Un extraño intento de artículo.

Originalmente, tenía ganas de hacer otra artículo de los extensos en la sección de la tribuna del amargado, pero en vista de que otros temas serios han estado ocurriendo y justamente, durante mi preparación para una charla que daré (que la veo como una gran cosa) pues decidí que era momento de usar los dedos en otro asunto, quizás uno de mayor provecho.  No es para menos, creo que la charla que daré tiene mucho que ver con la situación que vive la cuna de libertadores. Sí, creo que lo mejor será dejar para otro día esto de dedicarle unas cuantas líneas adicionales al mundo friki nacional, lo único que realmente lamento es que después del anuncio de la resurrección de la convención insuperable, las cosas como que se pagaron al punto de regresar a la era de hielo, situación que me está poniendo a considerar todo el asunto de la llegada de la mentada “paz” entre los “organizadores” de estos mercadillos.

No es para menos, nos están asesinando y quizás a algo a lo que muchos han estado hablando que era el mayor punto positivo de la cuna de libertadores, su juventud. Quizás, todo el asunto de la diáspora así como la represión le han estado minando esto; podemos decir que no todos los jóvenes están en las protestas, de hecho yo soy uno de ellos ¿Cuáles son mis razones para no salir a protestar? Quizás por el hecho de que no me gusta mucho esto de estar en grandes concentraciones de personas, aunque no negaré que haya participado en una que otra.  Han sido experiencias que me ha tocado vivir, unas con mejores resultados que otros, aunque no voy a olvidar una breve participación en un cabildo que tuve, donde una persona se sintió identificada por mis ideas y aplaudió; digo, no seré el mejor orador del mundo, pero que algo tan abstracto como la defensa de la propiedad privada llegó a una persona, es todo un orgullo para mí; aunque creo que ya cumplí mi sueño, caminar la larga autopista que une la ciudad de Valencia con Maracay.

Pero por mucho que hablemos de que hay unos que no salen a protestar pero que son capaces de arriesgar todo para ir a una discoteca, que muchos de los que son pobres no tienen para comer pero que todos los fines de semana están empinando el codo.  Pero el problema de fondo sigue ahí, ya que la juventud que queda dentro de la nación;  tenemos una mezcla de síndromes psicológicos bien serios. Una mezcla entre el síndrome de Estocolmo, con gotas de claustrofobia que, seguramente, va a ser la delicia de muchos psicólogos de aquí en el futuro; ya tenemos un tema que dará para rato, quizás en segundo plano, personalmente creo que ese y el tema de la conversión de muchos seguidores del actual gobierno a unas ideas menos recalcitrantes. Como pasó en una de las partes más oscuras de ese singular libro llamado La Rebelión en la Granja, los cachorros de una perrita se convierten en la guardia de honor de la porcina presidencia; aunque, posiblemente, es lo que está sucediendo en la actualidad y no nos queremos dar cuenta.

Ahora bien, pueden saltar unos y preguntarme ¿Cómo puedo escribir sobre la mutilación de la juventud si (seguramente) las estadísticas sobre el embarazo adolescente sigue siendo un asunto grave?  Creo que debemos analizar una cosa ¿Qué formación tiene esas madres? Pero más importante ¿Qué futuro le espera a esos muchachos? No quiero pensar, en caso que la pesadilla no termine, se conviertan en los represores de sus contemporáneos; aunque, en los últimos días algo de optimismo he estado sintiendo, he estado pensando un poco en el futuro, quizás esta situación está sirviendo de escarmiento, uno que merecíamos.

Creo que ya hemos visto a lo que llevan los ideales de los barbudos guerrilleros de Cuba así como sus antecesores, los bolcheviques y aún con todo esto ¿Todavía hay gente que cree que los ideales de estas personas deben imponerse a la fuerza? Digo, si son tan buenos, no deberían ameritar el uso de la fuerza y la coerción. Y no dejo de preguntarme ¿Cuándo comenzaran a hablar de las víctimas del gran salto adelante en la China, en Ucrania y más recientemente en Venezuela? ¿Dónde quedaron las nociones de igualdad de la que tanto hablar o del comprender los padecimientos de la familia obrera cuando nunca han pasado esos malos ratos? O ¿Lo que sucede en la cuna de libertadores no es el verdadero socialismo? Pero bueno, es mejor que vayan ocultando todo lo referente a esas palabras de adulación que dieron al comediante sideral, ahora que ya no está, pues el desastre que muchos estaban hablando se hizo una amarga realidad. Y no precisamente para esas personas que se dicen bolivarianas que no están dentro de la cuna de libertadores.

Ese cuento ya debería darle un cambio, ya que todos apoyan al caballo socialista que siempre empieza como ganador pero cuando se le acaba el impulso (el malvado dinero) o si nos vamos a días actuales, la chequera petrolera venezolana ya no anda por ahí haciendo de las suyas. Pero bueno,  estos asaltadores de caminos poco a poco se le van acabando las personas que en días anteriores se rompían la ropa por Chávez, como cosa rara, ahora con el sucesor comienzan a ver que la cosa ya no anda bien. Ya son ochenta días de protestas, ciertamente no es algo sencillo y que mucho menos se dice fácil, pero estamos apostando mucho y me gustaría vender la idea que no es algo que no debemos perder. Y ahora ¿Qué deben estar diciendo estas personas que defienden este cuento chino? Creo que ya las cosas no pueden ocultarse más, de hecho siempre lo fue, pero la arremetida ha sido creciendo y no precisamente para bien, se hace evidente también que el miedo se fue de la casa y le dio paso a la desesperación, quizás no sea un buen cambio, pero puede servir como punto de partida para algo mejor.

 

See Your Space Cowboy

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HellBoy: Chained Coffin

Originalmente concebida para ser la historia debut del investigador de lo oculto perteneciente a la casa editorial del equino oscuro y de nuevo lo tenemos en las reseñas intermedias.

Es una historia muy sencilla, incluso usa el recurso de la literatura epistolar para darle un toque muy retro a la historia de una de las personas que estuvo el día en que este investigador llegó a la tierra y su alma es reclamada por un ser abismal con el cual había pactado hace ya tiempo. En su lecho de muerte está persona se arrepiente de todo lo que había hecho, lástima que alguien no la quería dejar ir.

Como es habitual, apareció esta historia en el DHP número 100 en glorioso blanco y negro, posteriormente hizo una aparición a todo color más tarde. Aunque debo agregar que es uno de las tantos recopilatorios del mencionado personaje, colección en la cual se recopilan varias mini series, historias breves y así como otras historias que hizo el autor; creo que no le estoy haciendo mucha justicia al personaje con las reseñas intermedias, pero creo que sus historias breves son altamente disfrutables y que merecen la pena, al como como la presente, un desarrollo más amplio.

De ideas descartadas y comentarios.

Originalmente estuve escribiendo sobre esos cambios en la historia de la música donde el rock había estado en el ojo del huracán, pero luego de aglomerar algo más de doscientas palabras y llegar a la idea que esos cambios llegan gracias a que los patrones de consumo no son variables que se mantienen de forma constante. Algo que no quieren entender muchos los defensores del rock pesado y sus ramificaciones y siempre segmentando, de forma subjetiva, que es y que no es “metal”. Quizás, por esa mentalidad, su acercamiento con el mundo otaku no es algo que sea tan descabellado, nichos de mercado que tienen más en común de lo que creen y por mucho que se quejen de que los tilden de eso.

Así que esa idea la descarte, exactamente al día siguiente, ya que sentí que no podía extenderla a las mil palabras y que me ganaría, como cosa rara, el odio de algún inquisidor de la iglesia del metal por semejante blasfemia. Pero bueno, la verdad es evidente a tal punto que no se llega a ver y por mucho que desprecien a sus casi pares, los otakus, dudo mucho que vayan a cambiar las cosas mientras todos actúen y piensen de forma similar.

De hecho todo ese asunto de una revolución friki es un asunto que debe tomarse como lo que es, un chiste. Uno de esos que no te debes tomar en serio, pero cuando comienza a rondar más allá de sus sitios habituales, creo que esos responsables del marxismo cultural no dudarían en apoyar a estos nuevos “marginados” y “víctimas” del consumismo al que son adictos. Yo recuerdo a uno que se perfilaba como el líder de esto, uno de esos muchachos deslumbrados por los ideales del comunismo, que consumía anime y rock mientras pregonaba la idea de una sociedad “más justa” donde está bien ser friki. A la final, cuando la chequera de su progenitor ya no llegó a tener tantos ceros dejó de lado las ideas de la revolución venezolana, quizás por algo más individualista.  Honestamente, no sé si ese personaje al sol de hoy sus sueños presidenciales siguen de pie y que siga pensando en formar su base de votantes en un nicho como los ya mencionados.

Ya cambiando de tercios, creo que el fenómeno de los libros escritos por usuarios famosos de la red social llamada Y.T comienza a perder potencia. Si bien es uno de esos fenómenos que no ha tenido tanto impacto en la cuna de libertadores, ya que hay mejores cosas por las cuales angustiarse y que si bien uno de los involucrados en dicho fenómeno es criollo, tiene rato viviendo en la tierra de Gardel; pero debo preguntarme de forma honesta ¿Qué tienen de especial esos libros? En serio, más allá del nombre de su irresponsable creo que no hay más que se pueda decir.

El fenómeno arriba mencionado se le puede interpretar de miles de formas, pero lo cierto es que la fama en dicha red social podría tener los días contados. Y si bien las visitas de estos seres en las ciudades de Venezuela solo son malas noticias para la administración de los centros comerciales, pues si bien la juventud venezolana también se encuentra deslumbrada por  esa sensación de llegar a miles por medio de la red social llamada Y.T ¿Es un cambio? Ni tanto, ya que todavía hay gente joven que cree que lo mejor que se puede aspirar es ser un maleante; esa mala costumbre de elevar por los cielos a los malos ejemplos así como a los que toman el camino fácil.

Si en una sociedad, buena parte de los integrantes de la misma se vuelven estrellas de la mencionada red social ¿A quién van a recurrir cuando su computador se dañe o cuando su salud se vea en peligro? Creo que son detalles que no han considerado así como uno bien grande, mientras halla no solo un control cambiario, sino un pésimo servicio de internet en la cuna de libertadores, así como una ahorcada industria editorial, solo me queda desearles buena suerte cuando la realidad les dé en la cara. Va a ser uno de esos golpes que les marcará de por vida, muchachos, la verdad.

Me gustaría ver, ya de forma seria, un movimiento friki en contra de las convenciones. En concreto una de las tantas que hay en la ciudad jardín, uno que sepa capitalizar la sensación de que no hay mucho para donde ir; ya que la joya de la corona parece que no es un asunto del todo agradable para muchos. En lo personal, creo que hace falta una situación así, ya que si esta gente quiere romper con la situación casi monopolista, hace falta algo muy contundente, convencer a compañeros de movida de sus ideas y que la venta de entradas comience su declive; aunque dada la situación del país, pues estamos a tiro de piedra de que eso se concrete.

Digo, si las cosas siguen su marcha natural, pues el ciclo natural de las “convenciones” va a aparecer y hacer de las suyas. Estamos hablando de ese momento cuando la barrera de los cinco años aparece y comienza a hacer aguas el barco. De hecho, me extraña que ahora ya no sea tan mencionada en ciertas páginas de la movida, centradas (con justa razón) en lo que sucede en la capital de la nación; donde realmente suceden las cosas que importan y en donde los viejos estudios de mercadeo marcaban como el punto cable a tomar si querías vender tu servicio o producto en Venezuela.

O en el extraño escenario, el camino se acorte a unos cuatro años en la palestra para luego aparezcan los agujeros en la embarcación, para posteriormente ser olvidada y otra tome su lugar. Tal como pasa con los ídolos de pies de barro que adornan las miles de series animadas que salen del país del sushi; quizás esa es la mejor metáfora que se me ocurre, ya que estos mercadillos y los ídolos que siempre usan para promocionarse siempre tienen el mismo final.