Y ¿Qué vamos a hacer contigo Venezuela?

No sé si el presente mar de letras vaya a estar a medio camino de la Venezuela que tenemos y la que deberíamos tener, pero creo que después de los cuestionables resultados de las elecciones regionales, muchos criollos no nos sentimos muy bien aunque era un resultado que eran de esperar, más que todo en la región donde vivo, ya que sabemos que la oposición con su torpeza le hace el juego al gobierno.

Con todo puesto encima y seguramente el bigote que dice llevar la banda presidencial cree que con ese resultado va a bajar la presión internacional, unos han estado comenzando a pensar en la pregunta que le da título a este intento de artículo. Pero, creo que es una pregunta que es válida ya que hay que pensar en que vamos a hacer cuando ese día llegue y creo que lo mejor que se puede hacer es tener un plan medianamente listo y cocinado.

Pero creo que una de las primeras cosas que hay que comprender y en las que hay que trabajar es en hacerles entender a buena parte de la población que la mentada riqueza de la cuna de libertadores se encuentra dentro de la cabeza de sus ciudadanos, no son los recursos naturales que tiene el territorio más por accidente que por obra y gracia de Dios. Es una idea que se debe vender a todos por igual, es decir “que suba cerro” así como pueda ser digerida por lo que queda de clase media.

Necesitamos que todos los venezolanos estén en la misma sintonía, es decir, que a pesar de nuestras diferencias comprendamos que el mal que nos ha dejado la mal llamada revolución y sus consecuencias son un problema que nos afecta a todos por igual, es un tema que amerita dejar de lado nuestras diferencias para poder enmendar las cosas.

Honestamente, con alrededor de mil palabras no podré condensar todo lo que hay que hacer. Debo agregar también que lo que voy a exponer en esta larga introducción es mi humilde opinión personal de lo que se debe hacer para tratar de enmendar el problema (de aquí en adelante, el daño). Creo con fervor que lo primero que se debe hacer es dejar de usar la palabra pueblo y buscar que la palabra que se use sea ciudadano.

Para crear estos ciudadanos debemos atender el problema medular de todo el asunto, la educación. Con ciudadanos libres y con las ideas de libertad y que están en su legítimo derecho en defenderse de los abusos del Gobierno/Estado, estaríamos en una nueva etapa; si, la educación es un tema bien delicado, siempre ha sido el elemento que han uso los partidarios del populismo para asegurarse un buen número de votantes. En pocas palabras, necesitamos cambiar la idea que el modelo a seguir no es el que sube videos a las redes sociales buscando fama o el criminal con varios muertos en su haber, el modelo a seguir tiene que ser esa persona que arriesga todo lo que tiene para montar una pequeña empresa.

Pero también necesitamos cambiar el pensum de estudios que hay tanto en la primera, bachillerato y educación superior. En lo personal, creo que la famosa materia llamada Educación Pre militar es una de esas materias que poco ayudan y sirven más para engendrar esbirros y no ciudadanos libres; creo que era algo evidente, además que los valores de la convivencia en sociedad se aprenden en casa, no en el salón de clases y mucho menos con una materia como la antes mencionada.

Una vez con ciudadanos bien formados, levantar la economía va a ser un tema complicado. Ciertamente, este predicamento es tal que vamos a necesitar ayuda extranjera y no precisamente de los gobiernos, sino de los inversores; estamos claros en el asunto que lejos de ayudar, el control de precios y el control de divisas no han sido políticas económicas sino de otra índole (y el gobierno actual así lo ha admitido en varias ocasiones); es el mismo asunto relacionado con la educación, no quieren ciudadanos libres, quieren votantes más parecidos a marionetas que  personas.

Es evidente que la primera medida que se debe hacer es quitar los mencionados controles, conjuntamente con las rebajas contundentes con los impuestos. Seamos honestos ¿Cuántos impuestos deben pagar tanto las empresas como los ciudadanos? No solo con eso, sino que deben mantener una serie de servicios que no son precisamente de calidad y que queda demostrado que el Estado no es el mejor proveedor de los servicios de pensiones, para dar un ejemplo. El proteccionismo lejos de ayudar a los locales, no los convierte en empresas competitivas y dispuestas a satisfacer las necesidades de la sociedad, sino en una serie de perezosos que buscan el apoyo de la burocracia para mantenerse; lejos de ser eso la ley de la jungla, civiliza todo lo que hace la sociedad, ya que si una empresa o persona no puede satisfacer una necesidad, simplemente buscas en el mercado quien pueda hacerlo.

El comercio fue una de los tantos elementos de nuestra historia que nos civilizó, no se necesitó de mandato alguno emitido por un burócrata y ha sido el elemento que ha llevado a determinados países a estar económicamente bien;  la cuna de libertadores se está quedando atrás no solo si se le compara con las naciones vecinas, quienes a pesar de que tampoco andan muy bien, pues comprendieron que esa alternativa no es más que el camino a ninguna parte.

Lejos de construir un capital para el mañana, desde hacía tiempo y con la llegada de la segunda independencia ese capital fue usado para algo que no estaba destinado, el populismo. Honestamente yo sé que no veré la Venezuela del futuro, esa en la que deberíamos estar comenzando a construir gracias al actual predicamento social y político, pero no está demás comenzar a vender la idea que esa cuna de libertadores está más cerca de lo que parece y es tiempo de ir cerrando ciclos y descartando ideas.

Anuncios

La Balada de la Curva 7

Aquel piloto había completado las dos vueltas en un tiempo record, superando a los profesionales que habían tratado de manejar aquel bólido en un simulador.

—Héctor muchacho, creo que debo presentarte a nuestro ingeniero responsable de nuestro monoplaza ganador. El señor Hans Benz. —fue la presentación dada por el piloto retirado.

— ¿Hans Benz? ¡El responsable de la nave monoplaza “Gavilán”! ¡Es un gusto enorme conocerlo señor! Con razón el motor de ese modelo, el uso de los alerones de frenado—el militar retirado no pudo ocultar su alegría.

—Entonces sabes muy bien una cosa, mocoso. Estoy más que seguro que mi nave de guerra te fue fiel y fue la responsable de tus condecoraciones; siendo honestos, estaba un poco desconfiado que podrías domar a la bestia ¡Pero lo lograste!—una fuerte palmada recibió el piloto en uno de sus brazos, quizás la demostración más honesta de aprecio que había hecho aquel serio ingeniero desde su llegada la Escudería.

—Creo que tenemos el indicado, Hans. Así que dime una cosa Héctor ¿Contamos contigo? No te preocupes por lo de tu viejo empleo, conozco a tu jefa y podríamos llegar a un acuerdo con ella.

— ¿Qué quieren que les diga? ¡Pueden contar conmigo plenamente para manejar al “Leopardo”!

—No me queda otra opción que decirte ¡Bienvenido a la Escudería Alfa Romeo!

Finalmente, Héctor tenía un empleo digno de sus habilidades así como el hecho que había recuperado esas dosis de adrenalina que sentía cuando manejaba su nave, así como el hecho que por primera vez en mucho tiempo sentía que le había sacado una larga ventaja a esa sombra que desde su llegada  a la vida civil lo atormentaba. Y esperaba tenerla así por un buen tiempo.

—Pero ¿No falta mucho para que comiencen los preparativos?—preguntó el nuevo piloto del vehículo.

—Claro que sí, muchacho. Pero ese tiempo lo tomaremos a nuestro favor, no tendrás mucha experiencia en el automovilismo, pero lo compensas con algo mucho mejor. Entiendes a la perfección el diseño de mi máquina, lo demás lo tendrás que aprender sobre la marcha.

Allí estaba Héctor, con una sonrisa de oreja a oreja, aunque entre las sombras estaba alguien más, haciendo de las suyas y que no fue visto por todo aquel personal que estaba trabajando para la Escudería.