Publicado en Música, Opininado

La primera canción que uno se aprende, ya no es el himno nacional


Posiblemente, estas líneas no son tan necesarias en esta sección ya que en las últimas actualizaciones se ha puesto de manifiesto más reseñas que comentarios. Pero en vista que escuché una opinión donde se mezclaban dos temas muy recurrentes en los últimos años en la cuna de libertadores, la música y la política, pues creo que era hora de soltar unas cuentas palabras al respecto y así aprovechar la oportunidad de  hacer otro de esos artículos que usa varias secciones del blog.

Recuerdo que una locutora de un programa radial comentó que una de las primeras canciones que nos aprendemos de niños es el himno nacional, no sé si es algo que sea recurrente ver en otras naciones del globo. Quizás se puede decir mucho al respecto, que es una de las tantas formas de control mental que usa el Estado para asegurarse adeptos, aunque como en los últimos años  quien más se ha aprovechado del rancio fervor criollo ha sido el gobierno revolucionario pues la carga (según unos) no debe ser tanto en ese tema.

A riesgo de equivocarme o de mencionar lo obvio, el himno nacional ha sido desplazado. Pero ¿Qué cántico pudo haber logrado eso? No es tarea fácil si se analiza con cabeza fría en vista que estamos hablando no solo de una de las primeras canciones que uno se aprende en la infancia y esa canción a la que siempre las tías molestas le piden a sus nietos entonar durante las visitas. La respuesta los puede dejar fríos, aunque en realidad estoy viendo mal el termómetro.  Ya que el asunto no es ir a los polos, sino al trópico y al caribe, en donde todo esto anda sucediendo, ya que Venezuela les guste o no a unos no es más que una República (fallida) del caribe.

El himno nacional con su ritmo lento, letra que da risa con respecto a la situación actual de la cuna de libertadores fue sustituido no por una canción sino por un repertorio de ritmo estridente pero repetitivo, letras groseras pero con mucho sentido en la realidad que se vive hoy. Ni más ni menos que el regueton; si ese ruido molesto ha sustituido el himno nacional así como forma parte normal de las canciones que se escuchan en las fiestas tanto infantiles como las de la juventud.

La generación de oro creció entre los discursos del comediante atómico sideral y las letras que se entonan de forma casi nasal sobre relaciones de una sola noche ¿No es de extrañar que se encuentre así la juventud de estos días?  Ahora es normal ver a las niñas alegando que no quieren ir a estudiar, sino ser bailarinas exóticas, es normal escuchar hablar a la juventud de oro que entre cigarrillos y otros estupefacientes mencionar con quienes han estado y “filosofando” sobre el mundo en el que están metidos. Una generación que hoy tiene dos horizontes, si no se convierten en usuarios de renombre de la red social de videos llamada YouTube, quieren emular el mal comportamiento de los criminales y una sociedad con tal mentalidad no va a llegar muy lejos; ciertamente el convertirse en un profesional en la cuna de libertadores no solo lo han asociado a una persona que pasa trabajo y es alguien mal pagado, lo han asociado al peor ejemplo que se puede dar. Es decir, se han invertido las cosas en favor de esa cosa llamada ser políticamente correcto.

Ciertamente no hay género que se salva de tener letras que dejan mucho que desear, en eso estoy de acuerdo con muchos que critican tanto al regueton como al rock. Pero señores, deberíamos tener también la idea que ni el uno ni el otro son los mejores géneros musicales con los cuales exponer a los infantes; creo que ese gusto tan marcado por el ruido nacido en Puerto Rico, tiene mucho que decir sobre las personas que lo escuchan. Es que no puedes pedirle mucho a una persona que la vida se disfruta metida en una discoteca y despotricando después de la falta de cultura en la nación. Es algo muy básico para gente que, sin importar la formación que tengan así como el estatus económico (aunque esto último no importa mucho en Venezuela ya que todos estamos mal en ese aspecto) lo consideran como algo inofensivo si lo canta un niño.

Lo mismo se dice del rock al sol de hoy, pero creo que desde la llegada del gran Elvis Presley al presente, muchos han mantenido la idea que es un género se mantiene mucho de la juventud de los que la oyen, no por nada sus majestades vestidas de negro cuando llegan a cierta edad en la vida cambian el rock ultra pesado de maquillados noruegos por algo menos estridente y por la búsqueda de un empleo con el cual sostenerse. Siendo un género que, por mucho que aleguen sus defensores, ciertamente no es tan complicado cantarlo; basta con unas letras con un paupérrimo español, unas cuantas groserías la evidencia de ver a la mujer como un mero trofeo y listo. Ya puedes ser un cantante (si es que se le puede llamar así) que puede asegurar unas cuantas copias de discos vendidas.

Es posible que los gustos musicales digan algo de la persona, pero es sorprende ver que estos infantes de hoy prefieren la jerga de esas cosas al que el título de canción le queda grande al himno nacional. Tampoco es que el segundo sea algo bajado por los ángeles, pero es un asunto que te pone a pensar. Quien pueda encontrar una respuesta no tan limita a todo este asunto, espero que la pueda compartir con su servidor, mira que yo solo doy por el factor geográfico y que en muchas ocasiones son esos discos y canciones los que pueden calmar a los engendros a los que se han convertido los niños. Eso sí, esos padres deberían saber muy bien la clase de consecuencias que tal exposición va a traer en el futuro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.