cambiar la visión que se tiene de los otakus. Así como no puedo dar una fecha en la que veremos eso suceder, considero que ese plan tiene una falla. El plan parte del supuesto que estas ferias van a seguir.

Pero con la situación en la que estamos es posible que nos quedemos sin ferias y sin tiendas; si la moneda sigue perdiendo su valor y aunque por mucho que se argumente que eso no les importa, creo que no tienen derecho a quejarse. Además, el precio de una entrada no me garantiza la calidad de la misma, cuando la gran mayoría son iguales.

¿No hemos aprendido?

¿Han aprendido algo de la experiencia de lo que fue el magno evento friki nacional? Creo que no del todo; lejos de ver fiestas que se alejan de ese molde así como alejarse del como manejaron los asistentes los difuntos y responsables del mencionado evento; tampoco hubo un avance en relación a los cambios que planteó la insuperable avalancha.

Ciertamente para mantener los avances se necesita invertir y en serio, pero no hay con que hacer esas inversiones así como que el hecho que mantener contenta a la Inquisición convirtió en un costo a considerar. No sé si todas las fiestas que salieron mencionadas en el cronograma nacional se han llevado a cabo, pero para el momento en que estas líneas se vayan a llevar a  cabo, así como el hecho que vayamos a tener un cronograma así de abultado para el año que está por llegar.

Así que es posible que a la vuelta de un rato no tengamos convenciones, un asunto el cual puede ocurrir en algún momento, quizás esto se lea muy pesimista pero considero que el fenómeno llega tarde. La exagerada aparición de primeros eventos ya que hicieron mucho de las suyas. Es un fenómeno que más bien anda llegando tarde pero, es algo que debía ocurrir, ya que las aventuras del ninja llorón terminaron, de la misma forma que muchas asociaciones que se sentían importante ya tienen varios metros bajo tierra.

Anuncios