Para cuando estas líneas en la tónica de los comentarios intermedios salgan publicadas, la marcha pautada para el tres de noviembre de lo que queda de 2016 fue cancelada así como quien sabe que otras cosas más.  Así que, a medio camino de inspirado y de molesto, escribo estas líneas, las cuales espero que sirvan de algo para el lector y a modo de terapia para mí.

Entonces, creo que es tiempo que el actual gobierno considere a la oposición (en su mayoría socialdemócrata) como sus aliados y le dé un espacio abierto a que se forme otra, con la que no comparta ideología. Es lo más sensato que  pueden hacer a estas alturas de la transacción y confirmarían así un montón de cosas.

Al momento en que escribo esto, pues algunos pequeños sectores de la mesa de la unidad han desconocido todo el berenjenal, perfilando sus posturas como la verdadera oposición al gobierno. Aunque también esta situación le da carta blanca a otros partidos para que hagan esa labor; pero eso si señores, sería bueno no caer en cantos de sirenas, ya ven lo que nos han traído recientemente. Por eso propongo que la sociedad ponga una serie de parámetros para los que se animen en ser la nueva generación de oposición, esos parámetros (nuevamente propongo) podrían ser los siguientes:

  • Una ideología definida: Ya hemos visto lo que hacen los marxistas, socialistas y las dictaduras militares en la cuna de libertadores ¿Para qué darle oportunidad a socialistas no marxistas (nacional socialistas) sabiendo que esas ideas son las que nos han llevado a donde estamos ahora? Sería bueno que aparecieran partidos políticos que defienden ideales diferentes al de la dictadura del proletariado o la identidad nacional.
  • Propuestas serias y concretas: ¿Cuántos partidos han hablado sobre reducir el tamaño del Estado para darle más responsabilidad a la sociedad? ¿Cuántos políticos han hablado de reducción de los impuestos ya que se comen el sueldo de los ciudadanos? Nadie ha hecho propuestas como esa, ni hablemos de propuestas un poco más arriesgadas como privatizar buena parte de las empresas del Estado, dejar la dependencia de los ingresos por el oro negro o ahorcar a la sociedad con impuestos, son esas ideas que deben discutirse y no asuntos de quien quiere más al Estado .
  • Comprender plenamente la situación: la cuna de libertadores se está quedando atrás, a pesar de que las cosas a nivel global no andan muy bien, no va a ser fácil recuperar los años perdidos gracias al socialismo del siglo XXI ¿Qué proponen para sortear tal dificultad? ¿Qué proponen para abandonar el sistema imperante y defectuoso?
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