Antes de comenzar, debo comentar que la presente reseña la hago a medias (por decirlo de una forma) ya que solo llegué a conseguir los primeros números de la etapa del calvito Grant Morrison con los mutantes de las casas de las ideas, eso si debo comentar que lo poco que leí me ha parecido una de esas etapas que deben estar siempre mencionadas, en lo personal creo que no lo han hecho del todo; siendo una de esas etapas que  debería estar sino por encima, al lado de la etapa más clásica del equipo.

Desde la llegada al comic del gigante del norte, el calvito Grant ha hecho de las suyas, no es para menos ya que su forma de ver el medio es muy diferente y que no se corta un pelo para abordar temas bastante complicados. Creo que usar a los mutantes para hablar el tema del racismo pero agregando ese uso de los órganos humanos en la actual China, en esta ocasiones vendiendo el tema no solo con órganos, usar como metáfora la masacre de un buen sector de la población mutante para soltar unas ideas sobre los conflictos armados en el continente africano son apenas una pequeña parte de las ideas que metió el guionista a la franquicia.

La acción es acertada eso sí, el dibujante es un viejo conocido y colaborador del autor pero hay cambios aquí que, a pesar de los años que tiene la serie de publicada y que a pesar del ligero cambio de nombre que tuvo al tiempo regresó al ya conocido, quiero creer que servía no solo para atraer a los nuevos lectores sino también para ayudar a la franquicia a su salto a la gran pantalla que, como bien sabemos, no le fue del todo mal.

¿Qué más puedo agregar? Pues eventualmente voy a leer esta etapa nuevamente aunque aún tengo la duda  si en un especial mutante o en otro momento; aunque un segundo especial mutante me parece una excelente idea, pero es algo que debo meditar. Y antes de ir cerrando el presente mar de letras, a pesar de que apenas profundicé en la etapa en cuestión, es uno de esos casos en que con apenas pocos números, ya te das una idea  del talento del autor.

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