Finalizando con: Maison Ikkoku Vol 2

Seguimos con una de las obras de doña Rumiko Takahashi, riesgo de equivocarme, la que la catapultó a la fama lejos de su país natal. Y siguiendo con los riesgos, pues considero que la presente entrega fue dedicada a ese personaje que tiene a más de uno pensando, ni más ni menos que la responsable del mantenimiento de la casa que le da nombre a la serie. Ciertamente Kyoko es un personaje femenino diferente a los que siempre hace la autora, ya que aquí se nos detalla la relación entre ella con ni más ni menos que con la familia de su difunto esposo así como la disparatada familia suya, en la cual su padre es confundido con un acosador la primera vez que apareció en la serie.

Bueno, también hay un poco de luz en la relación de Godai con su familia, pero los dos episodios que se ambientan en Navidad así como en Año Nuevo sirvieron para acerca al par un poco.

 Si bien todo ha sido hasta ahora risas, el drama ha asomado su cabeza levemente aquí. Aunque, el fuerte, hasta ahora, ha sido la comedia; un género en el cual la autora se siente a sus anchas, siendo la presente obra una de las tantas muestras de lo que digo.

Pero las cosas se complican con la aparición de una compañera de Godai quien lo invita a comer a su casa en dos ocasiones, creando un poco de confusión en la historia, aunque el instructor de tenis se llevó las rosas por crear distorsiones en esta ocasión. Alegando que en tres años podría superar su fobia a los perros para poder seguir avanzando hacia el corazón de Kyoko, relación que tiene la aprobación de muchas vecinas e inquilinas de la mencionada casa.

Quisiera agregar que, siento que si hay un progreso notorio en la relación de los personajes, sin importar que tanto aparezcan, esperemos que algunos no vayan a ser olvidados en algún momento.

See Your Space Cowboy

Finalizando con: Maison Ikkoku Vol.1

Doña Rumiko Takahashi vuelve a aparecer en el blog y está vez, a riesgo de equivocarme, con una de las obras más famosas de su autoría o una de las tantas obras que le sirvió para abrirse el camino a nivel internacional. Si han leído las historias cortas de la historia, esta obra mantiene el mismo nivel de calidad aunque abandona un poco ciertos elementos sobrenaturales (al menos en este primer tomo).

Pero ¿De qué trata? Pues son los problemas cotidianos y malos entendidos típicos y tópicos de una comedia romántica a la japonesa, donde un patán de buen corazón se enamora de la nueva casera que administra esa singular casa donde se residencia y, a diferencia de otra obra relacionada con el color naranja, cada capítulo es un pequeño avance en la relación entre los personajes así como se ve una evolución en ellos; al ser el primer tomo, poco hay de un drama, ya que el buen humor y los malos entendidos que se tuercen para la comedia están a la orden del día.

En lo personal, creo que la mejor tanda de episodios de esta primera entrega son esos en los que aparece el instructor de tenis, el cual espero no siga esa tradición de la autora en crear personajes secundarios bien interesantes para luego confinarlos al olvido.

Es una obra que se nota que tiene sus años encima (no por nada comenzó a publicarse en 1980 para la casa editorial Shogakukan), lo delata todo desde el estilo de la autora hasta la ropa de los personajes, pero lo interesante es que sigue funcionando hoy. Eso sí, preparen la mandíbula ya que se van a reír bastante aquí. Según leí, en la nada cuestionable wiki, que esta obra se engloba dentro del género Seinen, vamos a ver si futuras entregas pueden confirmar eso.

See Your Space Cowboy

Finalizando con: Pluto Vol.8

El octavo y último tomo de la serie no es otra cosa que una montaña rusa que comienza con el regreso de nuestro robot favorito Atom, la muerte de Épsilon, la confrontación final con Plutón así como el engendro llamado Bora, quien era el que realmente residía debajo de un Palacio así como todo lo referente a que motivos estaban realmente expuestos para ese amargo conflicto que derivó en la serie.

Eso sí, hasta el montón de chatarra considerando como el primer robot criminal así como el engendro que se escondía como oso peluche, uno de los asesores del presidente de Tracia y mayor responsable de la masacre, salen finalmente a la luz y se aclaran otro montón de cosas sobre otros personajes, elementos del guión que no mencionaré ya que esta obra es mejor disfrutarla. Esas vueltas en las tuercas, te toman por sorpresa ya que los personajes se encuentran bien construidos, elemento que maneja muy bien el autor y que ayuda a que uno, el lector, no se los espere y por sobretodo, se preocupe por ellos mientras dura la lectura.

Cabe preguntarse ¿Puede salir algo bueno de tanto odio? Es una pregunta que los humanos nos debemos hacer, ya que nuestra historia se encuentra manchada de sangre y los conflictos empeoran todo, lejos de ser la resolución definitiva a los mismos. Una pregunta que el maestro del manga así como este autor se hacen durante la serie; podremos tener un avance tecnológico como ninguno y las distancias se han acortado en estos siglos, pero el odio sigue presente. Y a diferencia del mensaje que siempre nos han dado los japoneses (el trabajo en equipo, la amistad y demás) se siente más fuerte, más actual  y mucho menos acartonado; un mensaje que, al menos personalmente, tiene mucha más validez.

Finalizando con: Pluto 7

A nada del final te parece que al robot pacifista le tocó heredar las labores de su viejo conocido y quien fuese el protagonista de esta historia. Eso sí, como se nota que ese ser artificial tiene más empatía y rasgos de humanidad que el responsable de crear al robot loco de turno así como haber golpeado fuerte a nuestro protagonista temporal al haberle despojado de uno de los muchos chiquillos que está a su cuidado.

Nuevamente, una pelea que no llegó a mucho, considerando que ahora Plutón tiene un cuerpo más letal que el anterior así como el hecho de que puede tener varios al mismo tiempo y lo peor del asunto es que se confirma que el investigador científico persa es el responsable de todo el mal rato; pero lejos de ser algo bueno, el breve enfoque a la situación de Astro y su hermana me pareció como un motivo más para preocuparse. Y más cuando la mencionada autómata se encuentra leyendo el clásico cuento infantil de la marioneta hecha de madera que soñaba con ser un niño de verdad.

No es para menos, el último cuerpo que uso Plutón, el robot persa Shahad tampoco es que estaba del todo cuerdo, aunque mejor debo rectificar, es el robot ya mencionado quien es en realidad Plutón y parece estar dispuesto a todo para darle final a un conflicto que si bien ya concluyó, unos quieren que siga abierto y causando estragos a nivel mundial. A todas estas ¿Qué más puedo agregar? Pues no otra que  el autor se merece todos los elogios que se ha ganado (así como los premios que se ha ganado) en vista del enorme talento que tiene; a diferencia de la primera obra que leí de él, una recopilación de relatos breves,  creo que faltó uno que otro chiste para complementar la historia; aunque no quedaría muy bien, considerando la temática de esta serie.

Finalizando con: Pluto Vol 6

En la sexta entrega de la serie somos testigos de algunos detalles sobre ese científico de origen persa así como su relación con el robot criminal. Pero lo más interesante es que se volvió a hablar de una creación yace dormido bajo el Palacio de Gobierno de Persia así como esa relación entre ese autómata y un robot cuyo sueño era convertir el desierto en un lugar lleno de flores. Eso si, la muerte del rey Persa (mejor dicho suicidio) que sucedió en el tomo anterior durante el interrogatorio con nuestro protagonista está dejando secuelas, tal como se planteó en las primeras páginas de esta entrega.

Hace su aparición nuevamente no sólo el montón de chatarra que se encuentra catalogado como criminal así como ese misterioso personaje que aparece como un oso de peluche quién, tiene muchos detalles que soltar sobre esa horrible guerra así como todo lo relacionado con el robot protagonista. Y hablando del ya mencionado, luego de su encuentro con una de las formas del robot criminal, quién parece haber colgado los guantes, aunque el encuentro pudo haber sido mejor, con escenas más detalladas, eso significaría trabajar más hacia a la acción cosa que no es el fuerte del autor, sino que es el suspenso con personajes bien establecidos y desarrollados, eso si el drama tampoco se hizo esperar y ya verán a lo que me refiero.

Eso crea todo un dilema, nos quedamos sin un protagonista, siendo él que conocimos desde el principio y dejando un vacío no sólo entre el resto del elenco sino que afecta fuertemente en un vacío que debe ser afrontado con fuerza para seguir con la narración de esta historia; creo que sería un recurso demasiado patético, considerando el autor así como el autor, que regrese nuestro robot policial aparezca. Aunque, a mi parecer, el indicado para seguir con su investigación es Épsilon acompañado del humano encargado de hacerle mantenimiento al investigador robótico que acompañamos  hasta no hace mucho.

Finalizando con: Pluto Vol.5

El quinto tomo de la serie es el que te mantiene al borde de la silla desde la página uno, si bien aún no hay una unión entre los dos focos de conflicto, es decir la historia de los asesinatos de los mejores robots construidos así como la historia personal del robot policial protagonista, más allá del hecho que esos autómatas sirvieron en una horrible guerra; aquí se vio detalles de la construcción de Pluto,  así como los delirios que tenía el rey de Persia, donde se llevó a cabo el conflicto mencionado.

Pero también vemos que llevó a tomar esa acción que contradice una de las leyes de la robótica que hizo nuestro protagonista así como, a mi parecer, lo que parece el final del conflicto secundario con el grupo de locos extremistas. Pero lo más interesante fue la aparición repentina del creador de Astro, confirmando ciertos detalles oscuros así como la posibilidad de que el famoso robot pueda regresar a la vida, a pesar de que la lista padece de una severa reducción. Una que comenzó con esta entrega, cuando el amargado de Hércules decidió intercambiar trompadas con el asesino mencionado, que ya sabemos que es un robot, pelea que si bien no quedó mal plasmada, quizás pudo haberse extendido un poco, aunque el fuerte aquí no son las peleas a punta de golpes;  aunque deja con los pelos de punta ese comentario que le dejó ese robot convertido en una masa deforme de chatarra, así como lo hicieron Hércules y Épsilon sobre el odio; una emoción tan negativa que parece que los robots han asimilado muy bien.

Eso sí, el peluche que ha estado apareciendo en toda la historia, a modo de un clásico villano que esconde su identidad, tiene mucho que ver en todos estos sucesos, la activación del caótico de Pluto, el supuesto suicidio del tirano de Persia y todo el conflicto que él causó, parece que este  engendro es quien maneja todo.

Finalizando con: Pluto Vol.4

Como en toda buena obra policial y de suspenso, si bien se han aclarado muchas cosas como es el caso de la secta del señor que apareció en entregas pasadas, la tragedia ataca nuevamente y está vez lo hace llevándose por delante a otro robot de la lista y uno de esos personajes que a pesar de tener un rol secundario, se ganó el aprecio de mi parte. Así que vemos como ambas tramas se comienzan a unir en una sola y más se cuándo el señor Adolfo pone en serio peligro los planes de su Cofradía.

El problema sigue creciendo con la muerte del creador del robot Epsilon, los atentados en contra del responsable del mantenimiento de nuestro protagonista así como, en un giro del guión, también del mentado señor Adolfo. Quizás, la revelación que ese personaje hace con el vídeo y que puede arrojar algún indicio del responsable de aquellas muertes, al menos de forma intelectual, compromete a buena parte de lo que queda de elenco.

Eso sí, todo el asunto relacionado con el difunto hermano de Adolfo y la presión que comenzó a hacernos cofradía vuelven a hacer de las suyas mientras también se comenta sobre la reunión que tuvieron los científicos que también han fallecido en el desarrollo de la historia.  Aunque, de forma muy personal, colocar todos los robots de la lista que participaron en tan cuestionable conflicto así como los responsables de los mismos en un solo sitio, es (al mismo tiempo) tanto como una buena idea como una pésima; en algún momento el villano robot como quien lo controla puede  llegar a esa isla y hacer de las suyas.

Quisiera agregar que si bien no he leído el arco argumental el cual está basada esta obra, es todo un sincero homenaje no sólo a su autor sino también, a lo que quería realmente dar como mensaje el autor. Estamos perdiendo nuestra «humanidad» en pos de un mayor avance tecnológico.