La señal fue hecha, el reto era “simple” para Alfa Romeo. Superar el tiempo hecho por Seat y Ford, asegurar un puesto en la carrera era algo que no debía ponerse en tela de juicio. Para Héctor era el momento para “brillar” y soltar al Leopardo en la pista.

—Te hemos entrenado bien, muchacho. Mantén esa aceleración y tendremos un puesto asegurado no solo para la segunda etapa de la Pole, sino dentro de los mejores puesto de la carrera.

—Entendido, Coach Fangio.

Todo estaba marchando excelente, hasta se comenzó a hacer notoria que la aceleración no era la misma y después de una curva cerrada estaba la meta. Fangio no estaba muy contento, nuevamente el vaso plástico en su mano era la víctima de esa creciente intranquilidad que estaba a nada de convertirse en una notoria molestia.

— ¿Me puedes decir a que se debe sea lo que sea que estés haciendo? ¡Rayos Héctor, tienes unos segundos de atraso!

—Los alerones de frenado están ahí para usarlos, señor, si bien me restan velocidad prefiero usarlos a apelar por el freno como tal. Espero que recuerde que después de la curva viene una recta.

Y pocos segundos después de salir de la última curva, la aceleración del vehículo regresó, haciendo rugir el motor; Aunque eso no aliviaba al resto del equipo Alfa Romeo. El muchacho había tenido mejores desempeños durante las simulaciones. Pero una cosa es estar en la pista y otra en un simulador, había variables en la vida real que simplemente no eran compatibles con una computadora.

Fangio sabía muy bien eso, que esas diferencias entre los resultados, no por nada era un veterano que en un momento de su carrera había rechazado practicar con los simuladores y la distorsión que eso causaba en las estadísticas así como dentro de los mismos pilotos.

—Honestamente, nos tenías preocupados. Para ser tu debut, hiciste buen tiempo. Eso sí, estamos al lado de Ford y su engreído piloto, espero que eso le esté causando algo de mal rato en ese sitio.

—Tranquilo coach, no importa en qué lugar quedemos en esta primera etapa. Ya que cualquier puesto que ganemos, pues será una urticaria segura para esa gente.

De todas formas, no tenían que confiarse ya que un tercer lugar en la Pole era algo temporal y que dependía de cómo iba a correr el siguiente piloto, todos debían asegurar estar en el gran premio.

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