Casa Número Ochenta y Seis 7

Arthur le dio la información sobre la ubicación de la casa donde vivía Josh, la emoción era demasiado notoria en la cara de Lucrecia. Pero la vivaz estudiante debía moderarse, ya tenía la información que desesperadamente estaba buscando así como que el nieto de la señora Marín no era mala persona, que estaba cumpliendo su palabra con respecto al tema de las carreras clandestinas.

—Debo hacerte una pregunta ¿Quién te regaló ese sombrero que siempre usas?

—Mi abuelo, el esposo de mi abuela para ser exactos. Recuerdo que cuando me lo regaló, me quedaba bastante grande, lo gracioso del asunto es que a él también le quedaba grande. De hecho, recuerdo que una vez me contó una disparatada historia sobre este sombrero vaquero.

Este sombrero, según el abuelo de Arthur,  le perteneció a ni más ni menos que al legendario actor de películas del salvaje oeste John Wayne.

—Según mi abuelo, el Duque en persona se lo regaló una vez que se lo consiguió en el plató de esa famosa película llamada Río Bravo. También aseguraba que en algún lado estaba el autógrafo, pero como puedes ver simplemente no se encuentra dicha firma.

—Pero ¿No te dejó una constancia de todo ese cuento?

—Ciertamente, no. De hecho, a duras penas pudimos rescatar todos los papeles de “Silver”, extrañamente estaban guardados en una caja no muy bien  guardada. Ahora debes entender que problemas con el agua en esa casa no es asunto nuevo.

Después de varios días dándose topetazos, aquellos dos muchachos estaban comenzando a formar unos lazos, aunque para Lucrecia, esos nacientes lazos aún pendían de un hilo, ya que tenía miedo. Quizás, algo podría suceder que pudiese romperlo; lo mejor que podía hacer era mantenerse calmada, cosa que le era imposible.

—Creo que, si soy honesto, me gustaría que me presentases los alrededores de esta zona; conozco más otros lugares que el propio lugar donde vivo. Pero ¿Quieres que usemos a “Silver”?

—Debo tomarte la palabra, ya que creo que ese corcel se merece un día de descanso también. Al igual que el jinete.

—Oye, no sé si tomarme esas palabras tuyas como un halago. Pero debo preguntar ¿A dónde vamos después de aquí?

— ¿Te gustan las estaciones de trenes? Hay una pequeña estación en las cercanías. Es uno de esos puntos de reunión y turísticos bastante conocidos.

Conocida como “Estación Girasol”, era uno de esos lugares que pasaban sin levantar mucho la atención, pero había un aire diferente en aquella estructura y todo lo que estaba a su alrededor.

— ¿A que no has visto algo como esto en San Antonio?

—Para nada, aunque ¿Qué hay de interesante en Idaho? Lo lamento, no debí hacer ese comentario.

—No te preocupes por eso, son cosas que pasan.

Había una algarabía en los alrededores, unos altavoces que anunciaban que un famoso locutor de radio estaba en los alrededores, quizás promocionando algo.

— ¡Ni más ni menos que Wilson Colt! Ciertamente, este lugar debe tener lo suyo, Lucrecia. Debo darte la razón.

El famoso ex defensor de línea convertido en un famoso narrador del deporte que era la pasión del país, el futbol americano. Aquel día se encontraba celebrando el programa número cien en su carrera como narrador. Era una de esas figuras que respetaba Arthur, a pesar de que no era alguien que estuviese conectado a su estado natal.

— ¿Podrías decirme quien es ese señor?—le preguntó Lucrecia, aunque por dentro se sentía mal, ella sabía muy bien quien era ese comentarista deportivo. Mas por sus antecedentes políticos, que por su carrera en la radio.

— ¡No es molestia alguna! Wilson “Aplastador” Colt fue un jugador de la línea defensiva del equipo de los Leones de Detroit en su formación de los años ochenta, de hecho era un dolor de cabeza para todos aquellos que se medían ante “la orgullosa manada”. Pero, esto es ya algo personal, cuando se volvió narrador su verdadero talento floreció.

Arthur quería seguir relatando, pero el estruendo de aplausos anunció la entrada de Wilson, aquel programa era al aire abierto. Cuando salió el reconocido narrador lo primero que hizo fue saludar a su público; para luego comentar.

— ¡Hoy es un día muy especial para el programa “La Yarda”! Y para celebrar este día, no solo estamos aquí en “Estación Girasol” transmitiendo en vivo, sino que me acompaña un buen amigo Josh Horwitz del programa “Esa Loca Década de los Ochenta”.

— ¡El gusto es todo mío, buen amigo! Anunciamos desde ya que tendremos un pequeño concurso ¡Con los primeras diez parejas que se acerquen! En un concurso de preguntas y respuestas.

—Y ¿Qué tendremos como premio?—le preguntó “Aplastador” a su compañero, preparando la escena, aquellos dos estaban preparando algo a lo grande.

— ¡Excelente pregunta! Los participantes estarán compitiendo por el pack de DVD que recopila las tres primeras temporadas de la famosa comedia de situaciones de los años ochenta, una serie a la cual le debo mucho. Ni más ni menos que ¡La Familia Tompkins!

Lucrecia al escuchar el premio le preguntó a Arthur— ¿Qué tal se te da esto de participar en los concursos de preguntas y respuestas? Se nos está presentando una oportunidad única para ambos, de seguro te mueres de ganas en pedirle un autógrafo al señor Colt. Y a mí me gustaría tener no solo ese pack, sino pedirle también la entrevista a Josh.

—Lo mejor será que se vayan haciendo a la idea que se van a quedar con el segundo lugar—comentó Richard—, ya que mi compañera y yo vamos a entrar también.—aquellas palabras emitidas por Richard, las cuales cayeron de sorpresa a los oídos de Lucrecia y Arthur.

— ¡Sobre mi cadáver! Además yo debo preguntarles ¿Acaso ustedes dos no se encontraban estudiando?— les preguntó Lucrecia a sus dos compañeros, quienes estaban entre los asistentes en aquel lugar.

—En mi defensa, estoy tomando un descanso. Al igual que creo que en algún momento, tenía que “desquitarme” la derrota en Reto al Conocimiento. —agregó Bianca, si aquel tono en ella era honesto.

—Creo que me he perdido un pedazo de historia. —Comentó Richard—, querido amigo, gracias a que Lucrecia y su espíritu de demócrata nos quitó una bonita tradición que teníamos en la casa de tu abuela. Ni más ni menos los viernes de juegos de mesa.

— ¡Vamos Arthur a anotarnos! ¡Si Bianca quiere revancha, pues se la vamos a dar!—anunció en forma amenazante Lucrecia. Si había algo que tenía tanto para bien, como para mal, era su tenacidad. Quizás podía ser el instrumento con el cual unos se aprovechaban de ella.

—Vaquero, lamento que sea esta la situación en la que midamos nuestros conocimientos; pero las circunstancias se han torcido de una forma poco favorable para el esperado duelo.

—Citadino, espero verte en  otro campo de honor. Pero no perdamos la esperanza de un día medirnos en un juego de mesa.

Después de aquellas palabras, ambas féminas tomaron fuertemente de los brazos a sus compañeros y los halaron bruscamente, buscando donde debían apuntarse para aquel concurso.

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Finalizando con: The Best of David Bowie

Si mi memoria no me falla, la primera vez que escuché sobre este cantante (y actor) cuando un compañero de trabajo de mi señor padre comentaba sobre él, posteriormente recuerdo que escuché su voz en una canción que hizo a dúo con la famosa banda monarca del rock de estadio. Ni más ni menos que Queen. Para el año de 2016 le tuvimos que decir adiós, pero el legado que había dejado en la historia de la música es bastante notorio, pero creo que lo mejor que pude haber hecho por el buen David, era conocer su música y quizás lo mejor del asunto era escuchar este disco doble, lanzado allá en el año de 1980 y yo creía que no era tan viejo, de hecho pensé que había salido al mercado un poco más recientemente.

Si hay una persona, cantante, que también dejó un legado bastante grande en la música y en especial la que se hizo en los años ochenta creo que ese fue don David; no es para menos, ya que creo que para ese momento, la puesta de escena de don David era algo que no tenía comparación y siendo uno de los tantos músicos que buena parte de otros tomaron sus elementos. El precursor del rock glam, a riesgo de equivocarme, fue este señor y no los melenudos de la escena de los Ángeles, California.

Como siempre, un disco de grandes éxitos no es más que un repaso de buena parte de la carrera musical de un cantante o banda, en el presente caso de ese cantante inglés que compararlo con un camaleón es quedarse corto, en vista de que no solo estaba constantemente cambiando de ropas, sino también musical. Es un repaso por todas esas diferentes etapas que tuvo el cantante y esas canciones más emblemáticas de cada cambio por el cual pasó.

Van Halen II

Sigo escuchando esta influente banda estadounidense, que por mucho que se hable a qué género dentro del rock pesado se le puede incluir creo que eso es un tema que es el equivalente a una disputa bizantina. Simplemente es una buena banda que el paso a los días actuales no le ha ido muy bien que se diga, de hecho no ha tenido la misma relevancia en discos o en giras como lo tuvo en su momento.

 

Este segundo disco, también homónimo, lanzado al mercado para el año de 1979 es uno de esos discos que sacó la banda que lo que hizo fue cimentar su carrera musical. A riesgo de equivocarme, creo que fue esta banda la que comenzó la tendencia muy marcada en el rock que se hace en el gigante del norte en letras que hablan de fiestas y pasarlo bien. Y conociendo que prácticamente esta banda es pionera en eso, eso permea las letras.  Investigando un poco por aquí y por allá, todo indica que esta obra fue realizada en menor tiempo (se habla de un año) en comparación con su primer disco; incluso se comenta que las canciones que salen aquí datan de días previos al mencionado disco.

 

Quizás no se lea como algo que no sea muy importante, pero para una banda que está dando sus comienzos y cuyas canciones han sabido soportar el paso del tiempo es todo un logro. Eso sí, quizás fueron en los ochenta en que esta banda tuvo mayor despliegue en los medios y siendo una de las tantas que se aprovechó de los videos musicales y el único canal que los ofrecía, pero creo que ha pasado mucho tiempo de eso; de hecho, debo comentar que este disco pertenece a una de las etapas más queridas de la banda, cuando estaba el ya mencionado David Lee Roth en el cargo de vocalista.

Finalizando con: Marvel Visionaries Jonh Byrne Namor Vol. 1

El especial mutante se viste de gala para recibir al primer mutante en ser publicado por La Casa de las Ideas, el Rey de la Atlántida, ni más ni menos que Namor. Namor fue uno de los primeros personajes que publicó esa empresa que posteriormente se convirtió en La Casa de las Ideas para el año de 1939, con un carácter bastante fuerte ya que como puede convertirse en un buen aliado, también es un feroz enemigo. Desde los Vengadores, Los Defensores, Los Invasores y los Cuatro Fantásticos.

La otra parte de esta reseña, pues ya sabemos quién es, ni más ni menos que don John Byrne uno de esos artistas del comic estadounidense que marcó época ya que los alumnos de Charles Xavier, el coloso esmeralda (también su querida prima), el primer equipo ramificación de los vengadores y ahora el príncipe de las profundidades han pasado por su pluma y que hace un trabajo excelente, creo que le debo dar la razón a un amigo quien me comentó que este autor le da estabilidad a todo aquel personaje a quien se le asigne trabajar.

Ya hemos visto su huella en los mutantes, la cual se siente al día de hoy, pero ¿Qué hizo en aquellos días? Pues, si bien este monarca comienza sus andanzas con el autor como un exiliado de su tierra natal y ahora, con un singular reparto de soporte conformado por padre e hija afroamericanos, así como se da una razón por las cuales ese carácter suyo es tan explosivo, razón que se encuentra relacionada con su singular historia de origen ya que es una mezcla entre una nativa de la famosa ciudad hundida y  un noble marino. Pero también, huele a aventura, a pesar de que unos consideran a este personaje como un anti-héroe, sus acciones dicen lo contrario al menos para mí.

Una aventura que no se limita a exploraciones marítimas y afrontar peligros inmensos, sino también a una aventura muy común a los ochenta, emprender un negocio en esa singular época de nuestra historia, una aventura con tintes ecologistas que no caen en lo aburrido o en el discurso rancio y quemado.  La participación de algunos de sus viejos amigos y algunas tramas secundarias hacen de la aventura mucho más interesante.

Finalizando con: Maison Ikkoku Vol.1

Doña Rumiko Takahashi vuelve a aparecer en el blog y está vez, a riesgo de equivocarme, con una de las obras más famosas de su autoría o una de las tantas obras que le sirvió para abrirse el camino a nivel internacional. Si han leído las historias cortas de la historia, esta obra mantiene el mismo nivel de calidad aunque abandona un poco ciertos elementos sobrenaturales (al menos en este primer tomo).

Pero ¿De qué trata? Pues son los problemas cotidianos y malos entendidos típicos y tópicos de una comedia romántica a la japonesa, donde un patán de buen corazón se enamora de la nueva casera que administra esa singular casa donde se residencia y, a diferencia de otra obra relacionada con el color naranja, cada capítulo es un pequeño avance en la relación entre los personajes así como se ve una evolución en ellos; al ser el primer tomo, poco hay de un drama, ya que el buen humor y los malos entendidos que se tuercen para la comedia están a la orden del día.

En lo personal, creo que la mejor tanda de episodios de esta primera entrega son esos en los que aparece el instructor de tenis, el cual espero no siga esa tradición de la autora en crear personajes secundarios bien interesantes para luego confinarlos al olvido.

Es una obra que se nota que tiene sus años encima (no por nada comenzó a publicarse en 1980 para la casa editorial Shogakukan), lo delata todo desde el estilo de la autora hasta la ropa de los personajes, pero lo interesante es que sigue funcionando hoy. Eso sí, preparen la mandíbula ya que se van a reír bastante aquí. Según leí, en la nada cuestionable wiki, que esta obra se engloba dentro del género Seinen, vamos a ver si futuras entregas pueden confirmar eso.

See Your Space Cowboy

Finalizando con: Kimagure Orange Road Vol 9.

Como dije en la última reseña, siendo ya la entrega que marca la mitad de la serie es menester tratar de hacer un artículo de la misma extensión del primero que hacía referencia a la primera entrega de esta singular obra. Y creo que, después de nueve tomos, me atrevo a decir que el punto fuerte de la serie se encuentra en sus personajes, en concreto con los que forman el triángulo amoroso que sirve como catalizador para todas las historias que narra uno de sus vértices y protagonista.

Y comienzo por eso, singular, para ser un una obra encasillada en el género fuertemente asociado con las peleas eternas y los pelos de múltiples colores y fue con esta que me dio curiosidad saber que hay más autores que tratan de romper con esa bien merecido estereotipo.

Posiblemente, este sea el tomo que me  ha causado un sabor muy agridulce en cuanto al desarrollo del guión. Todo estaba marchando bien, incluso con esa llegada de los abuelos del protagonista y el primer acercamiento a lo que fue la historia de cómo se conocieron sus padres. Pero los dos primos del protagonista amargaron las cosas, al menos no son personajes molestos pero creo lejos de ser entes que podrían hacer algún estrago en el triángulo amoroso y que el único personaje que podría hacer eso, el amigo de la infancia de las dos chicas, es relegado a un muy inmerecido al segundo plano y más ahora que parecen que andan comenzando en otra etapa de los estudios, tal como lo mencionan en varias veces durante varios episodios de esta entrega. Quizás la mejor parte es que ya vemos que nuestro torpe protagonista ya considera necesario que deba tomar una decisión, ya que como se vio en los últimos episodios, si no lo hace puede traer consecuencias negativas.

¿Qué otro punto del guión es rescatable? Pues creo que la parte en la que mencioné arriba siendo aunque lo peor del asunto es que fue ya bien entrada en las páginas finales del tomo y por consecuencia de las apariciones al mismo tiempo de sus primos, el pequeño que puede leer la mente y la chica hermana del pequeño Kazuya.

Considero que las hermanas de nuestro protagonista son las que se han venido robando el show desde (si mal no recuerdo) el tomo seis y que para ser parte del elenco de soporte de la serie, se les nota que podrían tener una pequeña serie  (aunque descarto esa idea) aunque me pregunto ¿De dónde salió el mentado gato qué es recurrente ver en la serie animada?

Eso sí, el dibujo se ha estado a la altura y al menos creo que como termina esta entrega, solo espero que para la décima entrega este apartado puede estar por dar una sorpresa ya que, si bien algún momento debe terminar el ciclo del bachillerato y si bien es un complemento bastante bueno al guión, siendo el testigo del crecimiento de nuestros personajes y se nota que si bien no es la primera obra de su autor, sabía muy bien lo que estaba haciendo (al menos) en esta parte del manga.

Eso sí, a mí me recuerda un poco el estilo de doña Rumiko Takahashi y más que todo en el comienzo, al menos en el apartado del dibujo, así mismo la comparación la mantengo ya que hasta los chistes (ya que, estamos en una comedia romántica con algo de drama) me resultan medianamente similares aunque se nota que en esta obra, al autor le gusta un poco esto de los chistes subidos de tono. Lo mejor del asunto es que no abusa tanto de ese recurso como se hace en la actualidad.

See Your Space Cowboy

Finalizando con: Kimagure Orange Road Vol.8

La octava entrega de la serie me ha causa comentarios encontrados. Por un lado el dibujo y el guión (en algunos aspectos) estuvieron a la altura y por si fuera poco aquí, a mi manera de ver, nos encontramos con decepción por parte de Hikaru y su relación con nuestro protagonista asunto que sería bien interesante ver desarrollarse en las próximas entregas, espero que el autor no deje este apartado de lado ya que se le puede sacar mucho el jugo como elemento en el guión; el humor pues, para ser comedia romántica, no me pareció del todo bueno si lo comparo con entregas anteriores y la inclusión de una prima del protagonista al drama generado por el triángulo amoroso, lo sentí un poco forzado y saliendo este personaje de quien sabe dónde.

Si bien no es un personaje molesto, el primo de nuestro torpe protagonista vuelve a aparecer aquí y quizás lo peor que nos dejó fue nuevamente una historia en donde el cambio de cuerpos es el elemento que hace andar el guión y nuevamente siendo el pequeño uno de los tantos personajes que quiere que nuestro protagonista toma una decisión de una buena vez; quizás  ahora sea tiempo de que sea un poco más honesto y más preocupado por alguna de las dos puntas de ese triángulo amoroso  (cosa que vio de forma bastante evidente en esta entrega y durante el arco en el cual la prima del protagonista hace aparición) y a pesar de que sigue siendo el mismo muchacho torpe, ya se hace evidente que nuestro protagonista comienza a tener conductas un poco más maduras. Claro, tampoco es que sean muy notorias, pero se agradece que ya sean rasgos que van apareciendo y no solo en él sino en Hikaru y Madoka.

¿Qué más puedo agregar? Creo que ya está bueno de las historias con el pequeño primo del protagonista ya que dejaron de tener algo de chiste y más desde ese punto en que él mismo tiene el mismo problema de faldas y que, por mucho que le guste estar en el cuerpo de una persona mayor, creo que hemos visto ese mismo argumento en muchas películas de corte cómico que lo han hecho mejor. Eso sí, creo que me espera mucha sorpresas cuando llegue a la entrega número nueve (al menos eso quiero creer) y a la cual espero poder hacerle una buena reseña ya que estaría llegando a la mitad de la colección.

SEE YOUR SPACE COWBOY