El noveno y último tomo de la serie es, como era de esperar, una segunda vuelta a la montaña rusa pero ¿Qué tiene de especial? Más allá del evidente hecho que nos narra el final de la serie, también son los últimos enredos así como los cierres de muchas relaciones y de muchas tramas secundarias que, siendo honestos, no era necesario esperar tanto para darles cierre; siendo el mejor caso, la trama secundaria con Kozue, esa despistada compañera de clases de nuestro protagonista.

Aunque si bien todo lo referente al último gran enredo se tornó más dramático entre nuestro singular par de protagonistas, considerando el efecto avalancha de lo arriba expuesto, uno de los puntos más altos del final fue ese momento cuando Kyoko regresa a la casa que administró, luego de esa avalancha de malos entendidos típicos de una comedia romántica. Pero debo admitir una cosa, llegué a pensar que todos esos sucesos, que irrumpieron de golpe, iban a marcar un final amargo. Otro punto bien alto, ya relacionado con el final en sí, fue ver todo lo que sucedió a modo de epílogo, donde vemos todo lo que pasó con buena parte del elenco de la serie y como muchos personajes cambiaron.

Se me olvidó comentar que todo el mal rato que pasó nuestro querido (y despistado) protagonista trabajando en el cabaret y sus consecuencias rindieron sus frutos. Claro, no le cayó de inmediato, pero verlo obtener su licencia como profesor de preescolar fue un punto que merece ser mencionado; al igual que la visita que hizo la pareja a la familia de Godai y los disparates que hizo la abuela (otro personaje al que creí que no volveríamos a ver).

A todas estas, quizás debería dejar algo para el próximo artículo donde comparo esta obra con otra comedia con la que comparte no solo época de publicación, sino que es habitual ver que los lectores estadounidenses hagan ese ejercicio de comparación. Pero no cabe la menor duda no solo del talento de su autora y que es capaz de hacer una obra universalmente comprensible. Tengo entendido que si tuvo su correspondiente adaptación al formato animado, le hicieron una con actores, pero escapa de mi conocimiento el año en que se llevó a cabo. Así que ¿Merece la pena leer esta serie? Claro que sí, ya que a pesar de los años que tiene encima, aun es una obra que sentó antecedente.

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