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Esto de ser extranjero en tu propio país.

¿En algún momento de sus vidas se han sentido que no son más que extranjeros en su tierra natal? Por mucho que los temas legales digan que eres un residente más de ese país, hay muchos factores que dicen lo contrario. A mí, me viene sucediendo desde temprana edad pero más recientemente esa sensación viene creciendo ya que simplemente no puedes comprender algunos temas del resto de los que habitan el país y como tengo tiempo que no escribo mares de letras de alrededor de mil palabras, creo pertinente tratar de hacer este mar de letras más o menos de esa extensión.

En mi caso, vivo en Venezuela, pero no le veo sentido a este mal llamado apego “a lo nuestro” ya que ¿Qué es exactamente “lo nuestro” en el contexto de Venezuela? digo, la población actual es el resultado del mestizaje, así mismo pues este asunto de sentirme orgulloso de compartir nacionalidad con personajes históricos (que no dejan de ser personas, con años de muerto, pero personas al fin y al cabo) así como es mi deber moral apoyar a cada artista e intento de artista que comparta nacionalidad conmigo.

El resultado del azar así como el de las leyes no me hace automáticamente que aprecie lo arriba expuesto, ni mucho menos ser una persona que aplauda comportamiento cuestionable como la viveza criolla o usar a conveniencia (o para empujar una agenda política) el asunto de “apoyar al talento nacional” o más recientemente “rescatar lo nuestro” me parece algo ridículo. Tampoco parece comprender que esto de ser latino no está relacionado con el hecho que te gusten los géneros tropicales, sino por el hecho de que somos hablantes de una lengua latina, derivada del latín, pero creo que eso parece ser un tema que no les agrada a muchos libre pensadores y bohemios que defienden a un gobierno que le agrada matar a la juventud.

Personalmente, me encuentro en un claro desacuerdo con esto de la viveza criolla, no es mal que el comportamiento de un idiota alabado y convertido en norma, les guste o no a unos cuantos nuestra literatura es bastante limitada y de paso buena parte de la misma se convirtió en el germen de las telenovelas, dando origen a los tropos y clichés de las mismas. Y ya que estamos en ese tema ¿De qué sirve tener una geografía agraciada cuando ni los nacionales la aprecian?  Y me refiero a las playas que tanto dicen querer, pero igual las ensucian de la misma forma en que destruyen cada rincón del medio ambiente o ciudad en donde habitan. Adicionalmente, pues el mestizaje que hay en la cuna de libertadores se ha repetido en países vecinos y ¿De qué nos ha servido tener un record Guiness de concursos de belleza? Serán igualmente cuestionables, pero prefiero un premio Nobel a las mentadas bandas de concursos de belleza. Y más ahora, que vemos que recientemente salieron a relucir unos escándalos relacionados con el mentado concurso y siendo uno de esos nuevos escándalos que sirven para ocultar uno de los nuevos escándalos del gobierno de turno.

Creo que no hay mucho por lo cual sentirse orgulloso de haber nacido en Venezuela o en otro país, ya que eso tiene que ver más con el azar y las estadísticas que con un apego meramente emocional a un pedazo de tierra. Adicionalmente, un país lo hace su gente y cuando esta gente ve con buenos ojos un comportamiento moralmente cuestionable, que por un lado le sueltan rosas a criminales confesos pero por otro ponen el grito en el cielo cuando opinas que debe haber pena de muerte a los ya mencionado seres. Muy difícilmente puede haber apego por un número de gente así y apenas estoy tocando una parte, pero esta es una de esas ideas que le causa pantalla azul a unos cuantos y por mucho que me digan lo contrario, creo que esa gente que apela por tal idea no quiere mucho a los que no están de acuerdo con su agenda política.

Ser extranjero en tu propio país va más allá de tus gustos musicales, de tus pasatiempos y tiene que ver más con la forma en la que estas observando con detalle la realidad en la que vives  y el hecho que pocos son los puntos en común que tienes con los habitantes de ese país al que legalmente perteneces. En mi caso, parece ser un insulto para nacionales y extranjeros que no sea socialista o que escriba el desastre que ha traído las ideas de Marx a este pedazo de tierra; hay venezolanos, muy orgullosos de serlo, que también tienen opiniones en contra de la mal llamada revolución venezolana y que realmente no es un ejemplo a seguir. Tampoco creo en las soluciones fáciles, es decir en convertirse en un usuario reconocido del YouTube o de otra red social buscando la fama efímera en un país como la cuna de libertadores o siguiendo el mal ejemplo al que todos quieren emular, los criminales tanto los que están dentro de las cárceles como los que están en el gobierno, esos son los ejemplos a seguir tanto para buena parte de los nacionales e internacionales, siempre y cuando para los últimos tengan en su haber unos cuantos cheques con una buena dosis de ceros.

Tampoco entiendo esto de sentirse orgulloso por “tener las mujeres más hermosas del mundo” cuando, como dije anteriormente, esos concursos de belleza no nos han traído algo bueno y solo es ahora que vemos las consecuencias de ese mito. En países en donde el mestizaje no fue tan notorio, pues “todos esos indios” tratan mal a los venezolanos y deben recurrir al argumento barato que hace algún tiempo, un español nacido en Caracas fue quien sacó a otros españoles de ese territorio con el fin de crear una monarquía que le fuese más agradable y con él en el puesto principal. Pero, esos pequeños datos no es algo que le gusta saber a unos cuantos, cuando es una realidad de nuestra querida historia.

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Publicado en Música, Opininado

La primera canción que uno se aprende, ya no es el himno nacional

Posiblemente, estas líneas no son tan necesarias en esta sección ya que en las últimas actualizaciones se ha puesto de manifiesto más reseñas que comentarios. Pero en vista que escuché una opinión donde se mezclaban dos temas muy recurrentes en los últimos años en la cuna de libertadores, la música y la política, pues creo que era hora de soltar unas cuentas palabras al respecto y así aprovechar la oportunidad de  hacer otro de esos artículos que usa varias secciones del blog.

Recuerdo que una locutora de un programa radial comentó que una de las primeras canciones que nos aprendemos de niños es el himno nacional, no sé si es algo que sea recurrente ver en otras naciones del globo. Quizás se puede decir mucho al respecto, que es una de las tantas formas de control mental que usa el Estado para asegurarse adeptos, aunque como en los últimos años  quien más se ha aprovechado del rancio fervor criollo ha sido el gobierno revolucionario pues la carga (según unos) no debe ser tanto en ese tema.

A riesgo de equivocarme o de mencionar lo obvio, el himno nacional ha sido desplazado. Pero ¿Qué cántico pudo haber logrado eso? No es tarea fácil si se analiza con cabeza fría en vista que estamos hablando no solo de una de las primeras canciones que uno se aprende en la infancia y esa canción a la que siempre las tías molestas le piden a sus nietos entonar durante las visitas. La respuesta los puede dejar fríos, aunque en realidad estoy viendo mal el termómetro.  Ya que el asunto no es ir a los polos, sino al trópico y al caribe, en donde todo esto anda sucediendo, ya que Venezuela les guste o no a unos no es más que una República (fallida) del caribe.

El himno nacional con su ritmo lento, letra que da risa con respecto a la situación actual de la cuna de libertadores fue sustituido no por una canción sino por un repertorio de ritmo estridente pero repetitivo, letras groseras pero con mucho sentido en la realidad que se vive hoy. Ni más ni menos que el regueton; si ese ruido molesto ha sustituido el himno nacional así como forma parte normal de las canciones que se escuchan en las fiestas tanto infantiles como las de la juventud.

La generación de oro creció entre los discursos del comediante atómico sideral y las letras que se entonan de forma casi nasal sobre relaciones de una sola noche ¿No es de extrañar que se encuentre así la juventud de estos días?  Ahora es normal ver a las niñas alegando que no quieren ir a estudiar, sino ser bailarinas exóticas, es normal escuchar hablar a la juventud de oro que entre cigarrillos y otros estupefacientes mencionar con quienes han estado y “filosofando” sobre el mundo en el que están metidos. Una generación que hoy tiene dos horizontes, si no se convierten en usuarios de renombre de la red social de videos llamada YouTube, quieren emular el mal comportamiento de los criminales y una sociedad con tal mentalidad no va a llegar muy lejos; ciertamente el convertirse en un profesional en la cuna de libertadores no solo lo han asociado a una persona que pasa trabajo y es alguien mal pagado, lo han asociado al peor ejemplo que se puede dar. Es decir, se han invertido las cosas en favor de esa cosa llamada ser políticamente correcto.

Ciertamente no hay género que se salva de tener letras que dejan mucho que desear, en eso estoy de acuerdo con muchos que critican tanto al regueton como al rock. Pero señores, deberíamos tener también la idea que ni el uno ni el otro son los mejores géneros musicales con los cuales exponer a los infantes; creo que ese gusto tan marcado por el ruido nacido en Puerto Rico, tiene mucho que decir sobre las personas que lo escuchan. Es que no puedes pedirle mucho a una persona que la vida se disfruta metida en una discoteca y despotricando después de la falta de cultura en la nación. Es algo muy básico para gente que, sin importar la formación que tengan así como el estatus económico (aunque esto último no importa mucho en Venezuela ya que todos estamos mal en ese aspecto) lo consideran como algo inofensivo si lo canta un niño.

Lo mismo se dice del rock al sol de hoy, pero creo que desde la llegada del gran Elvis Presley al presente, muchos han mantenido la idea que es un género se mantiene mucho de la juventud de los que la oyen, no por nada sus majestades vestidas de negro cuando llegan a cierta edad en la vida cambian el rock ultra pesado de maquillados noruegos por algo menos estridente y por la búsqueda de un empleo con el cual sostenerse. Siendo un género que, por mucho que aleguen sus defensores, ciertamente no es tan complicado cantarlo; basta con unas letras con un paupérrimo español, unas cuantas groserías la evidencia de ver a la mujer como un mero trofeo y listo. Ya puedes ser un cantante (si es que se le puede llamar así) que puede asegurar unas cuantas copias de discos vendidas.

Es posible que los gustos musicales digan algo de la persona, pero es sorprende ver que estos infantes de hoy prefieren la jerga de esas cosas al que el título de canción le queda grande al himno nacional. Tampoco es que el segundo sea algo bajado por los ángeles, pero es un asunto que te pone a pensar. Quien pueda encontrar una respuesta no tan limita a todo este asunto, espero que la pueda compartir con su servidor, mira que yo solo doy por el factor geográfico y que en muchas ocasiones son esos discos y canciones los que pueden calmar a los engendros a los que se han convertido los niños. Eso sí, esos padres deberían saber muy bien la clase de consecuencias que tal exposición va a traer en el futuro.

Publicado en Crónicas Blogueras

Acerca de los mil comentarios

Si, al menos una de las metas que me había propuesto ya llegó ¡Ni más ni menos que mil comentarios! Eso sí, al momento en que escribo esto ya hay un poco más de mil comentarios, claro tampoco es que sean una cifra cercana a las dos mil; pero poco a poco esta cosa se está acercando a lo que me había propuesto. Pero creo que esta ha sido la oportunidad necesaria que tenía para escribir unas cuantas cosas, ya que si bien siento que estaba quedándome sin temas con los cuales estaba aglomerando palabras.

Pero si, creo que lo primero de lo que debo escribir es sobre ese asunto que le da título a este mar de letras. Y ¿Quién lo iba a pensar? De hecho, me tomó por sorpresa, ya que  no creí que después del hecho que en las últimas semanas las visitas haya estado de capa caída de la misma forma en mi ritmo de lectura y la producción de artículos. Pero, poco a poco se suben las montañas, eso sí quiero agradecer a todas las personas que han hecho esto posible. Ni más ni menos que los lectores.

Al momento en que escribo, seguramente el (intento de) artículo relacionado con el cierre temporal de la tribuna del amargado llegó a la luz y si bien se puede ver que estas líneas no van  a ser otra cosa que una especie de comentario adicional; creo que poco de eso último se va a dar ya que creo que fui lo suficientemente claro con respecto a eso. Aunque debo agregar que todo el asunto del regreso, cambio de nombre y todo el asunto de la fecha de la que una vez fue la convención insuperable en Venezuela ya no se va a dar, dice mucho de sus responsables y de las fallas en los cálculos que tuvieron.

El año 2017 se ha mostrado implacable en muchos aspectos de la vida cotidiana de los residentes de la cuna de libertadores. No es para menos, ya la dictadura hace lo posible para apretarse en la silla del poder, mientras quien fuese su fiscal tarde se percató de los miles de esqueletos debajo de la cama y comenzó a hacer la graciosa retirada. Unos la ven como la pionera de la disidencia colorada aunque eso no oculta lo que realmente es, una rastrera que solo estaba buscando sobrevivir con todo lo que sabe y ha hurtado. Pero un mortal como yo no puede buscar su propia supervivencia en esta cosa a la que le queda grande el título de país, ya que eso es algo de burgueses y capitalistas, pero así es el doble discurso.

Todo llega a su final, les guste o no a unos cuantos ya que el miedo no tiene las patas cortas, como las tienen las patas de las mentiras que le han estado diciendo a la gente. Pero a la gente que se las ha creído pero, algo raro debe tener esa caja de comida, hay un grupo que están viendo la realidad pero aún siguen creyendo en los cuentos chinos de una revolución que era evidente que iba a fallar ¿No han leído sobre las revoluciones con las mismas ideas y sus amargos finales? De hecho, era un final evidente que solo un tonto iluso y funcional a un grupo de bandidos creería que todo podría ser diferente con el nuevo profeta anunciado por Marx.

Quizás sea verdad lo que dicen unos por ahí, que finalmente se está dando un cambio en la mentalidad de la población venezolana después de llevar tanto palo, que ahora podrían poner en tela de juicio la condición de infalible del socialismo y de las ideas colectivistas sean o no basadas en las ideas erradas de Marx. Pero hay que dejar en claro que no se necesita un dictador para enmendar el berenjenal, se necesita un ciudadano ejemplar, así de simple.

Así que cuando escuchen a unos hablando que se necesita un Marcos Pérez Jiménez o en su defecto que lo que hay en la cuna de libertadores no es verdadero socialismo marxista, dense la vuelta y déjenlo hablando solo, ya que difícilmente esa persona va a comprender la respuesta que le van a dar. Para salir de un abismo no se necesita cavar más en el foso, solo se necesita una idea para salir de ahí, por ende, no se necesita seguir creyendo que el individuo actúa de forma caótica, cuando se ha demostrado que es la manada llamada Gobierno la que lo hace.

Pero ¿Cómo es posible que la idea del hombre nuevo no se haya materializado en este lado del caribe? De hecho, la misma posición geográfica así como el hecho que ese hombre nuevo solo profundizó los problemas que ya tenía la sociedad venezolana. De hecho, problemas que llegaron en ese momento cuando la socialdemocracia comenzó a hacer de las suyas en las mentes de las personas y mantuvimos la idea del caudillo es un ser necesario para que una sociedad vaya al progreso. De hecho, la violencia ha aumentado, extrañamente, justo después del momento en que las cabezas de turco que siempre han apelado el actual gobierno (la televisión, los videojuegos y las redes sociales) que por asuntos más serios como una pésima administración de la justicia, un paupérrimo sistema educativo y la condena perpetua de buscar una salida a la pobreza que no sea nacida de los programas sociales del gobierno.

Y ¿Qué tengo en mente a partir de ahora? Pues ni más ni menos que llegar a la cifra de mil quinientos comentarios a partir de la fecha en que este mar de letras vea la luz de la publicación, llegar a los dos mil artículos publicados y ver si finalmente esto puede llegar a las doscientas diez mil visitas en lo que queda de año o en su defecto, que para el año de 2018 se encuentra bastante cerca de alguna de esas metas. Pienso seguir escribiendo, aunque me huele que en  algún momento voy a tener que dar otro cambio a las actualizaciones, es decir los días cuando se hacen.