Con el reciente anuncio de que no se puede emitir comentario alguno sobre la revolución venezolana y sus actores principales, creo que se hace evidente y necesario preguntarnos ¿Acaso lo que sucedía en la cuna de libertadores no era algo digno de repetir en todo el globo? Honestamente, esto es una señal que el descontento que se vive no desconoce si eres socialista o socialdemócrata ya que cuando no consigues comida, medicamentos, cuando sales a la calle y sientes miedo cuando el sol sigue en lo alto del cielo sabes que esa serie de cambios que prometieron sólo han sido para unos cuantos.
No importa si eres uno de los pesos pesados del partido de gobierno, uno de los tantos que han «logrado» tener unos espacios en el enorme sistema de propaganda del Gobierno o simplemente uno de los pocos «empresarios socialistas» que se han beneficiado de todo el asunto, esos problemas simplemente están muy por debajo de tu visión de la república. El resto de los mortales estamos condenados en sobrevivir a como de lugar, honestamente esta situación es el mejor caldo de cultivo para que dos tendencias salgan a la luz pública, por un lado los nacionalistas (que ya lo hicieron) y gente que defienden la libertad.
Ahora lo que falta para seguir con la censura y seguir metiendo lo políticamente correcto es derogar la ley de gravedad para ver si así se evita la caída del Bolívar, considerando que es una moneda que ni los mismos criollos la tienen en un alta estima.
Y ¿En donde tienen la cabeza los que aún defienden esta mal llamada revolución? Digo, puedo entender que la defiendas si eres un peso pesado de la burocracia o una de las tantas rémoras que tienen con sonrisas falsas en alguna de las múltiples instancias, pero de resto simplemente no lo proceso. No creo que esto sea algo digno de emular, aunque dejó de ser un argumento de Podemos en España, todo el asunto de la dictadura del proletariado no es más que humos y espejos que sirven para oprimir más a unos, tildar de traidores a otros mientras se empeña a la nación en nombre del pueblo.

Anuncios