Reseñas Amargadas: Speed Grapher

La primera de las reseñas amargadas llega con una serie que si bien data del año 2005 y cuando aún el formato de los 26 episodios estaba en su mejor momento, aquí el estudio GONZO nos trae (conjuntamente con una de las canciones de la banda DURAN DURAN) y si viene esta obra tiene la duración de 25 episodios y fue una de las tantas que formó parte del catálogo que tuvo el canal ANIMAX para promocionarse, hay muchos puntos a su favor como en contra.

Primeramente, con los años que tiene encima se ha mantenido y si no te molesta tanto su mensaje tan mamerto, mira que usar una serie de anime para criticar a la economía de mercado que mantiene a la industria con vida (de forma artificial) me parece una hipocresía bastante notoria; es una serie bastante buena, que nos muestra no solo un Japón sino también un mundo donde, como cosa rara después de una guerra, las cosas no son tan estables como parecen. Aunque debo admitir que es una de esas pocas series que abordan temas medio densos, como la homosexualidad y la avaricia cuando no es algo que poco se ve incluso en las obras más maduras.

Pero ¿De qué trata? Pues a pesar de que eventualmente decanta por una serie de peleas con habilidades sobrenaturales, nos narra las andanzas de un fotógrafo buscando hacerse una vida en el mundo que le toca vivir, ese después de una guerra, hasta que encuentra no solo una sociedad secreta que tiene un club donde políticos, empresarios y grandes personajes de la sociedad hacen de las suyas con sus deseos secretos. Pero eso es apenas una parte de la corporación que es manejada por una mujer, hay un adicional en todo el asunto, es que la hija de la mentada mujer es un ente que otorga esas misteriosas habilidades a un selecto grupo. El fotógrafo bajo la promesa de darle a conocer la libertad decide sacarla de ese mundo no sin antes de ponerse una soga en el cuello con todos los problemas que eso le trae, no solo a él sino también a la chica en cuestión.

Como puntos en contra y como es habitual en las series anime, para los finales la animación decae bastante, en ocasiones se siente que el guión hace lo que puede para llegar a la meta de los 25 episodios también hay que sumar el hecho que al decantarse (en muchas ocasiones) a las peleas llega a ser un poco molesto, ya que corta el excelente desarrollo que hace con los secundarios y todas las tramas secundarias que, como cosa rara, explotan en los episodios finales. Y con algo más de cuatrocientas palabras le dio inicio a la primera reseña amargada así como el primer formato que tengo en mente usar aquí.

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La Balada de la Curva 7

Aquel piloto había completado las dos vueltas en un tiempo record, superando a los profesionales que habían tratado de manejar aquel bólido en un simulador.

—Héctor muchacho, creo que debo presentarte a nuestro ingeniero responsable de nuestro monoplaza ganador. El señor Hans Benz. —fue la presentación dada por el piloto retirado.

— ¿Hans Benz? ¡El responsable de la nave monoplaza “Gavilán”! ¡Es un gusto enorme conocerlo señor! Con razón el motor de ese modelo, el uso de los alerones de frenado—el militar retirado no pudo ocultar su alegría.

—Entonces sabes muy bien una cosa, mocoso. Estoy más que seguro que mi nave de guerra te fue fiel y fue la responsable de tus condecoraciones; siendo honestos, estaba un poco desconfiado que podrías domar a la bestia ¡Pero lo lograste!—una fuerte palmada recibió el piloto en uno de sus brazos, quizás la demostración más honesta de aprecio que había hecho aquel serio ingeniero desde su llegada la Escudería.

—Creo que tenemos el indicado, Hans. Así que dime una cosa Héctor ¿Contamos contigo? No te preocupes por lo de tu viejo empleo, conozco a tu jefa y podríamos llegar a un acuerdo con ella.

— ¿Qué quieren que les diga? ¡Pueden contar conmigo plenamente para manejar al “Leopardo”!

—No me queda otra opción que decirte ¡Bienvenido a la Escudería Alfa Romeo!

Finalmente, Héctor tenía un empleo digno de sus habilidades así como el hecho que había recuperado esas dosis de adrenalina que sentía cuando manejaba su nave, así como el hecho que por primera vez en mucho tiempo sentía que le había sacado una larga ventaja a esa sombra que desde su llegada  a la vida civil lo atormentaba. Y esperaba tenerla así por un buen tiempo.

—Pero ¿No falta mucho para que comiencen los preparativos?—preguntó el nuevo piloto del vehículo.

—Claro que sí, muchacho. Pero ese tiempo lo tomaremos a nuestro favor, no tendrás mucha experiencia en el automovilismo, pero lo compensas con algo mucho mejor. Entiendes a la perfección el diseño de mi máquina, lo demás lo tendrás que aprender sobre la marcha.

Allí estaba Héctor, con una sonrisa de oreja a oreja, aunque entre las sombras estaba alguien más, haciendo de las suyas y que no fue visto por todo aquel personal que estaba trabajando para la Escudería.