No hace mucho, ya que no sé para cuando estas líneas van a ver publicación, se vio un pequeño debate en un (intento) de artículo de mi autoría sobre la situación de la industria del anime y sus dos mercados (el legal y el ilegal) son casi iguales; pero en otro lado de las redes sociales tuve uno relacionado con las elecciones del gigante del norte y sobre ese engendro llamado Estado y todo lo que hace (para mal) en la sociedad.

¿Cuál de los dos temas tiene mayor peso en la sociedad? Mientras uno se reduce a opiniones subjetivas de una notoria realidad del entretenimiento, aunque la realidad que vive la industria responsable de uno de los productos de exportación japoneses más consumido por la juventud (sea de forma legal o ilegal) desde los noventas; mientras el otro tema no tiene una arista agradable, ya que las dos opciones con mayor reconocimiento de los medios, mientras las otras opciones a la presidencia no han tenido tanta relevancia en los medios de comunicación o son vistos como, por mucho que duela admitirlo, opciones menores, aunque en muchos aspectos mejores que los dos representantes de un vencido bipartidismo.

Es raro, de hecho no recuerdo cuando fue el último debate que tuve así en tan buenos términos no solo en mi cuchitril ya que desde hace algún tiempo, pues las ofensas, los sobrenombres y groserías han sido una constante, al igual que unas pequeñas discusiones que he tenido en la red social del pajarito azul.  Y si hablo de que discutir con un venezolano, lo normal es que todo eso termine en improperios o en las otras palabras que mencioné anteriormente; creo que muchos de los comentarios que hay en esta cosa son prueba de ello; pero también es prueba de los pájaros que tienen muchos en la cabeza y que cuando un tercero le cuestiona sus gustos o lo que ellos ven como la realidad, lo mejor que se les sale son los insultos y nada de argumentos.

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