Tercera parte de mi propuesta. Todos son necesarios y cambios ineludibles.

Primero debo comentar que voy a hacer lo posible para que esta entrada sea lo más extenso posible, ya que creo que me hace faltan más artículos de más de trescientas palabras en el blog en general. Así que, para ir arrancando todo esto debo indicar que si bien son necesarias las protestas, no vamos a conseguir mucho si las ideas del socialismo sigan presentes. Es decir, me parece bien que ya estemos hartos de estas ideas, pero seguir apoyando a los primos socialdemócratas no va a servir de mucho para el cambio, ya que seguiríamos en un ciclo destructivo y vicioso del cual nunca vamos a salir, de estar en una perpetua montaña rusa que nos obliga a estar con los nervios de punta y no precisamente por gusto.

A la final, prohibir las ideas socialistas lo que van a hacer es darle más fuerzas, hay que dejarlas libres ya que tienen algo muy singular, tienen la particularidad que después de tan nefastas experiencias en la realidad a la gente no les da por seguir con ese cuento. Yo, honestamente, espero que eso ocurra aquí y entendamos que apoyar las ideas de tío Marx y sus defensores, es una pésima idea.

Pero, por paradojas de la vida, para concretar el cambio que la cuna de libertadores necesita debemos buscar el apoyo en aquellos que una vez defendieron la “segunda independencia” y que hoy no están del todo contentos con lo que pasa en la nación. Si, necesitamos una idea que nos arrope a todos por igual y sin distinción alguna en base a las ideas y posturas que tomamos y que, para el momento cuando se acabe esta pesadilla, las manos de todos van a tener que ser requeridas. Quizás, la idea de tender un puente con quien en el pasado nos dijo injurias o nos agredió ya a nivel físico se pasa de noble.

Yo soy partidario de una reforma bien seria a la carta magna de la cuna de libertadores, ya que es la máxima representación de un problema que ha estado muy presente en la sociedad venezolana, el cual puedo resumir en un solo calificativo, Caudillismo. En algún momento de nuestra historia le dimos demasiada importancia a la fuerza, a lo militar, a dar órdenes y ver a esa persona que no está de acuerdo con lo anterior como un traidor a la patria; así que es momento en darle importancia a estas nociones, a los actores civiles, al debate de ideas, a la solidaridad voluntaria y espontánea, la paz y ver al otro como un igual y no como un traidor así como entender que el individuo es la minoría que debe defenderse con pasión.

Cuando se termine la pesadilla bolivariana será un momento de alivio, pero debe ser el momento para comprender una cosa,  el atraso económico, social e intelectual que ha tenido el país no va a ser un obstáculo fácil de sortear; podemos hablar todo lo que quieran de los programas sociales del gobierno revolucionario de Venezuela, pero debemos preguntarnos ¿Han valido la pena? Digo, difícilmente cualquier dirigente del gobierno va a meter a sus hijos o algunos de los suyos en tales programas y que los egresados “del pueblo”, se encuentran en el mismo predicamento que sus homólogos de otras casas de estudios. En el desempleo. Se debe entender de una buena vez, que el gobierno no puede ni debe absorber todos los egresados, la población activa, que hay que dejar que tomen dos opciones. Buscar empleo en el sector privado o que se arriesguen en emprender y abrir sus propios negocios; lo que hay que asegurar es que los competidores tengan un inicio de la carrera igual, más no que todos lleguen a la meta a base de subsidios y amiguismos con algún burócrata.

Si la meta de aquel que sueña en ser presidente y  anhela que los exiliados regresen, pues tendrá que ofrecer algo más que bonitas palabras, algo a lo que ya deberíamos renunciar como sociedad, que queremos hechos y no castillos en el cielo. A mi juicio personal, tendrá que mantener el aparato llamado gobierno lejos de los bolsillos de los ciudadanos, permitir la libre asociación y la libre empresa, limitarse a las tareas de justicia y seguridad, consultar a los ciudadanos si están de acuerdo con las leyes que estén redactando los políticos, regresar a los cuarteles a los militares, eliminar cuanta oficina pública que interfiera en la vida cotidiana y la economía, exonerar el pago de impuestos a los ciudadanos sería un buen paquete para captar mi atención. Tampoco debemos olvidarnos de la libertad individual, de nuestro derecho a la propiedad y que el comercio fue uno de los factores más importantes en nuestra historia, ya que fue eso los que nos llevó a ser civilizados.

 

See Your Space Cowboy

Anuncios

Sun Ra Space is the Place

Sigo con las reseñas para esta sección, honestamente debo comentar que quería que la presente estuviese en la parte de finalizando con, pero en vista que me había quedado sin reseñas aquí pues decidí cambiar de opinión. Así mismo, debo advertir que voy a hacer lo posible para que la presente cumpla con el requisito de llegar a las trescientas palabras, algo que siempre quise hacer con esta sección ya que las reseñas breves no me estaban llevando a algún sitio.

En ocasiones pasadas había (intentado) reseñé discos de este músico del género del jazz, al que personalmente asocio fuertemente con la ciencia ficción y debo decir que no sé si el presente disco de estudio fue lanzado como parte de la banda sonora que hizo este músico y que lleva el mismo nombre, pero por lo que he podido investigar fue lanzando para el año de 1973 y que a pesar de lo breve, apenas cinco canciones, no se siente tan denso como otros discos. También debo agregar que es más experimental que los otros aquí reseñados y que parece que, al menos creo, sirve como una especie de punto final de una etapa a otra, al menos quiero creer eso.

Quizás son cosas mías, pero me recordó poderosamente a la música electrónica y creo que esa mezcla muy pocos se atreven, me refiero a la de jazz, ciencia ficción y música electrónica. Así como el hecho que es un disco que para ser de jazz, al menos hay una marcada tendencia a tener partes cantadas, que siguiendo con el estereotipo, pues es un género musical en donde lo que predomina lo instrumental. Para esta altura de la reseña debo admitir que me ando quedando si algo más que agregar, creo que es uno de los discos que contiene una de las canciones más famosas del músico y creo que merece ser escuchado.

La Balada de la Curva 7

Aquel piloto había completado las dos vueltas en un tiempo record, superando a los profesionales que habían tratado de manejar aquel bólido en un simulador.

—Héctor muchacho, creo que debo presentarte a nuestro ingeniero responsable de nuestro monoplaza ganador. El señor Hans Benz. —fue la presentación dada por el piloto retirado.

— ¿Hans Benz? ¡El responsable de la nave monoplaza “Gavilán”! ¡Es un gusto enorme conocerlo señor! Con razón el motor de ese modelo, el uso de los alerones de frenado—el militar retirado no pudo ocultar su alegría.

—Entonces sabes muy bien una cosa, mocoso. Estoy más que seguro que mi nave de guerra te fue fiel y fue la responsable de tus condecoraciones; siendo honestos, estaba un poco desconfiado que podrías domar a la bestia ¡Pero lo lograste!—una fuerte palmada recibió el piloto en uno de sus brazos, quizás la demostración más honesta de aprecio que había hecho aquel serio ingeniero desde su llegada la Escudería.

—Creo que tenemos el indicado, Hans. Así que dime una cosa Héctor ¿Contamos contigo? No te preocupes por lo de tu viejo empleo, conozco a tu jefa y podríamos llegar a un acuerdo con ella.

— ¿Qué quieren que les diga? ¡Pueden contar conmigo plenamente para manejar al “Leopardo”!

—No me queda otra opción que decirte ¡Bienvenido a la Escudería Alfa Romeo!

Finalmente, Héctor tenía un empleo digno de sus habilidades así como el hecho que había recuperado esas dosis de adrenalina que sentía cuando manejaba su nave, así como el hecho que por primera vez en mucho tiempo sentía que le había sacado una larga ventaja a esa sombra que desde su llegada  a la vida civil lo atormentaba. Y esperaba tenerla así por un buen tiempo.

—Pero ¿No falta mucho para que comiencen los preparativos?—preguntó el nuevo piloto del vehículo.

—Claro que sí, muchacho. Pero ese tiempo lo tomaremos a nuestro favor, no tendrás mucha experiencia en el automovilismo, pero lo compensas con algo mucho mejor. Entiendes a la perfección el diseño de mi máquina, lo demás lo tendrás que aprender sobre la marcha.

Allí estaba Héctor, con una sonrisa de oreja a oreja, aunque entre las sombras estaba alguien más, haciendo de las suyas y que no fue visto por todo aquel personal que estaba trabajando para la Escudería.