Hablemos un poco sobre ser guerrero del teclado.

El primer comentario intermedio llega, en lo que considero, el mejor de los momentos. No es un secreto para los que vivimos en la cuna de libertadores que ambos bandos del bipartidismo político han usado el término guerrero del teclado a modo de descalificativo para personas que prefieren las palabras a formar parte de una masa sin orientación.

Considero que la pluma es más poderosa que la espada, pero la herida que abre es a largo plazo, es decir, sus resultados posiblemente no los vas a llegar a ver, pero estoy más que seguro que esa persona a la que llegaste con tus palabras poco a poco puede que cambie; considero que el trabajo de las personas que no creemos ni el socialismo del siglo XXI (que es el mismo que el original, no nos hagamos los tontos) y su variante llamada socialdemocracia poco o nada quieren que pienses como individuo.

Aunque cabe preguntarse ¿Cuántos gobiernos han hecho sucumbir esos que se suben a tarimas con micrófonos y emiten largos discursos? Pueden hacer sucumbir al gobierno de turno,  pero dudo mucho que el efecto que tengan sobre las personas que van a ese show tenga el mismo impacto que las palabras que emiten los guerreros del teclado, así que lo mejor que se puede recomendar, es tratar de llevar la fiesta en paz ya que tenemos un enemigo en común.

Hemos visto como ese pacto de la socialdemocracia ya no funciona como antes y las consecuencias que ha traído, así como también estamos viéndolas consecuencias que está trayendo a nivel mundial. Por un lado, al sur del viejo continente con un estallido de partidos de extrema izquierda o amebas políticas o de plano (pero ya en otras partes de Europa) el nacionalismo también se está levantando; irónicamente es en la cuna de libertadores donde la socialdemocracia le muestra un poco los colmillos a sus primos, aunque se hace evidente que ya no tienen la misma popularidad que antes. Siendo así, un extraño caldo de cultivo para llevar nuevas ideas a una sociedad que ha estado muy influenciada por las ideas de corte socialista en todas sus variaciones, matices y colores, les guste o no a unos admitir esa realidad tan notoria.

Si dejan construir un país

Recuerdo que hace ya tiempo, en una revista, alguien escribió que ya había llegado la hora de construir un país acorde a las ideas y necesidades de una sociedad que ya había padecido lo suficiente del populismo, pero me pregunto ¿Esas líneas tienen validez el día de hoy?

La respuesta es, a mi parecer, un rotundo no. Aún seguimos padeciendo el populismo así como el fenómeno de la diáspora venezolana es un asunto con vigencia, ya que cada vez más tu círculo de amigos se reduce o por ese fenómeno o por el de la inseguridad; hasta una de las hijas del comediante sideral se fue a estudiar en París, ya que parece los programas educativos que hizo su padre no le satisface del todo así como la carrera musical del que fuese el presidente del Congreso de la cuna de libertadores, desapareció gracias también al nepotismo.

Mientras unos hacen lo que sea para sobrevivir sin perder la dignidad, otros parecen depositar sus esperanzas en ese ticket de partida. Y no los culpo, no importa lo que hagas, tus esfuerzos de cambiar la nación a pasos pequeños (pero seguros) simplemente no dan frutos; así que el tema de construir el país que soñamos es otro delirio colectivo, ya que en cada cabeza que no ha sido perforada por una bala o por la propaganda del gobierno, hay una visión diferente del país y conociendo al venezolano, va a ser todo lo posible para imponer al resto la suya. Visión que implica aplastar a unos cuantos en el camino, no por nada al río revuelto ahora se suman los nacionalistas trasnochados con sus cantos de sirena que rememoran un momento que no fue color de rosa.

Va a pasar mucho tiempo para comprender que la libertad individual no se negocia y que es lo primero que te quitan los políticos criollos, que el discurso lleno de victimismo sólo sirvió para convertir a una nación en el patio de atrás del Gobierno de la Habana.

See Your Space Cowboy

¿Vale la pena esperar?

Voy a usar una categoría que trate de abarcar todos los tópicos en los cuales escribo en este rincón. Creo que es lo mejor que puedo hacer, así como el hecho que voy a ir escribiendo sobre la marcha aunque apelando por una especie de importancia sobre cada tópicos.

Y comienzo haciéndome la pregunta ¿Vale la pena esperar por una serie del «momento, del mañana, de la temporada» animada y que sólo por ser japonesa vale la pena? Y sabiendo la situación de la industria mencionada, la cual parece saber el predicamento en que anda metida pero del cual no quiere salir por razones comerciales, así como con un mercado consumidor que no importa si es legal o ilegal, no hay diferencia alguna entre ambos

¿Vale la pena esperar por una convención criolla «merecida, digna y que le haga coco a las de la capital venezolana»? Cuando los (ir) responsable prefieren hacer sentir bien a los que escriben en los portales web de la movida mientras venden espejos y humos a la asistencia que aún cree que sus opiniones le valen de algo a los  organizadores; nunca lo ha sido, al menos en Venezuela, desde la primera que comenzó el asunto hasta la más reciente es lo que se mantiene

¿Vale la pena escribir aquí? La respuesta es afirmativa, quizás ya no tenga los altos picos de visitas que tuve el año pasado, tampoco está esa sensación de que cualquier cosa que escriba sobre el tópico de arriba podría molestar a alguien y generar una buena dosis de comentarios. Pero siento que los comentarios que han llegado al sol de hoy son más honestos y no responden a directriz alguna; aunque quiero desarrollar mejor todo lo referente a los especiales.

¿Vale la pena la lucha política en la cuna de libertadores? Ya que para cuando estás líneas vean la luz, posiblemente los nacionalistas venezolanos habrán consumado su llegada a ese circo, justamente cuando no hay nada malo que se pueda poner peor. Y ¿Vale la pena creer en el asunto del diálogo? Cuando la nación que ganó dos veces su independencia tiene el «honor» de tener la peor economía así como ser una de las naciones más peligrosas del mundo.

Parece que los cantos de sirena han cumplido su cometido, ciertamente son los verdaderos pescadores en un río revuelto gracias a los dos matices del socialismo; pero ¿Vale la pena preguntarse si hay algún venezolano pensando en que esas opciones no son precisamente las mejores y en algo llamado la libertad individual? Cada día que pasa y cada nueva profundidad en la que se mete la nación,  Parece que el problema está a nada de que empeorar al mejor estilo de los Venezolanos.

See Your Space Cowboy

Yo pensé que Venezuela era una democracia digna de emular

Con el reciente anuncio de que no se puede emitir comentario alguno sobre la revolución venezolana y sus actores principales, creo que se hace evidente y necesario preguntarnos ¿Acaso lo que sucedía en la cuna de libertadores no era algo digno de repetir en todo el globo? Honestamente, esto es una señal que el descontento que se vive no desconoce si eres socialista o socialdemócrata ya que cuando no consigues comida, medicamentos, cuando sales a la calle y sientes miedo cuando el sol sigue en lo alto del cielo sabes que esa serie de cambios que prometieron sólo han sido para unos cuantos.
No importa si eres uno de los pesos pesados del partido de gobierno, uno de los tantos que han «logrado» tener unos espacios en el enorme sistema de propaganda del Gobierno o simplemente uno de los pocos «empresarios socialistas» que se han beneficiado de todo el asunto, esos problemas simplemente están muy por debajo de tu visión de la república. El resto de los mortales estamos condenados en sobrevivir a como de lugar, honestamente esta situación es el mejor caldo de cultivo para que dos tendencias salgan a la luz pública, por un lado los nacionalistas (que ya lo hicieron) y gente que defienden la libertad.
Ahora lo que falta para seguir con la censura y seguir metiendo lo políticamente correcto es derogar la ley de gravedad para ver si así se evita la caída del Bolívar, considerando que es una moneda que ni los mismos criollos la tienen en un alta estima.
Y ¿En donde tienen la cabeza los que aún defienden esta mal llamada revolución? Digo, puedo entender que la defiendas si eres un peso pesado de la burocracia o una de las tantas rémoras que tienen con sonrisas falsas en alguna de las múltiples instancias, pero de resto simplemente no lo proceso. No creo que esto sea algo digno de emular, aunque dejó de ser un argumento de Podemos en España, todo el asunto de la dictadura del proletariado no es más que humos y espejos que sirven para oprimir más a unos, tildar de traidores a otros mientras se empeña a la nación en nombre del pueblo.

El 2017 comenzó.

Cuando estas líneas vean la luz, ya será 2017 ya todo el asunto con los nuevos billetes (espero) ya tendrá algo medianamente aclarado, es decir la nueva devaluación que unos no querrán verlo así. Yo estuve un rato fuera del país, pero considero que ¿Tengo que escribir algo al respecto? Digo, debería, pero es un tema que muchos defensores internos y externos de la revolución venezolana se hacen a los oídos sordos así como no quieren entender que subir el sueldo mínimo, más gasto público cuando el barril del oro negro estaba en más de 100 dólares va a tener un efecto negativo en la vaca desnutrida y en los huesos que es ahora la cuna de libertadores.

Siendo honesto, a pesar del oscuro panorama mundial que se ha mostrado la cuna de libertadores se encuentra muy atrás. Una economía como la venezolana le va a costar mucho salir del abismo y tendrá que trabajar el doble para recuperar el camino perdido. Son 18 años señores, por mucho que unos hablen de combate al imperialismo y de empoderar al pueblo, creo que no han visto las consecuencias de eso; pero bueno, no soy quien para romper las fantasías a unos que creen en ideas erradas.

A quien engaño, ese asunto es una de las cosas que me gusta hacer, por mucho que ahora argumenten que lo que sucede en la cuna de libertadores es gracias al plan de gobierno económico que sigue al pie de la letra todo lo expuesto por Marx; paradójicamente, agregando el apellido Bolivariano (cuando ese barbudo no le tenía mucho aprecio a Simón) creo que la receta del desastre estaba a nada de suceder.  De hecho, me atrevo a darle cierto punto, de que no se ha aplicado el socialismo plenamente en la cuna de libertadores, ya que todavía hay creencias religiosas presentes en el país, de hecho lejos de haber purgas para eliminar el opio de los pueblos, pues parecen que ciertos cultos han tomado más fuerza.

Pero bueno, quiero creer que el 2017 no va a ser tan oscuro como la realidad me dice que va a ser.

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¿Ya me calmé? ¡No! ¿Entonces que se hace?

En algún momento se iba a ser notorio, al menos para los internos o los que vivimos en la cuna de libertadores y su gobierno es una dictadura, aunque cabe preguntarse ¿Es nacional socialista o socialista internacionalista o es una dictadura populista como las de antaño? La verdad, es que si se veía desde afuera lo que era es ahora que se ve  adentro; bueno es el caso de saber vender (por irónico que se lea) los “logros” de la revolución bolivariana, pero como cosa rara, no se ven los desastres que hay en el país.

Entonces, posiblemente para cuando estas líneas sean publicadas, ya habrá pasado todo el asunto de la cancelación del revocatorio y la llamada “toma de Venezuela” por parte de la “oposición” habrá sucedido y ya estaremos en noviembre; pero el problema sigue, así como el problema de fondo que nadie ha querido atender. El problema de la cuna de libertadores es un problema cultural, ya que disfrutar de la lectura es malo, hablar bien es de afeminados (para decirlo elegante), las leyes se crearon para romperse entre otras “joyas” de la viveza criolla.

No es de extrañar que con esa mentalidad se tenga que el gobierno que tenemos, el reflejo de todo eso pero con el poder del Estado y el monopolio de la violencia. Honestamente, si bien lo dijo en su tiempo el señor Oscar Yanes, este gobierno bolivariano redentor de pobres extrañamente marxista (basta con leer las opiniones que tenía ese barbudo al respecto del “libertador” para ver que es una contradicción enorme) el gobierno no sale con votos, hay que sacarlo como se saca a una dictadura, es decir, de la misma forma en cómo llegó.

Y es válido tener miedo, el Estado/gobierno de Venezuela no le tiembla el pulso para hacer uso del monopolio de la violencia y ramificarse más para usarlo ¿Qué las mentadas milicias no reseñadas en la (mancillada) constitución?  ¡A ellos no les importa usarlas! Ya van a conseguir algún vacío legal o de discurso con lo cual justificar todo eso.  Pero creo que es tiempo de darle la vuelta al asunto, pedirle actuar con cordura al actual régimen es pedirle a demasiado.

Me pregunto ¿Qué vamos a hacer los que no creemos en el gobierno y en su oposición?  No nos queda de otra que apoyar las manifestaciones a las que llame los socialdemócratas, por mucho que nos desagraden (mi caso) y presionar ya no con Yoga, con sesiones de baile y otras tonterías,  es tiempo de las medidas extremas.

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Mi comentario sobre como veo la política en el gigante del norte y el voto castigo

Ah, el gigante del norte también conocido como Estados Unidos te guste o no, esa nación ha marcado la historia del mundo desde que nació. No es para menos, desde su gesta independentista, pasando por sus aportes científicos, grandes escritores, industria del entretenimiento así como su industria militar han dejado su huella; pero no todo lo brilla es oro aquí ya que si bien para uno es el emblema del capitalismo, en realidad su doctrina económica es fuertemente influenciada por las ideas del economista Keynes, las cuales tienen más puntos en común con la doctrina social-demócrata que con las ideas menos intervencionistas de economistas como Hayek o Milton Friedman.

Les recuerdo que las presentes líneas no son más que una opinión personal, así como el hecho que los mamertos internacionales defensores de revoluciones socialistas, que cuando fallan dicen que no lo eran, no están invitados a la tertulia que será extensa con ganas.

Debo concordar con lo expuesto por un analista, estamos viendo (finalmente) que a ese gigante le está pasando lo mismo que le pasa a sus amigos tales como el país del sushi o la Unión Europea, hay mucha gente con avanzada edad lo que ha comenzado a resentir en el asunto económico; lo que ha llevado (a mi parecer) a la encrucijada en la que se encuentra política actualmente; si, al igual que la cuna de libertadores, ya se hace evidente que el bipartidismo llegó a lo máximo que podía llegar generando así dos engendros, Hillary Clinton y Donald Trump.

Esos dos candidatos saben llegar a las personas que al sol de hoy los apoya, por un lado tenemos a los crecientes socialistas en el gigante del norte, los que apoyaron a Bernie Sanders, latinos que escaparon de gobiernos socialistas y que quieren que el país que los recibió pasen lo mismo y los intelectuales de panfleto; por el otro lado tenemos a un señor que le ha llegado a todos esos cuellos rojos, extremistas, los que aún creen en “América para los Americanos” que se creen todas las teorías de conspiración posible y que con el ascenso de esperpentos como Maduro, Chávez, Putin y más recientemente el loco de las Filipinas es notable que el miedo rojo aún tiene víctimas en ese país.

No es de extrañar que ambos engendros hayan llegado tan rápido a la cima de sus partidos, aunque uno tiene poder mediático gracias a la polémica (Trump) y es notorio que debatir a largo plazo no es lo suyo, mientras el otro esperpento pues si bien lo suyo es el debate a largo plazo parece que tiene más esqueletos en su armario y polémica en relación a su marido (Clinton). Como dije anteriormente, representan lo mal que está el bipartidismo en ese país, al igual que los dos debates que han tenido solo demuestran que esas dos personas no son las más idóneas para gobernar un país cuya economía (en caso de caer) lejos de servir para “salvar a las pequeñas economías y liberarlas de la opresión”, sino que el verdadero efecto va a ser una crisis que afectará a todos por igual.

 Los debates, tantos de estos dos como de los que los que van con los dos ya mencionados pero para el cargo de vicepresidente, han sido (cuando mucho) aburridos y ambas partes quieren vender las mismas políticas económicas que han llevado a Venezuela al desastre que es hoy. Es decir, aumentar el gasto público, la intervención estatal, más impuestos, más dinero inorgánico no son precisamente buenas ideas y lo peor del asunto es que derivan de las ideas de Keynes; aunque lo único bueno que ha traído todo esto, al menos a un nivel personal, ha sido poder comunicarme con la gente del partido Libertario, los únicos que tienen una propuesta medianamente decente, la tercera opción que (por mucho que me duela admitirlo) difícilmente pueda llegar a la presidencia.

La noción del voto castigo es algo normal en “sociedades” de este lado del Misisipi, pero con el creciente descontento dentro del bando republicano con su candidato, puede existir la posibilidad que la opción libertaria pueda convertirse en una opción que puede ser tomada más por castigo que por voluntad propia. Aunque considerando que ese partido está conformado por ex republicanos, si saben manejar bien esto puede ser su carta de la victoria. Partido que es recientemente que tiene algo de luz pública, la fórmula que lanzaron consiste en dos gobernadores que han hecho muy bien su trabajo y que a pesar de las metidas de pata en algunos asuntos, su postura ante el tema de la emigración, los impuestos, el intervencionismo y el tamaño del Estado es bastante clara.

 Hablo de un gobierno pequeño pero eficiente, de impuestos reducidos, de leyes de emigración flexibles que permiten integrar al que se escapa de su país a la sociedad estadounidense de forma armónica, de apoyo a la iniciativa privada y de sacar del subsuelo a regiones que no se encontraban muy bien en asuntos como el desempleo.  Pero esas son ideas difíciles de vender a los que apoyan a ese par de joyitas, al menos a mi parecer, no comprenden que prohibir lejos de ayudar empeora el problema.

El gigante del norte, como toda sociedad humana, tiene sus fallas y por ende sus problemas. Las masacres estudiantiles, el embarazo adolescente o precoz, los guetos, el racismo que no ha marchado del todo, la obesidad, la destrucción del medio ambiente son apenas una pequeña parte de los problemas que está enfrentándose ese país. Es una sociedad que también se enfrenta, como dije arriba, a un proceso similar al que vive Japón o Europa, de un decrecimiento de la natalidad fuerte  y no tener sangre joven en el mercado laboral para impulsarla o la que hay tiene unas ideas un poco erradas sobre la economía y que países como Cuba o Venezuela no son precisamente, el mejor modelo a seguir.

Las propuestas de esos candidatos no van a mejorar esa situación, de hecho se van a aprovechar de la misma, cual político latinoamericano, creando más de esos problemas lo cual no es lo mejor que se puede hacer. Lo mejor que se puede hacer es darle herramientas así como la oportunidad de salir de la situación en la que se encuentran, por sus propios medios y sin necesidad que el gobierno/estado interfiera en ese proceso.

Y a todas estas, el segundo debate fue pésimo, así que de mi parte, ando esperando el segundo vicepresidencial (si es que llega a darse) así como el tercero y último para ver que puede suceder. Si saben inglés, les recomiendo que le den un ojo a mí cuenta en la red social del pajarito azul, ya que voy a estar limitando mis opiniones a algo menos de 140 caracteres con algunos partidarios Libertarios.

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