¿Segundo o tercer artículo?

Honestamente, estuve pensando que tema abordar con el tercer artículo de la nueva línea editorial en la sección “general” o quizás darle un segundo artículo a la sección “tribuna del amargado”. Pero algo me bloqueaba, pensaba que lo mejor era escribir sobre la situación de la cuna de libertadores; pero es un tema que otros pueden escribir mucho mejor que yo. Si, posiblemente sea el mejor momento para escribir sobre ese tema, pero me siento saturado del mismo, no es para menos ya que lo he visto con mis propios ojos y si bien he participado poco en las famosas marchas y concentraciones no quiero causar otra tristeza en mi familia.

Escribir sobre la salida de su tumba de la convención que solo puede ser superada por si misma solo me costó dos artículos, pero debo admitir que estoy esperando que esa telenovela se desarrolle un poco. Se puede alegar miles y miles de cosas, dar miles y miles de alegatos legales o no sobre el tema o que le comprometieron la seguridad de sus cuentas en las redes sociales, pero con este serian ya tres intentos de reanimarse; pero ¿No dejaron en claro que no querían saber nada de la cuna de libertadores?

Quizás dentro de poco va a aparecer un tercer asunto del cual pueda escribir tranquilamente, mientras tanto, lo mejor será seguir escribiendo en otros lugares dentro del blog. Pero considero que mientras uno tiene un exceso de información a la que hay que prestarle atención, no es para menos, estamos hablando del país en el cual muchos viven (se sientan o no identificados con la gente y su historia); es complicado no evitar lo que estamos viviendo. Y con respecto al otro, me atrevo a decir que estamos ante un episodio que no se verá bien en los blogs criollos que abordan el tema, no importa con cuantos guantes de seda quieran abordar el tema, lo cierto es que apenas uno fue quien dio con la mejor solución para el tema, un nuevo nombre para (en caso de darse) la nueva feria friki que quiere el trono real para sí.

Pero en al menos uno de los “frentes”, se puede divulgar ideas diferentes a las que ya se conocen en el país, se puede intentar algo para que la gente reaccione ya que, seamos honestos en un punto. Esto desde hace rato dejó de ser un país (bueno, nunca lo fue de forma plena, ya que un país lo hace la gente) ha mutado en una cárcel, una en la cual a las cuatro de la tarde hay toque de queda, donde un ladrón puede salir libre con cualquier excusa certificada por un organismo estatal.

See Your Space Cowboy

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Lone Wolf and Cub Vol. 9

¿Alguna vez han tenido la oportunidad de leer una historia y al final de la misma hay un giro argumental tan grande, pero al mismo tiempo, tan bien disfrazado que no lo logras ver llegar? Pues así es esta entrega de la obra, ciertamente algo que se agradece ya que estoy a nada de terminar los diez primeros libros y quería tener algo de motivación para aguantar los restantes.

Originalmente comienza, pues con lo habitual pero usando unas historias bien interesante, la del médico Yagyu siendo una de ellas, pero cuando llegas a la final (los gusanos desnudos) ya te tomaron con la guardia baja y que si bien parece que el lobo solitario y su cría han robado una caja sin mucha importancia, es en la siguiente historia donde hay un cambio.

Lobo Solitario y su cachorro ya no van a ser los perseguidos, van a ser ahora los que acechan ya que tienen en sus manos una información de tal magnitud que pone en peligro todo lo que ha logrado el mencionado clan. Finalmente, todos esos malos tragos que ha afrontado el ex verdugo personal del Shogun han rendido sus (amargos) frutos y demuestra que apenas está comenzando todo lo referente al ajuste de cuentas.

Honestamente, se agradece este refrescante cambio en la historia, ya que no sólo sirve para plantear lo que vendrá a futuro, sino que el precio por la cabeza del lobo y su cachorro van a estar en un peligro mayor. Uno en el cual, los enemigos pueden estar demasiado cerca, como sucedió en esta entrega y que pueden querer algo más que el dinero que pende sobre sus cabezas. Aspecto que debería ser explotado y explorado más en las próximas entregas, así como uno que parece que tuvo una modesta presentación, los daños colaterales de la venganza de nuestro protagonista.

Triste Canción del Boxeador 4

Llegó a mi mano una carta de Simón, me daba indicaciones sobre lo que debía hacer, preocupado por el asunto entre Espartaco y yo, me dio la siguiente instrucción:

“Los pesos ligeros rondan los 61 kilos, investigué sobre ese Espartaco, es un pugilista algo mediocre, digamos que sus estadísticas dejan mucho que desear, solo ha ganado 3 peleas de las 9 que ha disputado, suele entrar en clinch cuando esta desesperado y usar golpes sucios, si logras darle unos tres golpes al cuerpo estará en la lona”

Mi categoría es los pesos pluma, mi peso ronda es de 56 kilos, tengo la ventaja de ser mas rápido, aunque creo que nuestra pelea no se dará.

Todas las noches hacía boxeo de sombra, me imaginaba al pobre Lino en un sparring conmigo, o los pugilistas que me hicieron mas fuertes en mis peleas anteriores, era la único que me mantenía cuerdo y pacífico.

Simón, Lino y yo, tenemos un sueño, si llego a ganar el cinturón que me hará campeón nacional, de tener nuestro propio gimnasio, estamos hartos de ser esclavos de esos tipos, el gimnasio en donde estamos no nos tratan bien, siempre hay problemas, aunque me han patrocinado casi toda mi carrera.

Lino me contó hace tiempo, que Simón se gastaba su sueldo en licor, aunque seguía siendo el mejor entrador de ese inmundo gimnasio, aunque le dieron de baja por un tiempo.

Hasta que un día me voy peleando, como lo hacía antes de conocerlos en un callejón del barrio, Simón se impresionó al ver mi golpe recto y mis rápidos movimientos para esquivar los ataques de los pandilleros.

Una persona que cambió mi vida, además de Simón como entrenador, fue la niña Maria, desde que la vi fijamente a los ojos, como con dos palabras detuvo una pelea entre dos pandilleros y salieron corriendo al ver a su madre. En ese momento, quede bajo el hechizo de sus ojos. Siempre comentaba que si se iba a enamorar de un hombre, que ese hombre sea fuerte, que este con ella y su madre atendiendo la taberna, y que la trate bien.

Esa misma noche me di cuenta de lo que debía hacer, aceptar la propuesta de Lino y Simón y buscarme un trabajo, tenía que modificar me forma de ser.

En mi celda, ya empezó a entrar la noche, nuevamente, como lo ha estado haciendo a lo largo de estos meses.

Una pelea, casi imposible, con un pugilista que esta por encima de mi casi dos categorías. Pero como me comentó un día Lino. Nunca vio temor en mis ojos, así me enfrentara a alguien que es mejor luchador que yo, mi empuje me hace ser alguien de temer, y eso es algo que pocos boxeadores tienen.

Es a esta sensación, una mezcla de expectativa, esperanza y adrenalina me hice también adicto, debido a que es difícil saber como será el rival al que te enfrentaras en un cuadrilátero o en la calle. Y si se topan en mi camino hacia el cinturón de campeón nacional, quítense, ya que no pienso detenerme  hasta tener un duelo con el campeón nacional, tengo que cumplir ese sueño colectivo, y el mío.