Finalizando con: Ignition City

 Debo hablar con franqueza sobre esta obra, es la primera que leo de Warren Ellis, uno de los artistas británicos que llegaron a la industria estadounidense del cómics que dejaron su huella en la misma. Aunque no es la primera obra que leo del sello editorial llamado Avatar Press, creo que esta mini serie de cinco episodios es un cóctel explosivo compuesto de muchos elementos que, a simple vista, son del agrado del mencionado autor así como el del resto de las personas que estuvieron involucradas en su realización; en lo personal, creo que Don Warren se va a volver alguien recurrente en este pequeño rincón.

Exactamente ¿De qué trata? Pues sobre una muchacha que va a la ciudad que le da título a la obra para indagar la muerte de su padre, pero en esa ciudad hay personajes que son un homenaje a los viejos aventureros espaciales de días pasados, hay tiroteos que recuerdan al western así como es una historia que recurre al planteamiento de un mundo alternativo, donde razas extraterrestres se involucran en la segunda guerra mundial y no precisamente en el bando de los aliados, aunque esto último es brevemente mostrado, pero lo más interesante es el hecho que es una delicia ese mundo alternativo que el autor y el resto del equipo se crearon para esta obra; un mundo que mezcla elementos de muchos géneros con la ópera espacial, el western, las historias policiales  y los mundos alternativos.

En lo personal, creo que si bien ese mundo da para mucho más que una mini serie, creo que alejar un poco el foco de ese agujero (palabras de los residentes no mías) que le da título a la obra aquí mencionada ya que puede dar para más y plantea una pregunta interesante ¿Cómo llegaron esos pilotos a ese lugar? Digo, ya que tiene las características de que se vendió como una especie de recinto donde esos héroes espaciales vivirían bien, una especie de salón de los héroes.

See Your Space Cowboy

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Captain America Truth

Quiero hacer la presente reseña de la forma más honesta posible y más considerando que se encuentra dentro de la continuidad oficial del universo de la Casa de las Ideas y que a pesar de los hechos más recientes, buscando renovar las cosas en el ya mencionado universo, se ha dañado un poco la imagen de Steve Rogers con el traje de Capitán América.

Y así quiero empezar, Steve no es la primera persona en usar ese traje. Además que es raro ver el estilo del genial Kyle Baker en el mundo de los usuarios de las súper mallas, uno de los muchos artistas del comic estadounidense que tiene un estilo particular y que se mezcla mejor con el humor que con este tipo de historias.

En una reseña de un comic anterior mencioné el hecho que poco se había escrito (al menos en el arte secuencial que había leído) sobre los malos ratos que pasaron los británicos durante la segunda guerra mundial, pero dentro del gigante del norte también habían problemas y esta obra habla de los malos tratos que recibieron los afroamericanos en aquellos días (siendo Baker un integrante de aquella población) y mencionando el hecho que el soldado Isaías Bradley así como muchos otros afroamericanos no eran asignados a las misiones de los soldados blancos, sino a cosas degradantes.

Eventualmente las cosas para ese singular equipo “mejoran” con la llegada del proyecto del súper soldado, siendo Isaías el único que sobrevivió aquella grotesca experimentación, cosa que no le pasó al resto del escuadrón y siendo él el único que quedo vivo después de aquellas misiones en contra de los Nazis (que transportaban medicamento y otros insumos) se le dio el traje tan icónico.   No sin antes, meternos al capitán en un problema con el mismo líder del eje y ser considerado caído en acción después de aquella misión.

Aunque posteriormente se aclaran un poco las cosas sobre el suero del súper soldado, el grado de culpabilidad del cuerpo militar estadounidense, así como la pena que le da saber a Steve Rogers que ese agente químico que lo llevó a ser en parte lo que es ahora fue también el responsable del mal estado físico y de salud de otro veterano.

A diferencia de otras obras que he leído del autor, aquí poco hay de su estilo tan particular de humor, no es para menos. Se está abordando un tema que lo mejor que se puede hacer es no abordarlo en son de broma y es el racismo; claro ahora no se nota tanto en ese país, pero sigue siendo un problema bastante fuerte y si bien no es la primera vez en ser abordado creo que muy bien  hecho que haya sido el Capitán América el personaje elegido para contar esta historia. Si bien debo admitir que he leído poco al personaje, creo que esta es una de esas historias del guardián de la libertad que debería no estar tanto en el anonimato ya que, creo, se le puede sacar mucho potencial; más allá de la introducción de un nieto de Isaías, claro está. Dudo mucho que un agente de Hydra, después de enterarse de todo lo que ocurrió en esta genial obra pueda dormir tranquilo.

Battler Britton

Eventualmente iba a caer en la mezcla que me parece sencillamente irresistible, el autor irlandés Garth Ennis y los cómics de temática bélica, en los cuales y según he leído se encuentra uno de sus fuertes, de hecho se nota bastante en la mini serie que hizo sobre otro personaje británico.

El personaje que le da título a la serie, es uno de esos personajes que son demasiado británicos y que esta mini serie quiere demostrar algo que los libros de historia se han olvidado en mencionar, los ingleses estuvieron peleando solos hasta que los Estados Unidos decidieron intervenir después del bombardeo de Pearl Harbor; la presente serie de cinco números nos relata, desde la óptica británica, los malos ratos que pasaron los británicos en el teatro de operación del Norte de África hasta la llegada de los refuerzos.

De hecho, el choque cultural se hace evidente  a lo largo de la serie, siendo una especie de alianza temporal para detener a un enemigo mayor. Pero a la final, a pesar de las diferencias, ambos bandos decidieron trabajar juntos hasta esa famosa batalla encabezada por el general Montgomery en ese lugar llamado El Alamein, ubicado en Egipto.

En lo personal, me encantó la serie, de hecho me lamenta saber que no le van a seguir sacando partido al personaje, quizás por el simple hecho que se ha contado mucho sobre la segunda guerra mundial, pero poco se ha contado al respecto de lo que vivieron los británicos en aquellos días así como los otros países que de alguna forma se vieron inmersos en ese terrible suceso de nuestra historia.

Eso sí, la marca de la casa, las escenas de acción están allí  pero lo otro por lo que es reconocido el autor, el uso de la sangre, pues no lo hay tanto y considerando que Garth Ennis es famoso por eso y que entre su bibliografía se encuentra una larga lista de comics bélicos, el resultado de este pareciera que el autor tampoco quería ensuciar la imagen del personaje, considerado como otro ícono del arte secuencial británico.

Fury

El cine bélico sigue presente, quizás tocar nuevamente la segunda guerra mundial y en concreto los meses finales, para alejarlo de los sucesos más recientes era un opción más sensata.


¿De que trata la película? Como dije anteriormente ambientada en los meses finales del gran conflicto bélico, también nos narra las dificultades de la división de tanques estadounidense y sus aparatos en derrotar a los más letales tanques de guerra de los nazis. Un macizo grupo de operadores de tanque siguen su avance por la Europa devastada por la guerra, Brad Pitt y sus hombres son asignados en tomar por adelantado una encrucijada, punto crucial para el avance tanto de las fuerzas aliadas como las que quedan del eje.
Lo sucio, cruel, despiadado de la guerra así como las acciones mal llamadas heroicas se dan cita aquí y con todos los personajes recurrentes en el género. No esperen los discursos de Pitt al estilo de la película de cine bélico que hizo Tarantino hace algún tiempo, aquí hay un poco más de realismo en lo referente a retratar ese triste suceso llamado guerra.

See Your Space Cowboy

Irónicamente Penélope

Todos los hombres de la cuadra habían regresado, dejaban de lado su larga faceta de soldados para volver a ser padres y esposos. Pero el residente de la casa 47 no daba señales de regreso.

Para Penélope habían cosas más importantes que atender, las mensualidades del colegio de Terry, la filtración del techo y el esperado aumento de sueldo eran las cosas que, realmente, le preocupaban. Y eso, solo hizo que salieran a relucir los cuentos.

Los soldados que se salvaron decían con tono honesto que desde Normandía hasta Berlín le habían perdido contacto al Sargento; quizás lo reasignaron al Pacífico o se llevó tan bien con el General Patton que podría estar de regreso dentro de poco.

Penélope se hacía a la idea de que seguía vivo, quizás su desempeño había sido tal , que había grandes planes para él en algún gran cargo.

La idea de ser viuda le invadía por las noches, en las horas de descanso en su trabajo.

Un día, un uniformado llegó a su casa, con pesar le contó lo que realmente le pasó a su marido. Se dio cuenta que se había escrito mucho sobre Ulises, pero muy poco sobre Penélope.

El Puente sobre el Río Kwai

Creo que esta película lejos de cerrar mi interés por el cine bélico, en concreto el dedicado al gran conflicto llamado la segunda guerra mundial, lo que hizo fue despertar más lo ánimos en saber más del tema.
Lo primero que debo comentar es que lejos de estar ambientada en el teatro de operaciones europeo, se ambienta en las profundas junglas de Tailandia es decir, el poco conocido teatro de operaciones asiático; digo ¿Cuántas películas ambientadas en la terrible Europa de esos años se han hecho? ¿Cuántas veces nos han contado el famoso Día D y el asalto a Normandía?


A pesar de la polémica que causó, de las imposiciones y de todo lo demás la película narra (por decirlo de una forma) las vivencias de los soldados británicos capturados bajo el mando del Coronel Nicholson (encarnado por Obi…perdón Alec Guinness) su férrea determinación de defender a los suyos de la postura casi inhumana del comandante japonés Saito, quien dirige el sitio donde se encuentran prisioneros. El alto mando japonés, con ganas de seguir con su expansión militar, le encargan a su férreo comandante la construcción de un puente, el que le da título a la historia, con la mano de obra de la que dispone, sus prisioneros de guerra; pero esta lejos de doblegarse o planificar su huida se apoyan en la determinación de su coronel y en el apego por el Tratado de Ginebra. Pero a pesar de todo el puente se construye, pero como todo en la guerra un ex prisionero y unos comandos de los Aliados tienen en mente hacerlo explotar.
Dista mucho de considerarse una película de acción con ambientación medianamente histórica, en otras películas del género mencionado hay mucho mas disparos que en esta y quizás sea ese detalle lo que la hace tan diferente al resto.

Mi primera teoría sobre una película

Si no has visto la película Casablanca, querido lector, es mejor que omitas esta aglomeración de líneas dado el hecho de que hay un destripamiento de lo que sucede al final de la misma. En caso contrario, espero que disfrutes este intento de artículo.
El final de Casablanca es agridulce, Rick diciéndole adiós a su amada en ese aeropuerto. Pero de las cosas que le dice, hay una que llama la atención; Rick argumenta que también tiene un trabajo que hacer. Posiblemente, nuestro protagonista ya estaba al tanto de lo que estaba ocurriendo en el mundo, sabía que los Aliados estaban por llegar a Marruecos y le resultaba mejor ver a su querida en los brazos de su verdadero amor que corriendo riesgos innecesarios si se quedaba a su lado.
Asumiendo que Rick escuchó algo sobre el bombardeo japonés a Pearl Harbor y el desembarco de las tropas aliadas al continente africano, era cuestión de tiempo en que el retirado contrabandista tomase una decisión. Durante la película se expone que Rick, en sus días pasados, había ayudado a los republicanos durante la guerra civil española y “otros perdedores” en sus respectivos conflictos armados, Renault es una especie de metáfora al destacado francés en el continente africano, Vichy, quien posteriormente cambiaria al bando de los aliados.
Posiblemente con la frase “tengo un trabajo que hacer, también” Rick estaba admitiendo que formaría parte, de alguna forma, en el esfuerzo de sacar a los Nazis no solo de Casablanca, sino algo mayor.
En el contexto de la segunda guerra mundial, Casablanca significó un punto estratégico e histórico importante en el conflicto, donde el primer ministro británico y el presidente estadounidense tratarían de calmar las tensiones entre el General de Gaulle y Henry Giraud, así como la invasión a Sicilia entre otros planes.
Según leí hace algún tiempo, hubo una fracasada serie que contaría los sucesos del pasado en la vida de Rick y lo que hizo antes de la llegada de Ilsa; no es una mala idea, solo que todo quedaba muy bien cerrado con el final de la película y que no se vería con muy buenos ojos una derivación (como hizo Disney con sus clásicos hace ya tiempo) y más si consideramos el hecho de que ninguno de los actores originales del elenco estaba metido en ese proyecto trayendo una terrible consecuencia, le quitaría ese “status” a la película Casablanca, en el peor de los casos.
Y por eso, Siempre tendremos Paris.