Ha Muerto la República

Originalmente estas líneas iban a ser un comentario intermedio, en vista que tengo tiempo sin hacer uno de esos. Pero este funeral llega tarde y es ahora que nos damos cuenta, honestamente hay muchas bajas en la cuna de libertadores y se acumulan a un ritmo atroz y entre los que destacan entre las tumbas es la famosa Cuarta República. Sus asesinos, los mismos que la crearon, aunque para muchos, había nacido muerta.

No es una práctica nueva en Venezuela enterrar las Repúblicas así como sus marcos legales, de hecho esa es una de las muchas debilidades de nuestra sociedad, si es que se le puede llamar así, nos gusta ver las Repúblicas y sus constituciones como elemento que la única forma de renovación es con la sangre de unos y otros. La mal llamada segunda independencia le colocó dinamita a los restos de un país que no pedía más que Libertad.  Lo grotesco de este tema es que lo hicieron en nombre del pueblo, son demasiado descarados en hacer eso en el propio.

Trato de buscar algo medianamente positivo en todo esto, así como en los últimos sucesos políticos, pero no veo el panorama completo; quizás por la decepción que tengo, por el hambre que cargo o por el hecho que el futuro de muchos para unos es equivalente a una caja de comida que apenas dura meses.

¿Te sientes tan mal con tu propia vida que quieres que alguien más la controle? Si es por ti bien, pero no me metas en ese juego; quizás no quieres asumir la responsabilidad por tus acciones, pero me parece deplorable que quieras que terceros sean quienes deben pagar esos platos rotos. El nuevo escenario para el circo político está puesto, todo gracias a ti que quieres depender de un subsidio; no te quejes el día cuando tus propios hijos sean quienes te delaten con el gran hermano en el futuro cercano.

Quiero creer que a partir de ahora, los contados que queremos algo diferente vamos a pelear o sumarnos al asunto del éxodo venezolano. Con una mal llamada oposición que recibió una estocada fatal y que vuelven a estar encerrados personajes como Leopoldo López y Antonio Ledesma.

Cualquier cosa que uno haga a modo de pasatiempo se ha convertido en un lujo, para unos es demasiado importante el asunto de “volver a las raíces” pero a la fuerza. Si bien todo indica que la mejor opción es combatir desde las sombras, el panorama tampoco está bueno para eso. Los panfletos los rompen los esbirros, protestar si bien es un derecho, es exponerse a algo peor.

No se puede construir un país en el cual un tirano está a sus anchas y los valores andan al revés. Cuando ser estudiante es sinónimo de burgués y un criminal es de pueblo libre, algo anda muy mal en esa sociedad que prefiere el conflicto a comportarse bien.

Se completó la transacción, nos guste o no eso, quizás el valor del oro negro en el mercado internacional no es el más alto pero ya está empeñado a China y Rusia, la soberanía de Venezuela no es más que un chiste para alegrar a unos que romper el comercio es lo mejor que se puede hacer en este mundo. Esto es ir más lento con la esperanza de alcanzar a los más rápidos en algún momento de la carrera. Se hace evidente que esa forma de pensar no es correcta, tampoco es que tenga mucho sentido ya que para alcanzar a los que van rápido, debes acelerar, no quedarte inmóvil.

Sale batallar así sea por inercia y en automático, con tal ya no se puede empeorar el panorama más de lo que ya está aunque, conociendo el Gobierno de Venezuela, pues va a buscar una forma de seguir cayendo y decayendo. Seguramente ahora tendremos al Poliedro de Caracas constantemente repleto de personas que apoyan la revolución, tal como se evidenció el treinta y uno de julio en palabras de un famoso vocero revolucionario que se creé el caudillo del Rock nacional, elegido por obra y gracia de su Majestad el difunto Comediante Fiambre Cósmico.

La República ha muerto, tenía rato así y no nos queríamos comprender incluso los que no tenemos las mejores palabras acerca de este desastre estamos en el cortejo fúnebre. Somos unos novatos en temas de éxodo y diáspora, los judíos nos podrían dar clases al respecto. Pero seguramente unos no van a querer esas clases y seguir comportándose como lo hacían en la cuna de libertadores; donde el futuro de la población está, irónicamente, a la venta en nombre del socialismo. Pero el capitalismo es malo, ya que trabajar por tu cuenta o ayudar a otro es opresión, nadie entiende mejor el padecimiento de los obreros que un burócrata clase media que engorda cuando el resto de la gente baja de peso. Y es que la revolución se difunde mientras el revolucionario tenga con que comer, de lo contrario no hay revolución; lo demás son cuentos chinos que quieren vender.

Gracias camaradas, esos que votaron por el fraude, confirmaron que la razón no les va a llegar tanto como un discurso de odio, mientras ese discurso tenga las palabras pueblo, anti imperialismo, soberanía y patria ustedes lo compraran. A esa gente le comprendo que compren ese discurso, pero a los euro comunistas, me cuesta entender su posición; que sabroso es defender algo que no sucede en tu país y ni loco te mudas a ese paraíso que tanto defienden, cuando hay dinero para comprar apoyo; cuando el caballo ganador ya no es el mismo, salen con la confiable de que eso era falso socialismo.

Ha muerto otra República con su constitución, otro episodio en esta obra de un país tropical que no ha entendido muy bien esto de ser independiente, libre y soberano. Y con el funeral, que va a pasar sin pena ni gloria va a seguir el hambre, desespero y clamor de un cambio. Pero, uno que debe comenzar por la gente.

 

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Sobre estas líneas.

Escribo, a medio camino de la terapia acostumbrada que llevo haciendo con esta cosa desde aquel día en que comencé con esto, pero tengo una mala mezcla en la cabeza. Angustia con furia, al punto en que no sé si después del temido día, el treinta de julio vaya a estar disponible el Internet en la cuna de libertadores así como, por si acaso, iré pensando en cerrar esta cosa para evitar que me pase algo.

A lo mejor me estaré contradiciendo, en muchos mares de letras había dicho lo contrario, pero cada día que pasa el bigote aprieta más la pinza y el panorama no se ve muy alentador. Originalmente tenía en mente muchas cosas para ese rincón que manejo mantener esta nueva línea editorial y arriesgar todo con un siguiente especial del cómics. Pero como hay unos idiotas diciendo que lo mejor es regresar a la edad de piedra, que han empeñado su talento sólo por un fin político y un espacio que tiene una fecha de vencimiento.

Si bien debo mantener mi idea que el final de esta pesadilla está cerca, lo cierto es que se va a seguir cobrando vidas y amargando la existencia de muchos. Yo sigo preguntando ¿Quiénes son más carentes de luces los que están pendiente del nuevo escándalo entre celebridades o los que defienden una dictadura como la que hay en Venezuela? Pero luego escucho que estas personas dicen que lo que hay aquí no es verdadero socialismo y se aclara todo el panorama.

Las sirenas de determinados vehículos ahora las asocio con represión. Las nobles ambulancias ahora son usadas para derribar barricadas para que pasen esos represores, ciertamente ¿Necesitan más prueba que la represión viene del Estado? Si esto es una democracia, yo soy astronauta consagrado, la verdad. Así que, a pesar que no sé qué va a pasar después de ese día así como el hecho que no sé si estás líneas van a tener una publicación.

Quedarme con estas palabras va a ser peor, la verdad, de hecho espero que algo contundente suceda y que sea de tales magnitudes, que simplemente sea lo que se necesita para darle la merecida estocada final; el fenómeno de la diáspora venezolana llegó a tal magnitud que ahora cada ciudadano venezolano es alguien que tiene un comportamiento cuestionable, extrañamente tanto fuera como dentro de cualquier nación del globo. La viveza criolla es un lastre que vamos a tener que seguir lidiando por un buen rato nos guste o no admitir; así como el hecho que enmendar todo ese mal hecho no va a ser algo sencillo, se hace evidente que el mal ejemplo está muy arraigado.

El fraude de doble, ciertamente, pero como la burocracia roja está buscando como defender todo lo que han robado, no quieren perder esos botines que han obtenido de forma fraudulenta. Ni tontos que fuesen en dejar ese dinero en las arcas de algún banco venezolano o uno de los tantos adefesios que hicieron. Eso es para los borregos que aún creen en socialismo, la congelación de cuentas bancarias en Suiza, Panamá y Estados Unidos y yo que pensaba que esos discursos en contra del mentado Imperio, que tanto odian pero como les encanta la moneda de ese país, así como tener unas cuantas propiedades, pero nunca es así lastimosamente.

En todos los años que ha estado haciendo de las suyas la mal llamada revolución, una que condenó a toda una nación y unas cuantas generaciones a la peor de las condiciones de vida. Pero gracias a la chequera llena de ceros por la venta de oro negro y un discurso del más rancio socialismo, simplemente capturó la imaginación de todos esos que tienen una frustración tan grande que se inventan tanto guerras como enemigos; me gustaría ver a esos intelectuales, esas feministas radicales y euro comunistas viviendo en ese país que mientras el comediante supremo estaba vivo, todos estaban apoyando a ese corredor; pero ahora que el precio bajó hasta su sucesor no es muy querido ya el apoyo no es tan sólido.

Y ese ciclo va a seguir, ya que no importa cuántos deben morir en nombre de una idea que no tiene como sostenerse, es una de esas estafas intelectuales que uno no se explica cómo es que aún hay gente que cree que suprimiendo la libertad individual y la búsqueda de la felicidad de cada individuo es el mejor camino para que la sociedad cambie para bien. Simplemente, al menos por mi parte, no importa dónde apliques una mala idea, el resultado final de las mismas no van a cambiar y debo insistir en las preguntas ¿Cuánto nos cuesta mantener todos esos medios de comunicación comunitarios y eventos culturales con un marcado tono político? ¿Cuánto nos ha costado mantener no sólo a los descendientes del comediante sideral así como el séquito? Mientras ellos tienen cuentas en el extranjero y otros activos, nosotros aquí pasando hambre y de paso debemos pagar con huesos rotos, heridas y hasta miseria el hecho que estamos hartos de este predicamento.

No creo que con esos cambios que plantea esta gente vayamos a ir a algún lado, muchos de ellos con una cualidad de oratoria dudosa y que no dejó de preguntarme ¿Alguien se siente identificado con ellos? Quizás el camino al que realmente nos quieren llevar es al cementerio y todo en nombre del pueblo y del bien común. No hay nada peor que eso, ya que así es que comienzan a engañar esos seres llamados los abusadores. Dicen que todo cae por su propio peso, aquí hay mucho de lo primero y quizás la caída se está produciendo y quizás la velocidad no es como la que queríamos, pero ahí están las pruebas, esos anaqueles vacíos, esos estudiantes asesinados, esos desastres ecológicos y sociales que nos han dejado a modo de legado de unas pésimas ideas; una mezcla de ideas que no tienen como encajar, ya que en nombre de Marx y Bolívar una pandilla de criminales engordan.

 

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Y ¿Si hablamos del país que queremos?

Hemos hablado mucho, así como escrito, sobre el país en el que estamos actualmente así como el país que muchos conocieron en días pasados. Pero creo que ha llegado la hora de escribir un poco sobre el país que muchos anhelamos que es el que hay que construir a partir de ahora. Ya que, si somos honestos, la segunda independencia va rumbo al cementerio y el margen de tolerancia que se tiene a la doctrina socialdemócrata corre por ese mismo sendero pero con una duración más breve.

El cambio de brújula se ha hecho, en términos académicos, las ideas colectivistas ya tienen la fecha de vencimiento cerca. Así que es tiempo de describir esa nación y sus características, esas señales que tienen otras que las convierten en el paradero de muchos de los que se van del país. Ciertamente no es una tarea fácil, ya que hay muchos venezolanos con sus ideas ya formadas de cómo tiene que ser el país del futuro.

En el presente mar de letras voy a tratar de venderles lo que yo considero que debe ser el camino que debe tomar la cuna de libertadores cuando la pesadilla revolucionaria llegue a su evidente final y sus primos, la socialdemocracia, sea vista como unas ideas que no sirven de mucho. Primeramente, la base de todo lo que debe venir son los ciudadanos, tienen que abandonar esa noción populista del pueblo y todos sus matices; ya hemos vivido en carne propia los desastres que puede hacer un hombre del pueblo. Hay que dejar de lado ese asco al individualismo y a la búsqueda personal de nuestra felicidad, ya que no hay un mayor ejercicio de nuestra libertad que eso. Eso causa un efecto secundario maravilloso que es la ayuda voluntaria y espontánea hacia tus prójimos, algo que hay que comprender.

Hay que dejar en claro que el Estado no debería meterse en nuestros asuntos personales y mucho menos en nuestros bolsillos, si queremos emprender o buscar un empleo que nos ayude a seguir adelante pues el Estado sólo debe limitarse a las funciones de seguridad y justicia, de resto la sociedad puede encargarse tranquilamente de sus asuntos y problemas. Es decir, que ya está bueno del asunto de que alguien más nos regule lo que podemos hacer así como el hecho que nos diga que es lo mejor para nosotros.

Como expresé anteriormente, no somos tan tontos y entendemos mejor todos los efectos negativos y sus indicadores de buena parte de las políticas que han estado implementando en todos estos años. No me voy a cansar de repetir que la mentada ley de responsabilidad social en radio y televisión no le dio sepultura a la programación deficiente en Venezuela, sólo complicó más el problema. Mucho menos me cansaré de decir que imprimir billetes a lo loco no es producir riquezas, es condenar a la población a una pobreza así como al pago del peor impuesto, llamado inflación.

También es necesario abandonar la noción que somos un país rico, lo que hay es muchos recursos naturales que, por desgracia, no se pueden explotar de forma individual. Es decir, que si un día consigues oro en tu jardín lo ideal es que fuese tuyo y que decidas cual es la mejor forma de aprovechar esa mina de oro; ciertamente sabemos que esos burócratas no tienen la menor idea de cómo hacerlo, sólo quieren crear un círculo vicioso en el cual ellos se ven beneficiados.

Pero no debemos de olvidarnos de la cultura, si bien es algo que despierta polémica, hay que considerar que ha sido la piel de cordero que ha estado usando la mal llamada revolución venezolana para aferrarse al poder así como hacer llegar sus ideas a miles de personas. Pero seamos honestos ¿Cuánto nos ha costado en mantener a todas esas televisoras y emisoras de radiodifusión que dicen ser del pueblo pero en realidad le sirven al gobierno de turno?

Ya que dudo que esos medios de comunicación le quieran abrir las puertas a alguien con unas ideas como las mías o con alguien que si bien puede comulgar con las ideas del gobierno, tiene muchas cosas que objetar y denunciar. La libertad de expresión se asegura con medios privados y que sea la sociedad quien decida que línea editorial va a consumir. Las telenovelas se verían obligadas a salir del aire o a mejorar su contenido, si se le deja crear a sus anchas a nuevos talentos que tengan la pequeña oportunidad de presentar sus ideas.

Debemos motivar a la lectura desde temprano, en eso estoy de acuerdo, pero hay que darles la preparación a esos muchachos que se están formando como quieren conocer la literatura nacional, no sólo a los autores de días pasados, sino también a los nuevos a esos que puede darse la situación con los cuales si puedan conectarse y comprender lo que plasmaron en el papel. Y no me limito a los escritores, sino también a cualquier artista que quiera darse a conocer, pero debe hacerlo con sus medios y no por un subsidio o por la Santa intervención de un gobierno.

Hemos visto que unos, con muy buenas razones, dicen que rock en la cuna de libertadores murió hace ya tiempo. Que ese cadáver ahora es usado para consignas políticas en conciertos de calidad dudosa y que buena parte de su asistencia va por los invitados internacionales. Ya que si dependiese del organizador, no duden que usaría el poder coercitivo del Estado para asegurar llenos y regularidad en las presentaciones.

Si queremos todas estas cosas y más, es necesario un fuerte y profundo análisis de dos preguntas ¿Dónde estamos? Y ¿A dónde queremos ir? Es un proceso personal, netamente, pero lo ideal es que también sea algo que se comparta con el resto de los habitantes, que debemos recuperar no sólo el tiempo perdido buscando revoluciones en ideas fallidas, hay que buscar cambios constantes en la sociedad en base a la convivencia, a nuestro natural espíritu de búsqueda de algo mejor.

 

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Un extraño intento de artículo.

Originalmente, tenía ganas de hacer otra artículo de los extensos en la sección de la tribuna del amargado, pero en vista de que otros temas serios han estado ocurriendo y justamente, durante mi preparación para una charla que daré (que la veo como una gran cosa) pues decidí que era momento de usar los dedos en otro asunto, quizás uno de mayor provecho.  No es para menos, creo que la charla que daré tiene mucho que ver con la situación que vive la cuna de libertadores. Sí, creo que lo mejor será dejar para otro día esto de dedicarle unas cuantas líneas adicionales al mundo friki nacional, lo único que realmente lamento es que después del anuncio de la resurrección de la convención insuperable, las cosas como que se pagaron al punto de regresar a la era de hielo, situación que me está poniendo a considerar todo el asunto de la llegada de la mentada “paz” entre los “organizadores” de estos mercadillos.

No es para menos, nos están asesinando y quizás a algo a lo que muchos han estado hablando que era el mayor punto positivo de la cuna de libertadores, su juventud. Quizás, todo el asunto de la diáspora así como la represión le han estado minando esto; podemos decir que no todos los jóvenes están en las protestas, de hecho yo soy uno de ellos ¿Cuáles son mis razones para no salir a protestar? Quizás por el hecho de que no me gusta mucho esto de estar en grandes concentraciones de personas, aunque no negaré que haya participado en una que otra.  Han sido experiencias que me ha tocado vivir, unas con mejores resultados que otros, aunque no voy a olvidar una breve participación en un cabildo que tuve, donde una persona se sintió identificada por mis ideas y aplaudió; digo, no seré el mejor orador del mundo, pero que algo tan abstracto como la defensa de la propiedad privada llegó a una persona, es todo un orgullo para mí; aunque creo que ya cumplí mi sueño, caminar la larga autopista que une la ciudad de Valencia con Maracay.

Pero por mucho que hablemos de que hay unos que no salen a protestar pero que son capaces de arriesgar todo para ir a una discoteca, que muchos de los que son pobres no tienen para comer pero que todos los fines de semana están empinando el codo.  Pero el problema de fondo sigue ahí, ya que la juventud que queda dentro de la nación;  tenemos una mezcla de síndromes psicológicos bien serios. Una mezcla entre el síndrome de Estocolmo, con gotas de claustrofobia que, seguramente, va a ser la delicia de muchos psicólogos de aquí en el futuro; ya tenemos un tema que dará para rato, quizás en segundo plano, personalmente creo que ese y el tema de la conversión de muchos seguidores del actual gobierno a unas ideas menos recalcitrantes. Como pasó en una de las partes más oscuras de ese singular libro llamado La Rebelión en la Granja, los cachorros de una perrita se convierten en la guardia de honor de la porcina presidencia; aunque, posiblemente, es lo que está sucediendo en la actualidad y no nos queremos dar cuenta.

Ahora bien, pueden saltar unos y preguntarme ¿Cómo puedo escribir sobre la mutilación de la juventud si (seguramente) las estadísticas sobre el embarazo adolescente sigue siendo un asunto grave?  Creo que debemos analizar una cosa ¿Qué formación tiene esas madres? Pero más importante ¿Qué futuro le espera a esos muchachos? No quiero pensar, en caso que la pesadilla no termine, se conviertan en los represores de sus contemporáneos; aunque, en los últimos días algo de optimismo he estado sintiendo, he estado pensando un poco en el futuro, quizás esta situación está sirviendo de escarmiento, uno que merecíamos.

Creo que ya hemos visto a lo que llevan los ideales de los barbudos guerrilleros de Cuba así como sus antecesores, los bolcheviques y aún con todo esto ¿Todavía hay gente que cree que los ideales de estas personas deben imponerse a la fuerza? Digo, si son tan buenos, no deberían ameritar el uso de la fuerza y la coerción. Y no dejo de preguntarme ¿Cuándo comenzaran a hablar de las víctimas del gran salto adelante en la China, en Ucrania y más recientemente en Venezuela? ¿Dónde quedaron las nociones de igualdad de la que tanto hablar o del comprender los padecimientos de la familia obrera cuando nunca han pasado esos malos ratos? O ¿Lo que sucede en la cuna de libertadores no es el verdadero socialismo? Pero bueno, es mejor que vayan ocultando todo lo referente a esas palabras de adulación que dieron al comediante sideral, ahora que ya no está, pues el desastre que muchos estaban hablando se hizo una amarga realidad. Y no precisamente para esas personas que se dicen bolivarianas que no están dentro de la cuna de libertadores.

Ese cuento ya debería darle un cambio, ya que todos apoyan al caballo socialista que siempre empieza como ganador pero cuando se le acaba el impulso (el malvado dinero) o si nos vamos a días actuales, la chequera petrolera venezolana ya no anda por ahí haciendo de las suyas. Pero bueno,  estos asaltadores de caminos poco a poco se le van acabando las personas que en días anteriores se rompían la ropa por Chávez, como cosa rara, ahora con el sucesor comienzan a ver que la cosa ya no anda bien. Ya son ochenta días de protestas, ciertamente no es algo sencillo y que mucho menos se dice fácil, pero estamos apostando mucho y me gustaría vender la idea que no es algo que no debemos perder. Y ahora ¿Qué deben estar diciendo estas personas que defienden este cuento chino? Creo que ya las cosas no pueden ocultarse más, de hecho siempre lo fue, pero la arremetida ha sido creciendo y no precisamente para bien, se hace evidente también que el miedo se fue de la casa y le dio paso a la desesperación, quizás no sea un buen cambio, pero puede servir como punto de partida para algo mejor.

 

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Primera parte de mi propuesta. No somos tan tontos

Comienzo comentando que la gente no es tan tonta como creen que somos los políticos, estén o no en el poder; ciertamente no me estoy limitando al contexto de las promesas electorales que siempre exclaman y que, como cosa rara, nunca cumplen.  A todo esto, sumemos lo que sucede en Venezuela, la cuna de libertadores y su actual gobierno ¿Qué tenemos como resultado?

Pues hemos visto como guerras imaginarias no solo se han vuelto un argumento constante que usan no solo los grandes burócratas, sino también sus defensores; así mismo ¿Qué puedo decir de los graves errores en tema geográfico? Digo, lo del Estado Margarita es una prueba de eso. Así como esta, quien sabe cuántas más estafas están llevando a cabo, todo en el nombre de “el pueblo”.

Yo no sé con qué cara hay gente que sigue apoyando  esta cosa llamada Socialismo del siglo 21, ya que si es tan eficiente ¿Cómo es que está fallando? Digo, se hace evidente que venía en picada desde algún punto, ese momento cuando se rechazó el primer intento de enmendar la mejor constitución del mundo y nuevamente estamos viendo la misma jugada; bastó con un fuerte descenso en los precios del petróleo y tenemos el escenario actual.

¿Aún creen que todo esto no estaría sucediendo si el comediante sideral estuviese vivo?  Creo que les sale pensar mejor ese argumento. El gasto público desmedido, la impresión de dinero sin soporte alguno,  la administración pública no puede ni debe absorber toda la fuerza laboral de una nación y si me lo preguntan tampoco debería convertirse esa oportunidad de empleo en un motivo para coaccionar a los empleados por una causa política.

A todo, debo sumar que quiero creer que la sociedad venezolana, ahora conocida como el pueblo, no es tan tonta o quizás no debería dar más pie a que se le considere como tal.  Podemos manejar nuestro propio dinero, así que no es necesario que esta gente maneje en nuestro nombre todo lo referente a las pensiones, nuestras aspiraciones laborales así como todo lo referente a lo que queremos ver, oír, leer e incluso comer.

 

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Cincuenta días de protesta

No puedo asegurar si son cincuenta o más los días en los que buena parte de la población de la cuna de libertadores han volcado su furia en las calles. No es para menos, no estamos en el mejor momento, así que salir a la calle a pesar de todo los riesgos que eso nos ha traído, sucesos que están bien documentados.
Pero ¿Qué nos queda? Pues nada, la verdad; si bien es cierto que los socialdemócratas de la oposición piden elecciones generales, son pocos los que hablan de una renuncia tanto del partido de gobierno como de sus cómplices en todo el desastre. A todo este escenario, hay que agradecer el hecho que todos hemos encontrado un punto de encuentro, el repudio a la constituyente, es decir la modificación a la carta magna para perpetuarse en el poder; siendo muy inteligentes se podría canalizar ese descontento en algo mejor.
Cincuenta días protestando se dicen fácil, pero no lo han sido para todas esas personas que han perdido familiares, todo gracias a la represión. Pero también creo que es tiempo de buscar otros escenarios para darle de golpes al gobierno, no se va a lograr nada si por un lado logramos sacar al partido de gobierno si para después, vamos a aplaudir ideas similares; así que es ir aclarando algunos puntos serios, el primero sería que la pesadilla está por terminar, segundo es el hecho que debemos dejar de lado las ideas del bipartidismo actual y tercero abrazar la libertad.

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Hablemos un poco sobre ser guerrero del teclado.

El primer comentario intermedio llega, en lo que considero, el mejor de los momentos. No es un secreto para los que vivimos en la cuna de libertadores que ambos bandos del bipartidismo político han usado el término guerrero del teclado a modo de descalificativo para personas que prefieren las palabras a formar parte de una masa sin orientación.

Considero que la pluma es más poderosa que la espada, pero la herida que abre es a largo plazo, es decir, sus resultados posiblemente no los vas a llegar a ver, pero estoy más que seguro que esa persona a la que llegaste con tus palabras poco a poco puede que cambie; considero que el trabajo de las personas que no creemos ni el socialismo del siglo XXI (que es el mismo que el original, no nos hagamos los tontos) y su variante llamada socialdemocracia poco o nada quieren que pienses como individuo.

Aunque cabe preguntarse ¿Cuántos gobiernos han hecho sucumbir esos que se suben a tarimas con micrófonos y emiten largos discursos? Pueden hacer sucumbir al gobierno de turno,  pero dudo mucho que el efecto que tengan sobre las personas que van a ese show tenga el mismo impacto que las palabras que emiten los guerreros del teclado, así que lo mejor que se puede recomendar, es tratar de llevar la fiesta en paz ya que tenemos un enemigo en común.

Hemos visto como ese pacto de la socialdemocracia ya no funciona como antes y las consecuencias que ha traído, así como también estamos viéndolas consecuencias que está trayendo a nivel mundial. Por un lado, al sur del viejo continente con un estallido de partidos de extrema izquierda o amebas políticas o de plano (pero ya en otras partes de Europa) el nacionalismo también se está levantando; irónicamente es en la cuna de libertadores donde la socialdemocracia le muestra un poco los colmillos a sus primos, aunque se hace evidente que ya no tienen la misma popularidad que antes. Siendo así, un extraño caldo de cultivo para llevar nuevas ideas a una sociedad que ha estado muy influenciada por las ideas de corte socialista en todas sus variaciones, matices y colores, les guste o no a unos admitir esa realidad tan notoria.