Finalizando con: Ignition City

 Debo hablar con franqueza sobre esta obra, es la primera que leo de Warren Ellis, uno de los artistas británicos que llegaron a la industria estadounidense del cómics que dejaron su huella en la misma. Aunque no es la primera obra que leo del sello editorial llamado Avatar Press, creo que esta mini serie de cinco episodios es un cóctel explosivo compuesto de muchos elementos que, a simple vista, son del agrado del mencionado autor así como el del resto de las personas que estuvieron involucradas en su realización; en lo personal, creo que Don Warren se va a volver alguien recurrente en este pequeño rincón.

Exactamente ¿De qué trata? Pues sobre una muchacha que va a la ciudad que le da título a la obra para indagar la muerte de su padre, pero en esa ciudad hay personajes que son un homenaje a los viejos aventureros espaciales de días pasados, hay tiroteos que recuerdan al western así como es una historia que recurre al planteamiento de un mundo alternativo, donde razas extraterrestres se involucran en la segunda guerra mundial y no precisamente en el bando de los aliados, aunque esto último es brevemente mostrado, pero lo más interesante es el hecho que es una delicia ese mundo alternativo que el autor y el resto del equipo se crearon para esta obra; un mundo que mezcla elementos de muchos géneros con la ópera espacial, el western, las historias policiales  y los mundos alternativos.

En lo personal, creo que si bien ese mundo da para mucho más que una mini serie, creo que alejar un poco el foco de ese agujero (palabras de los residentes no mías) que le da título a la obra aquí mencionada ya que puede dar para más y plantea una pregunta interesante ¿Cómo llegaron esos pilotos a ese lugar? Digo, ya que tiene las características de que se vendió como una especie de recinto donde esos héroes espaciales vivirían bien, una especie de salón de los héroes.

See Your Space Cowboy

Hablemos un poco sobre ser guerrero del teclado.

El primer comentario intermedio llega, en lo que considero, el mejor de los momentos. No es un secreto para los que vivimos en la cuna de libertadores que ambos bandos del bipartidismo político han usado el término guerrero del teclado a modo de descalificativo para personas que prefieren las palabras a formar parte de una masa sin orientación.

Considero que la pluma es más poderosa que la espada, pero la herida que abre es a largo plazo, es decir, sus resultados posiblemente no los vas a llegar a ver, pero estoy más que seguro que esa persona a la que llegaste con tus palabras poco a poco puede que cambie; considero que el trabajo de las personas que no creemos ni el socialismo del siglo XXI (que es el mismo que el original, no nos hagamos los tontos) y su variante llamada socialdemocracia poco o nada quieren que pienses como individuo.

Aunque cabe preguntarse ¿Cuántos gobiernos han hecho sucumbir esos que se suben a tarimas con micrófonos y emiten largos discursos? Pueden hacer sucumbir al gobierno de turno,  pero dudo mucho que el efecto que tengan sobre las personas que van a ese show tenga el mismo impacto que las palabras que emiten los guerreros del teclado, así que lo mejor que se puede recomendar, es tratar de llevar la fiesta en paz ya que tenemos un enemigo en común.

Hemos visto como ese pacto de la socialdemocracia ya no funciona como antes y las consecuencias que ha traído, así como también estamos viéndolas consecuencias que está trayendo a nivel mundial. Por un lado, al sur del viejo continente con un estallido de partidos de extrema izquierda o amebas políticas o de plano (pero ya en otras partes de Europa) el nacionalismo también se está levantando; irónicamente es en la cuna de libertadores donde la socialdemocracia le muestra un poco los colmillos a sus primos, aunque se hace evidente que ya no tienen la misma popularidad que antes. Siendo así, un extraño caldo de cultivo para llevar nuevas ideas a una sociedad que ha estado muy influenciada por las ideas de corte socialista en todas sus variaciones, matices y colores, les guste o no a unos admitir esa realidad tan notoria.

Daft Punk Random access memory

¿Cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que le hice una reseña a un disco de este dúo francés? Creo que bastante,  pero la música electrónica de alguna forma sigue presente en mi colección de discos y, particularmente, este dúo siempre hace acto de presencia; ya ven que una vez que los escuchas, te haces adicto a ellos.

Lanzado al mercado para el año de 2013, tres años después de su disco que servía de banda sonora para la película Tron, aquí se nota  que se tomaron su tiempo para no solo componer sino jugar con las reglas establecidas con el ya mencionado género y decidieron hacer algo diferente y más acorde con sus aspiraciones. Además todo esto en el marco de un cambio de sello disquero; eso sí, creo que es un disco de estudio (el cuarto de la banda) que marca un cambio, el mero hecho que hayan usado grabaciones de otros colegas músicos así como instrumentos musicales en vivo (dejando de lado los famosos “samples”) además que es un disco lleno de colaboradores que dan su grano de arena para mejorar el resultado final.

Ha sido un largo camino que ha recorrido la banda y su particular visión no solo de ellos mismos, sino de lo que son capaces de hacer y pensar que han dado un cambio tan drástico con un cuarto disco de estudio, dice mucho de ellos. Posiblemente, todo esto los pone en el punto más alto de lo que es la música electrónica francesa y ¿Quién puede negar que a nivel mundial?