Las reseñas intermedias se unen al especial mutante y con, ni más ni menos, uno de los más famosos de la franquicia, el canadiense llamado Logan. Uno de los personajes más famosos no solo de la Casa de las Ideas, sino que es uno de los Mutantes a que se le puede sacar mucho provecho tal cual como sucedió con la presente historia, sacada al mercado para el año de 1991 y que, a riesgo de equivocarme, es uno de esos puntos de la mitología de Logan que simplemente ya no se pueden negar, ya que forma parte de su mitología.

En sus primeros años de carrera no se sabía mucho de él, más allá de que su primera aparición fue en un número del coloso esmeralda cuando peleaba contra Wendigo en tierras canadienses; pero aquí con la escolta de Barry Windsor Smith nos relata las penurias de Logan y cómo fue que llegó al proyecto Arma X.

Creo que hubo una suerte de adaptación de esta obra en la famosa serie de los noventa, pero creo que más allá del festival de violencia, aquí vemos que Logan fue forzado a «participar» en el mencionado proyecto y tal experiencia sacó los instintos más animales del mutante, sino también de las personas que estaban involucradas en el proyecto. Aunque, lo más interesante es que no se deja claro las razones por las cuales se estaba llevando a cabo tan grotesco experimento, pero eso no fue motivo para que el proyecto se quedase sin presupuesto para que siga adelante, ya que siguió haciendo de las suyas por mucho tiempo.

Ciertamente es una de esas historias del mutante canadiense que marcaron época y que sigue siendo mencionada entre las historias para conocer  Logan así como otro elemento, toda la bajezas de las que somos capaces los humanos cuando nos dan carta blanca para tratar a otras especies y más cuando tienen algo que las diferencia de nosotros.

Anuncios