El presente mar de letras lo escribo a modo de quitarme nudos de la cabeza, quizás para buscar las ideas más claras para un artículo más serio y no precisamente en esta sección. Pero si hay un tema recurrente en el mundo friki de la cuna de libertadores, es todo lo referente a la pregunta ¿Cuál es la verdadera capital de todo este asunto? Si nos preguntamos, la respuesta es bien evidente, ni más ni menos que Caracas.

No es para menos, ya que buena parte de la población de la nación vive en esa parte del país, extrañamente la geografía les juega en contra ya que lo que se conoce como el distrito capital ya que en tamaño, le va mal en comparación con otras regiones de la nación; pero, el asunto es que la “ventaja numérica” que hay en la capital, donde buena parte de las convenciones se llevan a cabo.

Por mucho que se hablaba de que la ciudad jardín, donde habito, tenía copado el cronograma nacional es básicamente por el hecho simple que lejos de la capital, es un poco más fácil llegarles a los aficionados. No nos hagamos los tontos, la ciudad jardín siempre fue una metrópolis en la cual si bien hay muchos eventos, todos duran una entrega, las que han llegado a sobrevivir al inclemente paso del tiempo (en concreto los cinco años que dura el ciclo típico de estas cosas)

Pero si bien es cierto que en los últimos años se ha medio animado el asunto en otros rincones del país, lo cierto es que la capital si bien no contará el número aberrado de una ciudad jardín, quizás en venta de entradas tiene un pequeño margen de superioridad. Aunque también, debo comentar que si bien también ahora se puede disfrutar de las convenciones estilo capitalino, pero en la comodidad de su pequeña urbe. Creo que el mejor ejemplo de eso, no es otra cosa es la joya de la corona que acaba de ponerse en la ciudad jardín; mercadillo que quien sabe si cierto fenómeno de decadencia se encuentre cerca.

Pero nos han estado vendiendo quimeras, al menos en algunos puntos, si regresa alguien con la idea de un movimiento friki que aglomere grupos a nivel nacional, mientras no tenga en su poder la capital, la cosa no le va a funcionar. No solo lo dicen los viejos estudios de mercadeo que se hicieron en la cuna de libertadores, sino que es evidente dado ese pequeño hecho que dije anteriormente, la densidad de población.

No importa cuántos eventos tenga una ciudad según el cronograma criollo, lo que realmente importa es cuánto dinero están dispuesto a utilizar los organizadores para sortear la burocracia pública para poder llevar a cabo estos mercadillos, así de simple, lo que hay que considerar (de forma adicional) muchas variables, pero las ventas de boletos tiene una relación sutil con la densidad de población; pero como se ha dicho ya anteriormente, buena parte del cronograma criollo se encuentra conformado por mercadillos que solo duran una entrega.

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