Desde el número 127 al 131 de la publicación llamada leyendas del caballero oscuro, nos llega esta simple historia pero, igualmente, sumamente interesante. No es para menos, ya que el legendario Dennis O Neal trabajó como el guionista de este pequeño arco argumental, donde el murciélago comparte protagonismo con, ni más ni menos, el arquero esmeralda.

La historia va sobre un tirano que quiere sacar a Oliver del camino, extrañamente, usando una fórmula química que hizo la empresa del álter ego del arquero y que también vincula a las empresas de Bruce Wayne. Así que los veremos correr contra el reloj y a lo largo de cinco números para indagar sobre los planes de cómo llegó al poder ese criminal y algunos detalles de que estaba pasando en la mente de Oliver, ya que desde el comienzo lo vemos pasando por una etapa de frustración, al punto de abandonar una de sus mejores facetas, la arquería.

 Quien abandonó por un buen rato el arco y la flecha, quizás de forma muy temprana, pero sin perder su acostumbrado carácter, ese que le dio tantos problemas a quien se trata de homenajear en el presente especial. Esta historia huele a días pasados, ya que pareciera que ambos personajes no se conocen, aunque han compartido afiliación con la Liga de la Justicia, aunque lo hacen para evitar problemas; espero equivocarme, pero también huele a que fue una de las tantas historias que hicieron entre algunos momentos después de obras tales como el fantástico Año Uno del murciélago y su correspondiente Año Uno del arquero, en algún momento del viejo universo de la Distinguida Competencia.

La serie no será una de esas que siempre estará mencionada en esos conteos de los mejores relatos de alguno de los dos personajes, pero es suficientemente buena para llegar a tu corazón, ya que su guionista conoce muy bien a ambos.

 

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