Reseñas amargadas.

Creo que me tocaba retomar las reseñas de la animación hecha en el país del sushi y los kimonos, pero en vista que estoy retomando esto de ver series anime ya que los sábados se están convirtiendo en un día que no tengo mucho que hacer (especialmente por las noches) y que mi presupuesto no está dando para mucho con esto de salir a comerme algo en las cercanías. Al momento en que escribo estas líneas que le dan inicio a una nueva sección del blog y que no tengo mucho que comentar en la sección de la tribuna del amargado, me sale buscar nuevos horizontes.

Y como mis dedos están buscando que escriba algo relacionado con el mundo friki, pero ciertamente no hay muchas cosas que pueda agregar, me sale mejor cambiar un poco el foco ya que no todo el tiempo puedo estar arrojando bilis a una industria que se siente vieja, así que decidí quitarle el polvo a buena parte de las series que no llegué a ver y darles una merecida oportunidad, a ver si me pueden convencer ahora. Eso sí, mantendré el formato de las trescientas palabras para las reseñas pero para este mar de letras que sirve de introducción a la nueva sección me dedicaré a escribir unas cuantas palabras un poco más o menos.

Originalmente, tenía en mente en hacer las reseñas dependiendo de la extensión de las mentadas series, es decir si la serie está en el formato de veintiséis episodios pues iba a sacar dos reseñas cada una dedicada a los segmentos de trece episodios, pero eso implicaba que me iba a extender demasiado; mas considerando el hecho que cada sábado me tocaría verme la serie, decidí (pues) que lo mejor era usar el formato viejo, verme la serie por completo y después hacer la respectiva ¿Reseña? ¿Destrucción con motosierra?

No esperen que haga reseñas de las series actuales, que me dan pereza ponerles el ojo, ya tengo mucho trabajo con buena parte de la colección de series anime que tengo en casa que no completé en ver. Y reseñar episodio por episodio tampoco me pareció la mejor opción; la sección que estoy inaugurando aquí. De hecho, creo que en aquellos días que veía anime siempre buscaba escapar de las obras conocidas del momento, considerando que buena parte de esas series están muertas ya y que quiero creer que hay alguna que otra cosa buena y rescatable en la industria de la animación japonesa, decido abrir esta sección. Todo gracias al ocio.

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¿Un posible regreso a las dos actualizaciones semanales? Y otros asuntos.

Lo he estado pensando, bastante tiempo ya que nuevamente tengo más artículos de una misma temática que de otra así como espero que el presente mar de letras vaya a cumplir con el nuevo requisito de llenar de algo más de mil palabras un contador. Pero lo cierto es que, creo que debo escribir más sobre una cosa que de otra. Pero también es algo que responde a una situación personal, una que realmente pensé que se iba a demorar más en llegar y es que, seamos honestos, pocos están preparados para lo que se conoce como los cambios en las rutinas.

Yo espero que para cuando estás palabras vean publicación, ya yo me encuentre tomando los últimos pasos para ajustar no sólo el blog, sino también mi hábito de lectura y el de escribir a un nuevo contexto. Quizás por eso, decidí que lo mejor que puedo hacer es reducir un poco el ritmo de actualización de esta cosa hasta que las nubes grises se marchen por un rato. Entre los cambios ya estoy considerando ver como meto hasta las reseñas de discos.

¿Qué implica esto de reducir el número de actualizaciones? Pues que posiblemente, no vaya a alcanzar la meta que me propuse en el mediano plazo; es decir que el ritmo que llevaban las visitas pueda verse afectado en relación con el número de nuevos artículos. Quizás eso me motive a escribir de tal forma que sirva más para dejar registro de los sucesos que simplemente hacer comentarios sobre un suceso en particular.

¿Puede que me vea en la necesidad de reducir el número de palabras en los artículos que pueden llegar a futuro? La verdad quien sabe, el hecho es que me agrada mucho esto de aglomerar algo más de mil palabras en estos intentos personales de sentirme un profesional.

En el apartado de otros temas, yo no dejaré de hacerme preguntarme sobre un punto que siempre esgrime el actual gobierno de Venezuela ¿Qué clase de libertad es la que ellos defienden? Son los típicos niños modernos que se sienten ofendidos por todo y se le nota en las acciones que han estado tomando.

Lo hemos visto cerrando emisoras de radio, de televisión, periódicos e incluso prohibiendo la salida de los alcaldes y gobernadores de la oposición; seguramente ¿Lo hacen en nombre del pueblo? Digo, insisto en el asunto en que no me han consultado si me encuentro de acuerdo o no con tales medidas.

De hecho, esas medidas políticamente correctas que están tomando sólo confirman lo que ya se sabe, su comportamiento dictatorial. No por nada muchos de los políticamente correctos a nivel mundial, en especial los de España y más recientemente los guerreros de la justicia social de Estados Unidos, consideran está cosa mal llamada país como un ejemplo a seguir.

Habiendo tantas naciones que podrían servir de ejemplo para ser una verdadera nación próspera, unos siguen creyendo que la alternativa a lo que se conoce como libre mercado. Tanto que hablan de soberanía y protección de los recursos naturales, el país está empeñado quien sabe hasta cuando y si no me creen, pues busquen fotos del mentado arco minero así como la Amazonas venezolana que la están deforestando; yo que pensaba que el eco socialismo bolivariano era algo digno de emular.

¿Cómo se le da la estocada fatal al gobierno venezolano? Pues hay que darle donde le duele, ni más ni menos que en los bolsillos. Ya se viene viendo eso, de hecho las más recientes sanciones son una buena idea, pero hay que seguir adelante con esas sanciones. De hecho, ahora se ve también las sanciones en la que fuese la caja chica más grande del gobierno venezolano, la empresa petrolera; empresa que al sol de hoy, no hay una cara visible a quien culpar de los desastres y tragedias que ha causado ¿Alguien recuerda los derrames petroleros en el oriente de la cuna de libertadores? O ¿Qué me dicen de la tragedia de Amuay? Una que le pareció poca cosa a los defensores del marxismo cultural que tiene el actual gobierno.

Menos mal que el fenómeno de los libros escritos por los que suben vídeos en la red social llamada Youtube no tuvo una réplica en Venezuela. O al menos eso creo, ya que por primera vez esto de llegar tarde a la fiesta, finalmente, sirve de algo bueno. No digo que aquí no se consuma literatura basura, ya que hay bastantes personas que consideran a Coelho como la máxima representación de la literatura y siempre veremos sus libros en las ventas de garajes.

Lo que falta es que dentro de poco le hagan una adaptación cinematográfica a cualquiera de sus obras, digo, si lo hicieron con Crepúsculo y su serie ramificación…aunque mejor no digo más ya que puede que le esté dando malas ideas a alguien. De hecho, si hasta el peor director de cine ya parece que comprendió que nadie lo apoya ¿Cuál es la diferencia entre el alemán Uwe Boll y el ya mencionado Coelho? Pues simple, uno hace dinero y el otro no tanto.

Lo interesante del asunto es que la franquicia que vendieron como la que destrozó a Crepúsculo cayó tan rápido como llegó; los juegos del hambre (y su intento de competencia llamada detergente) ciertamente no hizo mucho para cambiar el panorama.  Lo interesante del asunto es ver lo pronto que cayó en el olvido y que aún no ha dado señales que vaya a aparecer el próximo ídolo con pies de barro.

Una práctica normal es ver cambios de ídolos es algo constante en el mundo de la animación japonesa; en vista que la industria sólo sabe hacer eso y con un público que no se cansa de consumir la misma historia una y otra vez. Pero la literatura de dudosa calidad siempre es imprescindible, de alguna forma siempre sabe cómo mantenerse viva de alguna forma. No por nada, los libros de autoayuda van a estar en los anaqueles por un buen rato.

Hablemos del fenómeno de las novelas ligeras y la decadencia.

Estamos en un momento extraño, ya que si bien es evidente que la decadencia de la industria de la animación del país del sushi no anda en su mejor momento, con el mero hecho que el monito peleador tuvo que salir de su letargo para ver si puede darle algo de vida e ingresos. A todo esto, debemos sumar el hecho que el formato de las novelas ligeras se está convirtiendo, peligrosamente, en la nueva fuente de historias para la industria.

Quizás cierto hermano digital tenga un argumento sobre el tema, ciertamente no toda la producción de series animadas japonesas se está enfocando en adaptar cuanta novela ligera exista, pero es una tendencia que si bien no es nueva, desde la llegada del espadachín negro se ha convertido en la gallina de los huevos de oro. No es para menos, tanto en el mercado local (el Japón), como el foráneo, consumen cada vez más estas adaptaciones.

Cuando se dice que el anime moderno no es más que un vehículo para historias de auto inserción, llenas de escenas de erotismo sin sentido pues basta con ver los fenómenos del momento y ahí está la prueba más contundente del asunto. Y para muestra un botón, ni más ni menos que el nuevo ídolo de barrio en las comedias, EROMANGA SENSEI. Si, al parecer es una de esas obras que ha despertado las opiniones (encontradas) entre los seguidores.

Comienzo con la pregunta ¿Quién soy para opinar? Ya que tengo un buen tiempo sin ir a las convenciones o ver alguna serie de reciente producción, pero eso no es un impedimento para emitir mis opiniones al tema. No nos hagamos los desentendidos, mientras más altere las hormonas y cumpla con lo que promete, todos contentos; este contexto sería interesante para hacer una reflexión sobre la situación. Pero lejos de hacer algo, le hace énfasis, pavonean que es algo bueno. El propio crimen con muchas víctimas.

La fotocopiadora de tramas, esa incomoda verdad que unos quieren negar, cada vez es más descarada y la industria se ha visto invadida por sus propios consumidores, cada día se hace más complicado para un ajeno a la movida integrarse, ya que desconoce el lenguaje, que por años, se ha estado manejando hasta la más amarga de las consecuencias, esa en la que se regodea el mencionado nuevo ídolo de barro.

Obras de calidad dudosa en la animación japonesa siempre han existido, pero siempre fueron elementos que pasaban al anonimato y si tenían algún renombre era por ese nivel de infamia que tenían. Pero desde hace un rato al presente, mientras más deficiente sea la obra, pues mejor. Hace ya tiempo que la animación nipona dejó de lado si quiera abordar temas sensibles, como el caso de los muchachos que no ingresan a la universidad por dar un ejemplo, o buscar algo nuevo que contar. Dieron con oro cuando llegaron a la generación que creyó que la serie de los noventa no era sobre robots gigantes, sino más bien una acartonada obra que sirve para disfrazar todo esto en bohemia.

La industria japonesa de animación no anda en su mejor momento, por mucho que unos digan lo contrario, ya que se hace cada vez más notorio que si la serie animada tenga muchas escenas de erotismo sin sentido y violencia desmedida sin contexto, son los dos estandartes de calidad ya que si tiene mucho de eso, es lo mejor que ha salido de esa nación; de hecho, la venta de mercancía derivada es una pequeña parte de ese respirador artificial que mantiene con vida a la ya mencionada industria y que los patrones de consumos tanto de los famosos frikis son los mismos, sin importar si lo hacen de forma legal o ilegal.

No importan como les llegue el mensaje, igualmente les llega y es así de simple. Lo peor del caso es que la industria entró en un círculo vicioso, uno que le está costando todo el renombre que una vez tuvo, ya que necesita del dinero que sus nuevos consumidores le ofrece, al costo de que debe obedecer ciegamente cada mandato en referencia a lo que quiere ver.

Todo el contexto en el que se mueve el nuevo ídolo de barro podría servir para hacer una opinión bien fuerte sobre la misma, buscando que el espectador reflexione sobre lo que sucede. Pero no es así, una sincera lástima, ya que podría servir para llevar un mensaje totalmente diferente a lo que siempre están presentes en las series de la actualidad. Todo esto me recuerda a una obra que reseñé con anterioridad, Doctor 13 Arquitectura y Mortalidad, en la cual el autor no solo usa personajes casi desconocidos de la  casa editorial DC Comics, sino que los usa para criticar el manejo que tiene la casa editorial con muchos de sus personajes así como, de vez en cuando, las líneas editoriales que limita la labor creativa de los autores.

Lo más desconcertante de la situación, es que el formato de la novela ligera comenzó siendo un medio para dar a conocer autores nuevos en Japón, si bien tocaban temas diferentes poco a poco se fue acoplando a las tendencias del anime y sus consumidores. Tristemente, ese proceso fue lento, creando le fenómeno  actual, si bien es cierto que no se ha convertido en la fuente más recurrente de argumentos para las nuevas series; no importa el contexto en que se muevan estas obras, el mal ya fue hecho.

Pero a todas estas ¿En algún momento esta situación podrá cambiar? Realmente quiero pensar que si, que el predicamento va a dar un cambio a positivo y que en algún día los consumidores van a estar tan cansados por los refritos que van a considerar un cambio en todo. Es algo simplemente imposible, se hace evidente que ese dinero que consiguieron en el mercado local y lo poco que creen que pueden sacarle a los mercados no solo de los vecinos, sino de lugares donde los seguidores que consumen legalmente el anime, ya que el mercado ilegal dudo mucho que lo consideren para algo más que las risas.

Razones por las cuales los monstruos de bolsillo me son indiferentes

Lo sé, el título del presente mar de letras es demasiado extenso y espero que el párrafo que le va a dar introducción sirvan de algo o sean igual de extensos. Pero lo cierto es que el fenómeno de los monstruos de bolsillo en el mundo de los videojuegos así como en la animación así como en otros medios, los juegos de cartas, siempre van a dar de que hablar.

Les guste o no a unos, estos engendros de alegres colores formaron parte del fenómeno de la animación japonesa durante los noventa y principios de los dos mil y si bien aquella serie de animación que, como cosa rara, sigue siendo una larga publicidad a los videojuegos; en el mundo de los dígitos, los monstruos de bolsillo se han convertido en una de las franquicias más reconocidas de la empresa responsable del fontanero italiano, siempre siendo uno de los juegos más esperados en las consolas que tienen en el mercado la mencionada empresa así como más recientemente las aplicaciones de los teléfonos inteligentes.

A mí, todo eso me parece bien pero de un tiempo para acá esa franquicia simplemente no me llama la atención y eso que intenté jugar una de sus entregas, que parece que pocos cambios hay entre una y otra; he visto conocidos jugar así como ver las nuevas entregas en la animación así como el juego de cartas, pero por mucho que trate de engancharme pues no ha sido algo positivo. No me malinterpreten, recuerdo con cariño Pokemon Stadium así como las apariciones de la rata amarilla en otros juegos de su empresa responsable.

Pero ¿Qué tiene esa franquicia que me genera indiferencia? Digo, he jugado y concluido varios RPG y sé que comenzar desde cero no es una empresa fácil, pero la recompensa que tiene a la final vale la pena el esfuerzo. Pero creo que, influenciado por la serie animada y su estancamiento argumental así como el hecho que por mucho que se esfuercen es una franquicia infantil y el argumento debe ser un reflejo de eso. Extrañamente, actualmente se ven jóvenes y adultos convertidos en entrenadores de estos seres pero el público objetivo en muchas ocasiones prefieren otro tipo de videojuegos, los famosos niños ratas, que pueden ser jugadores tanto de esta franquicia como de otras que no necesariamente estén enfocados en ellos.

Si bien creo que la industria del videojuego comenzó con el mercado infantil y juvenil, elementos que aún están presentes, me arriesgo en decir que las alternativas para los infantes en ese mundos son limitadas, siendo los juegos de los monstruos de bolsillo una de las más notorias. Pero tristemente, buena parte de los niños prefieren el llamado del deber y hacer de las suyas en el modo multijugador de ese juego.

Pero limitar a un público como el infantil a una serie de malos juegos y luego quejarse de cómo estos preadolescentes están invadiendo franquicias que no están enfocada en ellos, es igualmente limitante a una comunidad donde los casuales y los auténticos son enemigos a muerte y se diferencian por los títulos y consolas que tienen. Extrañamente, en una comunidad que se jacta de ser más incluyente que la de los comics o la de los seguidores del anime.

Si este no fuese un (intento de) artículo podría darle cierre en el párrafo anterior, pero no. Creo que hay que destacar otro elemento que ha sido crucial en la difusión de esta franquicia y es la animación; es una de esas series anime que recicla descaradamente su argumento y que puede generar revueltas por una constante, su protagonista siempre va a perder los grandes torneos, siempre se le medirá con su contrapartida en las viñetas así como la más reciente revisión en el formato animado, el cual unos aseguran que es como debió ser la serie en un comienzo.

No se puede esperar mucho de una prolongada campaña publicitaria y no importa si es de los Estados Unidos o del Japón, estas series animadas tienen una vida útil y cuando deciden saltar el tiburón o apelar por retener todo a una trama episódica que no construye nada al largo plazo, pues va a tener el resultado que se ve ahora. Quizás las películas en su país natal y en otros donde se consume legalmente el anime sean eventos esperados, pero creo que desde la primera película animada hasta la actualidad el poder de convocatoria de esta franquicia lejos de su nicho, ha perdido potencia. Pero ¿Puede la historia de un muchacho y su singular grupo de mascotas que compite con otros iguales a él e incluso adultos tener algo más que contar y que no se limite a los byte de un videojuego? Parece que ese es el punto que los responsables de la animación parecen querer obviar con la serie, más no es algo precisamente infantil.

De hecho, en una de las entregas de la famosa franquicia de RPG llamada Dragon Quest reclutar animales salvajes de ese mundo es parte importante del juego, ya que en varias ocasiones son los únicos compañeros de viajes que vas a tener por una buena parte del mismo y que si bien, ese juego tampoco es que tenga un argumento tan desarrollado como otros RPG, fue uno de esos detalles a los que uno termina tomando cariño.

Pero reconozco todo lo que ha logrado y perdido esta franquicia, pero mi poco interés en ella sigue igual, es una de las muchas gallinas de los huevos de oro de la empresa dueña del fontanero barrigón y sus amigos pero para mí en algún momento dejó de ser una serie atractiva solo por el hecho de ser japonesa o por el hecho que las aventuras en el mundo de los videojuegos podría ser más entretenida, pero falló en ese aspecto para mí y convencerme de tal cosa. Pero ver que no es un punto en común con mi primo estadounidense que desprecia la serie más no el juego, que es uno de esas franquicias que van a estar en la cultura popular por un buen rato ya que la competencia falló en unos aspectos, fue lo que me inspiró a hacer este mar de letras.

Una respuesta al grupo de locos.

Por si acaso, comienzo a realizar mi respuesta, en caso de que los responsables del equipo de los locos que en su momento dirigieron un canal que tiene varios metros de tierra sobre la tumba. Dudo mucho que esa gente a la que le dediqué unas líneas con anterioridad, vayan a leer mis (intentos) de artículos así como las presentes líneas, pero como tengo asuntos que quitarme de encima, pues decidí escribir esto.

Señores, por mucho que no quieran competir contra otros servicios para disfrutar series igualmente están metidos en ese juego; por mucho que se muestren como alternativa, sigue siendo una forma de competir. Todo ese mensaje anti sistema, puede ser agradable para unos y una excelente estrategia para hacerse notar, no se lo niego, pero creo que lo mejor, actualmente, es venderse con honestidad ¿Les costaba mucho decir que van a hacer un servicio por la internet dedicado a la animación de estos rumbos? No hablemos de series retro o actuales, ya que sus malvadas contrapartes ya están muy bien metidas en el tema.

Por mucho que se quejen de una u otra cosa, el tiempo le pasó por encima al proyecto, lo que una vez fue su mejor característica (ese olfato para las series poco conocidas, pero bien elegidas)  ya no sirve de mucho en estos días, así mismo la piratería en Latinoamérica es prácticamente legal así como, de seguro en este tema saben mejor que yo, las enormes sumas de dinero que hay que dar para algo como el subtitulado de una serie.

Y honestamente, no son Mick Jagger y sus amigotes que pueden hacer el drama de irse y regresar, esperando que todo eso vaya a tener una buena repercusión en el mercado; si a CR lo han catalogado de miles de cosas ¿Creen que por tener un mensaje anti sistema los van a recibir con los brazos abiertos? De hecho creo que estas líneas dicen lo contrario y de seguro no soy el único que ha dado su opinión al respecto. Además que, como dije en el pasado (intento de) artículo, no queda muy clara sus intenciones y todo el asunto con su regreso. A todas estas ¿Quiero que les vaya mal con todo lo que están proyectando con su regreso? Pues, no. Quizás parece lo contrario, pero como no han dejado en claro que van a hacer, más allá de sus mensajes antisistema, pero si fuesen honestos al menos contaría con algo de ayuda.

Sobre intercambio de ideas en buenos términos, o el debate sin groserías

No hace mucho, ya que no sé para cuando estas líneas van a ver publicación, se vio un pequeño debate en un (intento) de artículo de mi autoría sobre la situación de la industria del anime y sus dos mercados (el legal y el ilegal) son casi iguales; pero en otro lado de las redes sociales tuve uno relacionado con las elecciones del gigante del norte y sobre ese engendro llamado Estado y todo lo que hace (para mal) en la sociedad.

¿Cuál de los dos temas tiene mayor peso en la sociedad? Mientras uno se reduce a opiniones subjetivas de una notoria realidad del entretenimiento, aunque la realidad que vive la industria responsable de uno de los productos de exportación japoneses más consumido por la juventud (sea de forma legal o ilegal) desde los noventas; mientras el otro tema no tiene una arista agradable, ya que las dos opciones con mayor reconocimiento de los medios, mientras las otras opciones a la presidencia no han tenido tanta relevancia en los medios de comunicación o son vistos como, por mucho que duela admitirlo, opciones menores, aunque en muchos aspectos mejores que los dos representantes de un vencido bipartidismo.

Es raro, de hecho no recuerdo cuando fue el último debate que tuve así en tan buenos términos no solo en mi cuchitril ya que desde hace algún tiempo, pues las ofensas, los sobrenombres y groserías han sido una constante, al igual que unas pequeñas discusiones que he tenido en la red social del pajarito azul.  Y si hablo de que discutir con un venezolano, lo normal es que todo eso termine en improperios o en las otras palabras que mencioné anteriormente; creo que muchos de los comentarios que hay en esta cosa son prueba de ello; pero también es prueba de los pájaros que tienen muchos en la cabeza y que cuando un tercero le cuestiona sus gustos o lo que ellos ven como la realidad, lo mejor que se les sale son los insultos y nada de argumentos.

¿Regresó del loco?

Los noventa han agitado su tumba, si han leído sobre el regreso de los guardianes poderosos y colorados, parece que se ha traído varios compañeros y entre ellos, ese loco que aún unos recordamos con cariño. El canal Loco regresó, pero usando la mejor de las ideas de mercadotecnia, vender la idea de ser rebelde y mostrar una postura anticapitalista con la cual buscar que se hable de ellos. Ya saben, ser rebelde vende bastante en estos días.

Todo el manejo del canal y su fracaso y el fracaso del canal en que mutó no fue culpa de la administración que tuvo, que por cada buena serie que tenía también tuvo su buen número de series de dudosa calidad (Cybaster, pasa muchacho, ando hablando de ti), de buena parte de la dedicación que le dieron a la animación japonesa y como habían opacado a la occidental ¿Ahora quieren dedicarse a ser redentores de la animación de occidente mientras quieren usar las ideas de ser contracorriente?

Creo que han llegado tarde a la fiesta señores, siendo ustedes los responsables de la misma. Usar las ideas trasnochadas de que su fracaso fue por culpa del capitalismo, que no supieron adaptarse a la situación que llevó a su estadía en la tumba, que ustedes mismos aceptaron la compra por parte de Sony, de lo contrario ¿No hubiesen hecho algo o no se hubiesen negado de buenas a primera? Señores, sin importar el lugar de nacimiento, un cortometraje o una serie en el formato de animación tiene dinero, es una inversión muy grande para sus responsables que así como puede ser un éxito, puede ser un fracaso espectacular.

Por muy buenas intenciones que tengan, eso no es suficiente para motivar a un grupo de personas a hacer una obra de animación por el mero arte y sin esperar algo a cambio; hemos visto que de buenas intenciones, está pavimentado el camino al infierno. Están grandecitos para la gracia, señores. Su propia negligencia a adaptarse a los cambios fue lo que mató al proyecto, no el capitalismo y deben competir (actualmente) no solo con la piratería sino con las contadas nuevas plataformas que han llegado con estos últimos años; además todo esto me deja una pregunta ¿Qué series van a emitir? Digo, no importa el lugar de origen de la serie que van emitir, pero tienen que decirme eso para ver si me animo a ver si compro la idea. Y consideren que los animes baratos que se consiguen, son esas series que muy posiblemente no van a tener mucha audiencia, cosa que ustedes deberían saber muy bien; si bien esto puede contradecir lo que los hizo notorios hace tiempo, hay muchas series de costos bajos que no importa cuántas veces la emitan no van a gustarle a los espectadores y lo mismo sucede que series que no son japonesas (Bob y Margaret, no los vi pasar).

See Your Space Cowboy