Posiblemente, para cuando está reseña salga pues espero que sea para darle fin al especial de Noche de Brujas. Y creo que no hay mejor forma para despedir el especial que con una antología de terror que nos recuerda a como se hacían antes, esa sensación de miedo mientras lees que es equiparable cuando lees un libro de esta temática; eso si el dibujo y el guión, a mi parecer, trabajan bastante bien juntos y a pesar de que se encuentra conformado el presente tomo por un equipo creativo rotativo (algo habitual en las series del estilo antología). Para continuar, esta fue una publicación del año 1964 por la casa editorial llamada Warren, quienes decidieron usar ese formato, tal como lo hacía en su momento la revista Mad, para combatir la censura de aquellos días.

La compañía del equino oscuro no sólo revivió a este monstruo durante su etapa clásica, sino que ha hecho lo propio y engendrado una nueva etapa de la serie. Quizás el mejor homenaje a las buenas antología de terror de la baja etapa de oro, con todos los recursos necesarios desde adaptaciones de cuentos clásicos de autores reconocidos, grandes leyendas del medio así como un anfitrión que hace de las suyas también, bastante agradable el tío Creepy que hace bien sus labores como presentador y que continúa la misma línea dejada por los presentadores de días pasados.

¿Qué otra cosa hay que destacar? Que se siente que ha envejecido bien y que si bien fue una publicación que se enfrentó a la censura que derivó en un horrible código para el medio, supo cómo hacer historias que al sol de hoy te ponen la piel de gallina agregando elementos de otros géneros para mantenerse viva así como algún que otro dato interesante para completar la sesión de sustos.

 

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