Finalizando con: Ignition City

 Debo hablar con franqueza sobre esta obra, es la primera que leo de Warren Ellis, uno de los artistas británicos que llegaron a la industria estadounidense del cómics que dejaron su huella en la misma. Aunque no es la primera obra que leo del sello editorial llamado Avatar Press, creo que esta mini serie de cinco episodios es un cóctel explosivo compuesto de muchos elementos que, a simple vista, son del agrado del mencionado autor así como el del resto de las personas que estuvieron involucradas en su realización; en lo personal, creo que Don Warren se va a volver alguien recurrente en este pequeño rincón.

Exactamente ¿De qué trata? Pues sobre una muchacha que va a la ciudad que le da título a la obra para indagar la muerte de su padre, pero en esa ciudad hay personajes que son un homenaje a los viejos aventureros espaciales de días pasados, hay tiroteos que recuerdan al western así como es una historia que recurre al planteamiento de un mundo alternativo, donde razas extraterrestres se involucran en la segunda guerra mundial y no precisamente en el bando de los aliados, aunque esto último es brevemente mostrado, pero lo más interesante es el hecho que es una delicia ese mundo alternativo que el autor y el resto del equipo se crearon para esta obra; un mundo que mezcla elementos de muchos géneros con la ópera espacial, el western, las historias policiales  y los mundos alternativos.

En lo personal, creo que si bien ese mundo da para mucho más que una mini serie, creo que alejar un poco el foco de ese agujero (palabras de los residentes no mías) que le da título a la obra aquí mencionada ya que puede dar para más y plantea una pregunta interesante ¿Cómo llegaron esos pilotos a ese lugar? Digo, ya que tiene las características de que se vendió como una especie de recinto donde esos héroes espaciales vivirían bien, una especie de salón de los héroes.

See Your Space Cowboy

Fahrenheit 451

La primera vez que leí a don Ray Bradbury, también conocido como el marciano original, en bachillerato y siendo honestos solo fue una pequeña parte de una de sus obras más reconocidas, las crónicas marcianas. Pero debo agradecerle a esa profesora (nuevamente) por todos esos aportes que hizo, ya que mi interés en la ciencia ficción sigue presente así como en las novelas que muestran un mundo totalmente opuesto a una utopía. Aunque volví a saber del marciano original gracias a un documental sobre el género de la ciencia ficción que dio hace ya años History Channel y la presente obra salió a relucir como una de las que se debía leer.

Considero que de las novelas en esa ambientación, la presente es la que más podría suceder; estamos hablando de la banalización de algo tan importante como la lectura y como los libros se convierten en el nuevo enemigo público de la sociedad. El mundo no debe ser apagado, sino artificialmente alegre, aunque se le nota lo retorcido, algo que ve de primera mano Guy Montang el desdichado protagonista de la obra.

El título le hace referencia a la temperatura a la que se quema el papel, uno de los nuevos oficios que han tomado el cuerpo de bomberos de unos Estados Unidos que si bien parecían distantes para el año de 1953, el año en que salió publicada esta obra, en el contexto actual (concretamente el político) es una realidad que podría suceder;  ese futuro distante en donde ocurren estos hechos, se siente que podría suceder. Creo que, al menos la versión que tengo, se ve como un libro que no será un reto, pero dado el estilo de la traducción, lo va a ser. En lo personal, a pesar de todo, es una obra realmente increíble y que merece la pena ser leída.

See Your Space Cowboy

Finalizando con: Pluto 7

A nada del final te parece que al robot pacifista le tocó heredar las labores de su viejo conocido y quien fuese el protagonista de esta historia. Eso sí, como se nota que ese ser artificial tiene más empatía y rasgos de humanidad que el responsable de crear al robot loco de turno así como haber golpeado fuerte a nuestro protagonista temporal al haberle despojado de uno de los muchos chiquillos que está a su cuidado.

Nuevamente, una pelea que no llegó a mucho, considerando que ahora Plutón tiene un cuerpo más letal que el anterior así como el hecho de que puede tener varios al mismo tiempo y lo peor del asunto es que se confirma que el investigador científico persa es el responsable de todo el mal rato; pero lejos de ser algo bueno, el breve enfoque a la situación de Astro y su hermana me pareció como un motivo más para preocuparse. Y más cuando la mencionada autómata se encuentra leyendo el clásico cuento infantil de la marioneta hecha de madera que soñaba con ser un niño de verdad.

No es para menos, el último cuerpo que uso Plutón, el robot persa Shahad tampoco es que estaba del todo cuerdo, aunque mejor debo rectificar, es el robot ya mencionado quien es en realidad Plutón y parece estar dispuesto a todo para darle final a un conflicto que si bien ya concluyó, unos quieren que siga abierto y causando estragos a nivel mundial. A todas estas ¿Qué más puedo agregar? Pues no otra que  el autor se merece todos los elogios que se ha ganado (así como los premios que se ha ganado) en vista del enorme talento que tiene; a diferencia de la primera obra que leí de él, una recopilación de relatos breves,  creo que faltó uno que otro chiste para complementar la historia; aunque no quedaría muy bien, considerando la temática de esta serie.

Finalizando con: Pluto Vol 6

En la sexta entrega de la serie somos testigos de algunos detalles sobre ese científico de origen persa así como su relación con el robot criminal. Pero lo más interesante es que se volvió a hablar de una creación yace dormido bajo el Palacio de Gobierno de Persia así como esa relación entre ese autómata y un robot cuyo sueño era convertir el desierto en un lugar lleno de flores. Eso si, la muerte del rey Persa (mejor dicho suicidio) que sucedió en el tomo anterior durante el interrogatorio con nuestro protagonista está dejando secuelas, tal como se planteó en las primeras páginas de esta entrega.

Hace su aparición nuevamente no sólo el montón de chatarra que se encuentra catalogado como criminal así como ese misterioso personaje que aparece como un oso de peluche quién, tiene muchos detalles que soltar sobre esa horrible guerra así como todo lo relacionado con el robot protagonista. Y hablando del ya mencionado, luego de su encuentro con una de las formas del robot criminal, quién parece haber colgado los guantes, aunque el encuentro pudo haber sido mejor, con escenas más detalladas, eso significaría trabajar más hacia a la acción cosa que no es el fuerte del autor, sino que es el suspenso con personajes bien establecidos y desarrollados, eso si el drama tampoco se hizo esperar y ya verán a lo que me refiero.

Eso crea todo un dilema, nos quedamos sin un protagonista, siendo él que conocimos desde el principio y dejando un vacío no sólo entre el resto del elenco sino que afecta fuertemente en un vacío que debe ser afrontado con fuerza para seguir con la narración de esta historia; creo que sería un recurso demasiado patético, considerando el autor así como el autor, que regrese nuestro robot policial aparezca. Aunque, a mi parecer, el indicado para seguir con su investigación es Épsilon acompañado del humano encargado de hacerle mantenimiento al investigador robótico que acompañamos  hasta no hace mucho.

Finalizando con: Pluto Vol.5

El quinto tomo de la serie es el que te mantiene al borde de la silla desde la página uno, si bien aún no hay una unión entre los dos focos de conflicto, es decir la historia de los asesinatos de los mejores robots construidos así como la historia personal del robot policial protagonista, más allá del hecho que esos autómatas sirvieron en una horrible guerra; aquí se vio detalles de la construcción de Pluto,  así como los delirios que tenía el rey de Persia, donde se llevó a cabo el conflicto mencionado.

Pero también vemos que llevó a tomar esa acción que contradice una de las leyes de la robótica que hizo nuestro protagonista así como, a mi parecer, lo que parece el final del conflicto secundario con el grupo de locos extremistas. Pero lo más interesante fue la aparición repentina del creador de Astro, confirmando ciertos detalles oscuros así como la posibilidad de que el famoso robot pueda regresar a la vida, a pesar de que la lista padece de una severa reducción. Una que comenzó con esta entrega, cuando el amargado de Hércules decidió intercambiar trompadas con el asesino mencionado, que ya sabemos que es un robot, pelea que si bien no quedó mal plasmada, quizás pudo haberse extendido un poco, aunque el fuerte aquí no son las peleas a punta de golpes;  aunque deja con los pelos de punta ese comentario que le dejó ese robot convertido en una masa deforme de chatarra, así como lo hicieron Hércules y Épsilon sobre el odio; una emoción tan negativa que parece que los robots han asimilado muy bien.

Eso sí, el peluche que ha estado apareciendo en toda la historia, a modo de un clásico villano que esconde su identidad, tiene mucho que ver en todos estos sucesos, la activación del caótico de Pluto, el supuesto suicidio del tirano de Persia y todo el conflicto que él causó, parece que este  engendro es quien maneja todo.

Finalizando con: Pluto Vol.4

Como en toda buena obra policial y de suspenso, si bien se han aclarado muchas cosas como es el caso de la secta del señor que apareció en entregas pasadas, la tragedia ataca nuevamente y está vez lo hace llevándose por delante a otro robot de la lista y uno de esos personajes que a pesar de tener un rol secundario, se ganó el aprecio de mi parte. Así que vemos como ambas tramas se comienzan a unir en una sola y más se cuándo el señor Adolfo pone en serio peligro los planes de su Cofradía.

El problema sigue creciendo con la muerte del creador del robot Epsilon, los atentados en contra del responsable del mantenimiento de nuestro protagonista así como, en un giro del guión, también del mentado señor Adolfo. Quizás, la revelación que ese personaje hace con el vídeo y que puede arrojar algún indicio del responsable de aquellas muertes, al menos de forma intelectual, compromete a buena parte de lo que queda de elenco.

Eso sí, todo el asunto relacionado con el difunto hermano de Adolfo y la presión que comenzó a hacernos cofradía vuelven a hacer de las suyas mientras también se comenta sobre la reunión que tuvieron los científicos que también han fallecido en el desarrollo de la historia.  Aunque, de forma muy personal, colocar todos los robots de la lista que participaron en tan cuestionable conflicto así como los responsables de los mismos en un solo sitio, es (al mismo tiempo) tanto como una buena idea como una pésima; en algún momento el villano robot como quien lo controla puede  llegar a esa isla y hacer de las suyas.

Quisiera agregar que si bien no he leído el arco argumental el cual está basada esta obra, es todo un sincero homenaje no sólo a su autor sino también, a lo que quería realmente dar como mensaje el autor. Estamos perdiendo nuestra «humanidad» en pos de un mayor avance tecnológico.

 

Un Mundo Feliz

No recuerdo  quien me habló sobre este libro, creo que fue mi padre o durante uno de esos viajes sin sentido que hacía por la Encarta que topé con una breve reseña del autor y a esta novela, la cual considero que es una de las obras por las cuales es reconocido este investigador científico dejó un singular aporte en la ciencia ficción, sino también en ese género aparte donde las utopías no son lo que parecen.

Y siguiendo esas cosas, vemos una sociedad en la cual todo es de todos, donde lo individual es pisoteado en el nombre de la sociedad y la creación humana se llegó a convertir en otro proceso más de la producción en masa. Si a todo eso  le sumamos una sociedad dividida en castas y que cada una tiene un grupo de tareas asignadas y las relaciones de una noche están a la orden del día y que lo que comenzó con un viaje de turismo de uno de esos ciudadanos de la casta alta ubicado en Londres, se convirtió en un viaje demasiado amargo para un salvaje, hijo de uno de los pesos pesados en Londres de forma natural.

Un choque cultural demasiado fuerte, donde los valores de una sociedad llevan casi al borde de la locura a un personaje, una sociedad que no esconde para nada sus excesos y que desde temprana edad, los habitantes son condicionados y construidos para un fin. Uno que no le importar aplastar a un simple individuo o mantener drogado al resto; con tal eso es lo que se crea con una sociedad basada en una planificación centralizada y en la que nadie es dueño de nada.