¿Cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que le hice una reseña a un disco de este dúo francés? Creo que bastante,  pero la música electrónica de alguna forma sigue presente en mi colección de discos y, particularmente, este dúo siempre hace acto de presencia; ya ven que una vez que los escuchas, te haces adicto a ellos.

Lanzado al mercado para el año de 2013, tres años después de su disco que servía de banda sonora para la película Tron, aquí se nota  que se tomaron su tiempo para no solo componer sino jugar con las reglas establecidas con el ya mencionado género y decidieron hacer algo diferente y más acorde con sus aspiraciones. Además todo esto en el marco de un cambio de sello disquero; eso sí, creo que es un disco de estudio (el cuarto de la banda) que marca un cambio, el mero hecho que hayan usado grabaciones de otros colegas músicos así como instrumentos musicales en vivo (dejando de lado los famosos “samples”) además que es un disco lleno de colaboradores que dan su grano de arena para mejorar el resultado final.

Ha sido un largo camino que ha recorrido la banda y su particular visión no solo de ellos mismos, sino de lo que son capaces de hacer y pensar que han dado un cambio tan drástico con un cuarto disco de estudio, dice mucho de ellos. Posiblemente, todo esto los pone en el punto más alto de lo que es la música electrónica francesa y ¿Quién puede negar que a nivel mundial?

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