No hace mucho y en pleno enero se llevó a cabo una de las convenciones de nuevo ingreso en la capital. Lo interesante, es que algunos ya se han dado cuenta que cada vez hay menos de esas en la capital y si consideramos la fecha en la que se llevó a cabo, algo totalmente extraño en la tradición friki nacional, parece que ya unos comienzan a ver el panorama.
Para cuando estás líneas a modo de comentario intermedio, seguramente el famoso cronograma criollo aún no ha sido ensamblado y dado a conocer; pero lo evidente es que no estará tan lleno como antes y posiblemente muchos nombres ya no estarán y pregunto ¿Qué pasó con el optimismo que mostraban unos el año pasado? Yo creo que también se nota que esos pases de prensa ya no son tan jugosos como antes, esa mesa preferencial comienza a parecerse mucho a las entradas de cualquier mortal, algo que parecía simplemente inadmisible.
Todo tiene su final, algo que hasta el rubio ninja llorón comprendió eso y parece que es ahora que los organizadores de convenciones criollos se están dando cuenta ahora; al chicle se le gastó la azúcar y han querido mantener fresco quien sabe por cuanto tiempo. Posiblemente estás líneas tienen mucho en común con cualquier comentario con lo que pueda decir un profeta del caos, pero es tan evidente que por mucho que unos hablen que ellos si comprenden a los meros mortales que compran las entradas a sus mercadillos.

Por eso creo que las disputas bizantinas si un personaje le gana a otro no son tan malas, malo es cuando hay unos cuantos siguen creyendo en la idea que lo que pasa en el mundo real no les afecta; pero no les tiembla la mano en escribir largos textos exigiendo que las entradas sean más económicas para sus bolsillos, que su serie favorita debería tener más presupuesto sin saber ni entender que eso último.

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