Publicado en Crónicas Blogueras

El tercer mes del año y otros cuentos.

Marzo, marcó mi segundo mes en la empresa en la que me encuentro trabajando (al momento en que escribo esto) a  pesar de todo lo que ha pasado dentro de la misma y mis errores en un puesto en el cual estoy tomando el truco. No es un mal sitio de trabajo, pero parece que esa voz que me dice de no tomar aprecio por los compañeros sigue ahí, ya que con la situación país simplemente no se sabe cuándo a alguno le toca abandonar el barco.

Y hablando de la situación de la cuna de libertadores, regresaron los apagones. Por mucho que diga el bigote que dice llevar la banda presidencial ese discurso gastado que es un sabotaje; la realidad es otra. Ciertamente, todo el dinero que se han estado robando “en nombre del pueblo” se pudo haber usado para, no sé, mejorar un servicio o mejor aún, privatizarlo y quitarle atribuciones a un gobierno que ya está metido en muchos aspectos de la vida cotidiana del venezolano y lo que ha hecho es entorpecerla.

No estamos en el mejor momento, de hecho la desesperación de salir de esta pesadilla es latente. Llegando al punto en que se ve en la gente, en su comportamiento, en sus temas de conversación, en la forma en que están afrontando los apagones, en la falta de comida, medicina, en lo poco que les alcanza el sueldo que están ganando en sus empleos y si es que tienen esa suerte.  Creo que así no debe ser un ejemplo a seguir, tanto como proclamaban ciertos socialistas españoles cuando la mortadela sideral estaba viva.

Pero la pregunta que me hago ¿Hasta cuándo vamos a aguantar? Creo que hace tiempo debimos habernos alzado, pero sin armas y con apenas entrenamiento y comida no se puede hacer mucho. Salir a protestar es un acto si bien de rebeldía, también es un acto descuidado.

See Your Space Cowboy

Publicado en El Fanático del Anime, La Tribuna del Amargado

La Postura Anti Otaku

Sé que debería estar escribiendo sobre temas más importantes, dada la situación  en la que anda metida la cuna de libertadores. Pero apartar la mirada un momento de ese asunto puede traer cosas nuevas a las mesa. Pero pasando al tema en cuestión, creo pasa en todos los idiomas, que una misma palabra puede tener muchos significados. La palabra llamada Otaku ha dado mucho de qué hablar, en su país natal tiene muchos significados y entre ellos una persona con un interés obsesivo por alguna afición y no necesariamente al mundo del manga y anime.

En la gran patria de Bolívar fue usada por una asociación civil para darse un nombre a sí misma, por algún tiempo fue usada para referirse a los seguidores del mundillo, hasta el eventual uso de friki; pero recuerdo que un integrante de la inquisición capitalina firmaba que era un integrante de un comando anti Otaku, tema que levantó la misma cantidad de polémica en la que esa persona estaba metido.

Quizás a la final del día, somos las personas que decidimos que palabras usar para etiquetarnos o como llamar a nuestras posturas que tenemos, aunque creo que si nos ponemos un poco serio en ese tema de los anti y los pro O; aunque ha pasado algo de tiempo desde aquella polémica, me toca comentar que se hace evidente que en muchas ocasiones las posturas anti y pro terminan siendo igualmente de cancinas.  No es algo tampoco tan difícil de comprender, pero debo agregar el hecho que a la final ese comando en que aquel inquisidor no dio mucho que decir.

También tiene que ver el asunto que parece que esa persona también decidió apartarse, quiero creer que por las mismas consideraciones que muchos tomaron. Los temas personales comenzaron a tener un mayor peso y que seguramente consideró que esa postura anti Otaku.