Estimados señores de la Convención Evolución:

Seguramente el presente texto no llamará su atención, en vista que su autor, mi persona, es alguien con poco renombre en el mundillo friki capitalino así como me atrevo a decir que lo mismo pasa a nivel nacional. Así mismo, debo comentar que mucho de que lo que expondré ya debieron haberlo leído no solo en el presente rincón de internet, sino en sus redes sociales. Y en caso de que lean estas letras ¿Qué diferencias hay para que se tomen la molestia? Pues, primeramente la forma en la que está redactada, así como el hecho que voy a hacer lo posible para agregar algo nuevo; aunque dudo mucho que vayan a leer esto, lo que me da algo de pie a extenderme.

Después de ese triste intento de introducción, debo comenzar la presente carta abierta con una pregunta ¿Querían ton tanto ahínco el dinero de un país que cada día pierde valor? si ese era su fin creo que lo mejor hubiese sido que se compraran unas cuantas copias del famoso juego de mesa llamado monopolio. De hecho, me atrevo a decir, que esos billetes de copias piratas tienen más valor que los billetes de la cuna de libertadores.

Si ya saben cómo está la situación en Venezuela ¿Qué pasó por sus cabezas en volver a invertir aquí? Honestamente, no sé qué destino tuvieron las otras avalanchas en el resto de lo que una vez fue La Gran Colombia y de eso deben culpar a cierto cronista de blog, quien se ha estado dedicando a no escribir sobre el tema y que seguramente anda pasando hambre. De hecho, no sé si ese señor va a mantener sus pases de prensa con esto de que regresaron y cambiaron su nombre.

He insistido mucho con el asunto que debió usar lo que aprendieron aquí para llevar a cabo algo mejor en otro lado de este continente; de hecho eso es lo que haría un gerente medianamente serio. Y quiero ponerme un poco técnico en este asunto, toda inversión tiene dos características fundamentales, llamadas tiempo y riesgo. Así que invertir en este país y más en su mundillo friki los riesgos son mayores. De hecho, analicen una cosa llamada tiempo; generalmente los mercadillos frikis en esta nación tienen un ciclo de vida de (aproximadamente) unos seis años, después de eso se van a peor.

Y creo que ejemplos de eso hay bastante, de hecho el magno evento friki criollo llegó a su punto más alto en el año 2004, dicho por ellos mismos e irónicamente dicho por ellos mismos. Actualmente  esa gente pasó a ser uno de los grandes eventos a ser una página de una de las redes sociales, apodada como el chismoso mayor, dedicada a hablar del cronograma criollo; un destino bastante triste si lo analizamos con cabeza fría. Y ¿Qué pasó con esa convención capitalina que siempre daba de que hablar? Pues después de un cambio de administración, dio un paso al cementerio. Y casos así hay bastantes y no nos hagamos los tontos, de hecho hasta la insuperable le pasó.

Y es el mismo destino que tendrán buena parte de las actuales, no por nada, beben directamente de los errores, aciertos e incluso actividades que implementaron los mercadillos de días pasados. Podemos argumentar que si hay o no una afición en este país, que el mentado cronograma criollo se encuentra plagado de eventos piratas, que hay que agradecer que se acabaron los grupos y demás cuentos.

A riesgo de equivocarme, si bien hay unos puntos en los cuales estoy plenamente de acuerdo (eventos chatarra, por dar un ejemplo) lo cierto es que si hay una cosa a la que podemos llamar afición aquí, es decir, no será la mejor pero ahí está comprando las entradas de los mercadillos y haciendo de las suyas tanto para bien como para mal. Lo primero que hay que comentar que ya no están tan “al margen” ya que ¿Cuántas referencias les han hecho en la prensa nacional o en algún documental de alguna cadena de televisión menor? Simplemente ese argumento ya no convence y queda de parte de ustedes, si ustedes, los organizadores demostrar que no es así.

Les guste o no, desde los días de los grupos a los de ahora, van a estar en el ojo del huracán y más con esto de las redes sociales, extrañamente, donde la noticia de su regreso fue donde explotó. Y siguiendo con el asunto de las redes sociales, lo que expuso uno de sus viejos compañero de labores fue que le comprometieron la seguridad de las mismas ¿Llegaron a una solución en ese turbio tema?

Ahora pasamos un tema que si bien ya escribí sobre eso, esa cosa llamada el poder de convocatoria. Si había algo de lo que siempre se pavoneaba uno de sus defensores era justamente de esto. si, que cada entrega la convención tenía más asistentes y al sol de hoy me pregunto ¿Dónde estaban las pruebas que le daban legitimidad a ese argumento? Puedo arriesgarme en decir que ese señor tenía acceso a información que otros con pases de prensa no tenían, algo que al sol de hoy se hace evidente, pero en caso de que fuese cierto ¿No les molestaba darlo a conocer? Digo, si hablas del toro al menos ten los cuernos en la mano.

Y si hay un factor que es sumamente delicado a la hora de hacer uno de estos mercadillos, sin importar quienes son sus responsables, es todo lo referente al poder de convocatoria. Esa cosa que se refleja en el número de ventas de boletos. Por muchas pautas publicitarias que se hagan tanto en las redes sociales como en los medios de comunicación tradicional, es pertinente que se hagan una pregunta ¿Podrán llenar el sitio? Hay muchas variables que le pueden jugar en contra; por mucho que el Waterloo criollo dio a conocer que hubo un cambio de administración en sus filas, eso no evitó el resultado de llevarlos al féretro, cosa que deberían cuidar bastante. Aunque, como cosa rara, tendrán que limpiar todo lo que hizo la administración pasada, sin importar que ahora sean otra organización.

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