Publicado en Finalizando con, Reseñando Libros

Finalizando con: Mi vida en el Medio

No soy muy amigo de la literatura venezolana, quizá sea por la extraña primera impresión que me causó, habían obras que leí con locura y revisité en varias ocasiones (el caso de piedra de mar), otras si bien tenían sus momentos me parecieron material de telenovelas (Canaima y la Trepadora) cosa que efectivamente pasa, muchas obras de la literatura criolla se convierten en telenovelas o estarían pensadas para derivarse de esa forma.
No niego que salgan buenas obras, así como no niego que existan buenos autores, solo que no me convencen mucho algunas de las propuestas más famosas de la literatura venezolana, más si nos obligan a leer obras cuyas temáticas han sido usadas hasta aburrir en los bodrios de telenovelas. Tal es el caso de este libro, las memorias del abogado, comunicador social y locutor Eduardo Rodríguez.

El libro que trataré de reseñar (y si llega a leer esto el autor que me disculpe) llegó a mis manos por la insistencia de mi abuela; yo pensé que ella lo quería gracias a la insistencia con que lo pidió, aunque a la final a la final llegó a mis manos.

El libro narra, una buena parte, en el formato de las memorias la vida y obra de su autor, su largo camino recorrido en la caja tonta criolla, siendo uno de los contados personajes que no ha caído en el acartonamiento actual. No sé si sea el primer libro del autor, pero de un punto a otro me sentí obligado a culminarlo, los párrafos los sentí muy pesados y que, al menos a mi, ya no había tanto interés como en las páginas anteriores.

Pero con todas estas, es un excelente libro, uno que demuestra a donde se puede llegar una personas si se lo propone y de que, quizás, aún existan comunicadores sociales serios en la mentada patria de Bolívar.

See Your Space Cowboy

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