¡Ya basta Youtubers!

Tenía tiempo sin escribir en dos secciones al mismo tiempo, pero creo que este tema es uno del que se ha escrito ya mucho, primeramente en el mundo literario y parece que más recientemente, en la gran pantalla. Quizás, sea necesario comentar una que otra cosa al respecto, ya que también necesito diversificar los temas que abordo en mi pequeño rincón.

Cuando comenzó el fenómeno, por decirlo de una forma, sobre estos usuarios de “fama” en la red social llamada YT hay gente que se llevó las manos a la cabeza, aunque no sé qué sea peor, el hecho que una persona como Paris Hilton haya escrito un libro y que lo hayan comprado o que estas personas hayan puesto (primeramente) sus ojos en el mundo literario.

Creo que no me parece tan descabellado comentar que muy posiblemente esos “libros” fueron hechos por escritores anónimos y que estas personas solo colocaron su imagen y todo el “poder de convocatoria” que tienen en las redes sociales. Pero si bien es cierto que la literatura no está en su mejor momento, ahora uno decidió probar su suerte en el cine, otro medio el cual tampoco anda entre las flores.

Un festival de cine como el de Sitges al aceptar que un usuario “famoso” de la red social de YT ya perdió todo lo que se refiere a credibilidad. Una cosa es que tu producto audiovisual se encuentre hecho para la pantalla de un computador o un teléfono no necesariamente es material digno de la pantalla grande. Y ¿Todo para qué? ¿Para sacar un documental sobre un “famoso” de redes sociales comenta que no quiere seguir siendo famoso y del alcance de su broma?  Ciertamente, tengo que decir que se hace evidente que si alguien puede mover muchas personas, no significa que esos productos que hacen sea algo de calidad. Cuando tristemente hay gente allá afuera no tienen ese “reconocimiento” pero ansían esa oportunidad pero que si tienen el talento, algo que esta gente no tiene.

See Your Space Cowboy

¿Que hacer con la familia amarilla?

Al momento en que escribo estas líneas, ya que seguramente todo el tema de la familia amarilla de ese pequeño pueblo llamado Springfield ya pasó a ser tema del pasado, pero creo que la pregunta que le da título a estas líneas; el tema de la mencionada familia y su estadía en nuestras cajas bobas. Ciertamente es una de esas preguntas que los aficionados tenemos mucho que decir al respecto.

Así que creo que es mi turno para comentar al respecto, si bien concuerdo con el hecho que la serie se encuentra estancada y que la última vez en que estuvo de boca en boca de la gente no fue algo que le hizo bien a la mentada serie, creo que para salir del notorio estancamiento de la misma no yace en recurrir en hacer más miserable a algún personaje o seguir haciendo episodios de dudosa calidad con una estrella invitada.

Si bien la solución obvia a todo el asunto es darle un cierre a la serie, creo que si hay algo que ha hecho bien en estas últimas entregas ha sido mostrar los futuros alternos de los habitantes de Springfield traen algo nuevo a la mesa; pero creo que si quieren mantenerse en lo que se puede llamar “series ramificaciones”, tal como lo presentaron hace ya algún tiempo; pero no quiero hacer un recuento (no tan descarado) de lo que ese episodio quería proponer, así que creo solo me queda dejar aquí mis propuestas y preguntándome a mí mismo si era mejor escribir todo este asunto en inglés, con la vaga esperanza que alguna persona relacionada con el show usase estas líneas para “inspirarse” a pesar que estas ideas de show ramificaciones han sido rechazadas en varias oportunidades.

Así que sin más, aquí les dejo mis propuestas:

  • CSI Springfield: si bien ya pasó el tiempo de estas series  que no hace mucho buena parte de las mismas fueron canceladas, creo que una parodia a esta altura del campeonato no cae mal; más que todo por el hecho que si hay un grupo de personajes que merecen un poco más de foco es el departamento de policía de la ciudad donde vive la familia amarilla usando (mal) todos los recursos de los famosos departamentos CSI.
  • Bob: si al criminal de la película El Silencio de los Inocentes le dieron su serie ¿Qué le impide a ese criminal ex compañero del payaso Krusty? Si bien su mayor némesis es el primogénito de la familia amarilla, creo que sería bueno agregarle una nueva némesis ¿Qué tal el hijo de ese personaje que tanto detestaba a Homero? Eso podría ser un buen punto de comienzo.
  • Skinner en Vietnam/Abraham en Europa: Una serie que mezcle comedia y drama con las andanzas del director Skinner en la polémica guerra de Vietnam o las del abuelo Simpson en el frente europeo  sería una propuesta diferente; hemos visto las regresiones que han tenido ambos y ¿Acaso soy el único que considera que esas historias deberían sacarle provecho?

Y ¿Qué pasa con los noticieros en la cuna de libertadores?

No sé si las presentes líneas vayan a ser publicadas en pleno apogeo del mundial, cuando el asunto este de las finales ya es algo real; pero considerando que tengo tiempo que escribo poco en esta sección así como que el presente tema se mezcla mucho con el apartado general, se me ocurrió hacer un mar de letras en donde ambas secciones se mezclan.

Siguiendo con las consideraciones, la pregunta que le da título al presente intento de artículo, parece que la censura hace tiempo llegó a eso programas, pero parece que hay algún que otro rastro de honestidad, pero no con las noticias que no le causa problemas a la inquisición, pero los anuncios de personas buscando medicamentos y donantes de sangre dicen algo más. Dicen que la situación del país es bastante deficiente, que el asunto de las medicinas no es una cosa a tomarse a chiste, es algo bastante serio y ¿Quién es el culpable de todo eso?

El culpable de esa situación, es ampliamente conocido, el malvado imperio y la guerra económica y todo ese discurso que repiten y repiten los bandidos que secuestraron a la cuna de libertadores; pero las noticias de robos, secuestros, asesinados y la crisis económica son temas que deciden marear un poco, si se va a hablar que sea para usarlo para castigar a la mal llamada oposición, como cosa rara, para usarlos como los culpables.

A todas estas, la respuesta a esa pregunta es simple al menos a mi parecer, es el hecho que existe algo llamado censura y también hay algo que la apoya (y bastante) llamada inquisición. Si, el departamento estatal que regula todo el asunto de las telecomunicaciones en el país no es otra cosa que la inquisición, más enfocada en los medios de comunicación y es que, tal cual como lo planteó uno de los iconos revolucionarios, es que la revolución no va a ir a ningún lado con la libertad de prensa.

No es de extrañar que el rancio feminismo moderno ahora se encuentre en la cuna de libertadores y hablando del aborto, asunto que se sometió a debate en la tierra de Gardel. Pero lejos de traer un debate nuevo al estancamiento, solo es una cortina de humo, para quien sabe qué cosa.

Mis pensamientos sobre la saga galáctica llamada la guerra de las galaxias.

Inspirado por un singular comentario que hizo uno de mis primos pequeños, encantado por las entregas más recientes de la saga galáctica, ahora en manos de cierto ratón, creo que me toca verter  unas cuantas palabras sobre la misma, así aprovecho en tratar de reanimar un poco esta parte del blog. Constantemente parodiada, homenajeada y  cuya influencia ha superado varias generaciones, es una de esas franquicias que va a estar en la cultura popular quien sabe por cuánto tiempo.

Pero ¿Cuáles son esos elementos que la hacen tan perdurable? A pesar que ha tenido varias entregas desastrosas, en mi opinión personal, es uno de esos temas complicados, ya que primeramente es un conflicto familiar. En ocasiones muy de frente y en otras, un poco más de fondo, a su vez también es una épica con tintes políticos, más marcados en entregas como La Amenaza Fantasma o el Ataque de los clones, pero también es una de esas revisiones de ese famoso concepto llamado el viaje del héroe.

El viaje del héroe es una teoría, una que influyó fuertemente a don George Lucas, sobre el hecho que las grandes historias presentan un esquema parecido así como personajes que cumplen un mismo rol, una teoría que se convirtió en un recurso literario que si bien se hace difícil concretar cuándo comenzó a usarse, lo interesante del asunto es que aún sigue de pie y en uso.

Ya a estas alturas del campeonato, debo comentar que el cierre del ciclo de quien considero el verdadero elegido, ni más ni menos que Luke, me pareció uno de esos que tiene impacto; ese paso que dio de héroe a mentor y como decidió que debía cerrar su etapa, convirtiéndose por un tiempo en el mentor del próximo caballero, así como que decidió tratar de enmendar el error que había cometido en el pasado y con su sobrino, en quien vio un potencial increíble.

 

SEE YOUR  SPACE COWBOY

Your Name: La Importancia De La Película Indicada En El Momento Indicado

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Ligeros spoilers, advertidos quedan.

¿Qué tienen en común una obra romántica de animación japonesa con Spiderman de Sam Reimi? No mucho en realidad; si uno fuera pedante, quizá sería porque cabe en un nebuloso concepto de ser una de esas obras de “género”; esa categoría en que a menudo se agrupan por igual la fantasía, la ciencia ficción, el terror y otros estilos similares para diferenciarse del “verdadero arte”.

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“Sólo están celosos de mi propulsor”.

Pero eso lo discutiré o no en otro momento.

El filme de Makoto Shikai se ha vuelto uno de mis favoritos personales y es usado como un ejemplo de un anime que apela más allá de las sensibilidades comunes que se asocian con el otaku estereotípico (sea cuál sea el maldito estereotipo a estas alturas), y para promocionarse en occidente a menudo se usa el punto de ser una de las películas más taquilleras de la historia de Japón, lo cual en primera instancia no debería sorprendernos: es buena, y buenas obras deberían hacer dinero.

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Deberían, claro, pero sabemos que eso no siempre es así: basura es exitosa, obras de enorme calidad son ignoradas, así pasa; pero no quiero optar por una visión snob: no voy a despotricar contra los grandes blockbusters del hoy porque la verdad disfruto mucho de ellos.

blackpanther

Wakanda forever motherfuckers

Mi razonamiento trata de ir más allá: una película puede ser exitosa, pero Your Name fue de hecho amada; hay historias de personas que fueron a verla hasta 20 veces en el cine: yo soy fan e incluso no creo que haría algo así… pero también no me es difícil el comprender el por qué.

Y es que cuando una obra impacta así como un… cometa (risas grabadas), muchas veces es porque hay algo más allá: no es que sólo que este llena de cualidades (incluso, si yo mismo admito que no es perfecta), sino que la audiencia no sólo le gustó, sino que estaba lista para ella.

Ahora, retomemos el tema de Sam Reimi y su Spiderman: buen filme, en retrospectiva, un poco un tanto “proto Marvel-Disney” en su estilo colorido y personal; pero la razón por la que este filme y su secuela tuvieron no sólo el éxito, sino la influencia cultural que consiguieron se revuelve con asuntos de sociología y política que… bueno, se resumen en esta escena:

Un poco extraña y fuera de lugar si no se entiende su contexto, e inclusive en él, sigue siendo bastante cursi… pero recordemos que Spiderman no es sólo un superhéroe cualquiera, sino un símbolo de la ciudad de la Gran Manzana; una metrópoli que hace tan sólo unos meses antes sufrió el peor atentado terrorista en suelo estadounidense.

Así pues, esas líneas sentimentaloides, “¡Te metes con Spiderman y te metes con Nueva York!” o “¡Te metes con uno de nosotros te metes y te metes con todos nosotros!” nos permiten adquirir un mayor entendimiento: catarsis.

Y la ficción es en muchos sentidos proyección y escapismo, pero esto no es sólo sobre el fantasear por algo que no podemos ser; sino la fantasía de “arreglar” algo que fue demasiado real.

Your Name es un caso similar; no se llega a ser la cuarta más exitosa en taquilla en su país sólo porque sí; no en este caso al menos. ¿La trama? Dos chicos de diferentes regiones del país del sol naciente se levantan dándose cuenta que han intercambiado cuerpos.

¿Original? No precisamente, pero como diría Roger Ebert: no se trata de qué trate una película, sino de cómo se trate. Las historias de este tipo casi siempre tratan de ponerse en el lugar del prójimo, de entender la moraleja de literalmente caminar en los zapatos de otra persona, en especial si hay un fuerte contraste: cambiar de edad, cambiar de raza, cambiar de clase social, o en este caso, una mezcla de género y ubicación geográfica.

Pero el hacerla una historia de amor la lleva a una maravillosa zona de Ricitos de Oro: con un tema suficientemente conocido para ser familiar, pero suficientemente diferente para sentirlo fresco.

Y así como por su parte Spiderman le permitió a la audiencia americana el sentir que puede colaborar contra aquellos que les hacen daño, Your Name bien pudo tener una resonancia parecida con los espectadores nipones, en especial con uno de los momentos definitorios y más importantes de ese país respecto a los últimos años: el gran terremoto y tsunami sufridos en el 2011.

Porque aparte de ser en su esencia una historia de amor, es sobre el tratar de evadir un desastre que acaba con una pequeña comunidad rural (no muy diferente a las verdaderas zonas afectadas por los eventos del 2011), así pues, ¿cómo el público japonés no iba a sentir liberación de catarsis? ¿Y esperanza en el futuro? Qué podemos sacrificar mucho para garantizar un mañana mejor? ¿Y que lo que perdemos puede volver en otra forma? ¿Y…?

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Para este punto, soy más lágrimas que hombre

Y los finales felices más dulces son aquellos por los que se batalló mares para conseguir; al final, literalmente vencen el tiempo y el espacio y…

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Disculpen un momento…

¿Creo que hubiera tenido éxito sin esto en cuenta? No lo sé; hay razones para creer que sí porque como dije, me gusta la película, y posee una calidad incuestionable, pero de nuevo: la vida no es justa y menos el arte. Pero ninguna obra puede desconectarse de todo de su contexto histórico y social; quizá de modo similar, el hecho que para México, Coco de Pixar fue un suceso nacional, en un momento en que la moral del país azteca necesitaba motivación, y en que nos necesitábamos sentir amados, se nos dio una de las más bellas cartas de amor puestas en la gran pantalla.

Claro, que algunos estemos obligados o no a corresponder las cartas de amor ya le corresponde a cada uno.

bao

Por otro lado, este… em, iré por más pañuelos…

Shalom camaradas.

 

 

 

Apu: El Valiente Bengalí

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No: este no será uno de esos inteligentes y bien planteados artículos llenos de elocuencia sobre cómo la remoción del personaje de Apu de Los Simpsons es símbolo de lo frágil que es la generación millenial o cómo todo es más “políticamente correcto” en estos días porque de esos ya a estas alturas debe haber miles en toda clase de rincones en la Internet y a pesar de todo tengo una vida para no perder mi tiempo despotricando por temas sin importancia.

Al menos hasta que me paguen por ello.

Quisiera ir más allá de los puntos obvios y del sensacionalismo mediático de personas que no se interesaban por el show de la familia amarilla pero de pronto se sienten agredidos porque alguien quiere cambiar algo en un programa que lleva casi 30 años al aire (algunos dirían, 15 años de más, como en mi caso, pero esa es otra conversación trillada).

Así que, repasemos: se quitará a un personaje por ser considerado un estereotipo fechado y racista. ¿Lo es en realidad? Es difícil decirlo: mi primer instinto sería responder con un “no”, y señalar que en Los Simpsons, todos son un estereotipo en mayor o menor medida.

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Arriba: una fiel representación del campesino estadounidense promedio.

Pero también sería intelectualmente deshonesto decir que no entiendo el por qué alguien como  Hari Kondabolu (el hombre detrás del documental El Problema Con Apu y que ha sido quién ha llevado esta conversación al centro del panorama de la cultura pop moderna en los últimos meses) pensaría que sí. Y ya que andamos en eso, a diferencia de otras personas, de hecho me tomé la molestia en ver su trabajo para no sólo saltar a conclusiones mal fundadas sobre el asunto (no por medios precisamente legítimos, pero estoy seguro que los Dioses del Internet me perdonarán).

cisco

Mi Internet.

En él, se entrevista a varias figuras importantes de la comunidad india-estadounidense sobre sus impresiones del personaje del show de Matt Groenning y el cómo ha influenciado (para bien y para mal) el hecho de tenerlo como la principal figura representativa de la ficción de su cultura y de su experiencia. Y a diferencia de lo que podría pensarse, no es tan irracional o sensacionalista como la manía en las redes sociales lo ha hecho querido sonar, empezando con el hecho que Kondabolu en persona admite que es un fanático del programa y que el problema que tiene con Apu no destruye su amor por lo que en otras circunstancias considera una obra estupenda (en un asunto aparte, vean la reacción de la estrella de Harold & Kumar, Kal Penn para ver a alguien que de verdad expresa ODIO por esta).

Y aunque como mencioné anteriormente, Los Simpsons tiene personajes que son sátiras o parodias de casi todo grupo social, racial o ideológico posible, bueno, hasta en los perros hay razas, y hasta en ellas hay diferencias: Krusty, por ejemplo, podría ser visto como un estereotipo de los judíos en el negocio del entretenimiento, pero lo que lo hace diferente es que detrás de él, hay personas que de hecho tienen un trasfondo judío para poder hacer mofa o parodiar temas acerca de su propia cultura.

Apu, por otro lado, es un personaje creado por escritores ajenos a la cultura que se trata de representar; de modo similar, en casi todo país de las Américas, existen chistes sobre cómo México, o Venezuela, Colombia, Honduras, Argentina o de cualquier nación desde que lean estas palabras es corrupta, un poco como método para lidiar con realidades duras de las patrias en las que nos toco vivir. Pero no es lo mismo ver a un compatriota hacerlas que digamos, a un extranjero, incluso si están diciendo exactamente el mismo comentario: de alguien de tierras diferentes a nosotros, una burla a nuestros países no se siente tanto como una sátira sino como una agresión, incluso si ese no fuese el objetivo. ¿Un chileno burlándose de un argentino? ¡Oh sí! ¡Eso calará muy bien entre los pibes!

Apu como personaje ha sido protagonista de algunos de los momentos más memorables de su show; aquel en el que muestra el lado duro de medidas anti-inmigrantes y se ve en la necesidad de tomar la prueba de ciudadanía para no ser expulsado del país, la boda con Manjula, el nacimiento de los octuples, e incontables frases que han alcanzado casi estado de memes entre el fandom (Nuestros problemas se acabaron, tenemos pastel de plátano / Gracias, vuelva prontos / Al final sentí que era una especie de colibrí)

Desde ese punto de vista, lo admito: la idea de verlo irse me duele, inclusive si yo mismo reconozco que no sigo esta comedia como en otros tiempos en los que era una tradición estar en casa en noche de episodio nuevo ; ha circulado una imagen de Homero diciendo a Apu una de las frases de uno de sus capítulos, “¿Sabes qué Apu? Te voy a extrañar mucho, mucho de verdad”, y con esta controversia ha adquirido un significado bastante deprimente.

Habiendo dicho eso, les presento una pequeña ilustración que encontré en Facebook

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Nuevo lema sugerido para Facebook: “miren, al menos no somos Twitter”.

Seee… si quieres dar a entender que cierto personaje no es insultante, imágenes como la de arriba no son precisamente el mejor modo de presentar tu punto.  Y es que a veces, cuando uno toma una decisión, la de apoyar un lado dentro de una discusión, se debe ver bien el lado del que se está tomando parte, y aunque, otra vez, no siento que sea una caricatura particularmente racista o dañina, ver comentarios de miles de fans del programa que básicamente se reducen a “¡APU NO ES RACISTA, INDIO DE MIERDA!”, llevan a uno a replantearse una que otra decisión tomada. Es como gritarle a un niño para que no grite, o si de pronto me llegara un comentario diciendo “El Hombre Abejorro no es racista, pinche mexinarco salta-muros” o “Krusty no es anti-semita, judío mata-cristo asqueroso” (es lo bonito de padres de orígenes diferentes: te pueden insultar desde dos frentes). Y lo sé: así es el Internet, los comentarios racistas están a un bolivar devaluado, pero sólo porque ese sea el caso no necesariamente significa que sea algo bueno que tengamos que aceptar; todos vamos a morir, ¿qué caso tiene la vida entonces?

Pero dejemos a lado los pensamientos suicidas y/o nihilistas por un momento y regresemos al tema central, y es que estamos ante un poco un problema que no tiene solución fácil. Si Los Simpsons hubieran sido un programa de una duración más normal, quizá veríamos a sus problemas como meramente fruto de su tiempo, nos encogeríamos de hombros y seguiríamos con nuestras vidas. Pero este es un caso anormal dado que, fuera de Doctor Who o programas de noticias o de sketches, no hay muchos antecedentes de algo que haya durado como la obra de Matt Groenning ha durado. ¿Y qué se puede hacer? Es como diría un brillante pensador de nuestros tiempos, “malo si lo haces y malo si no lo haces”; reten a Apu en la serie, y más voces pueden añadirse a las críticas ya presentadas por el señor Kondabolu; el quitarlo, por otro lado, también se siente mal: quitar un personaje de un grupo que todavía no tiene la más justa de las representaciones en los medios no cala de todo bien si lo pensamos con detenimiento. ¿Meter más escritores de su mismo origen para sentir una base fundamentada en el humor que se haga a partir de ahora con él? Podría ser; no hay garantía de que funcionase pero pudo haberse intentado.

Y en todo caso, faltaría ver cómo hubieran reaccionado la audiencia ante tales escenarios, del cual ya estamos viendo uno, y entre los acosos, difusión de sus redes sociales, insultos raciales y demás, no puedo evitar pensar que estos “fans” de una de las comedias más inteligentes, brillantes, hilarantes y hasta conmovedoras de la televisión de todos los tiempos no merecen ser fans de este show, y para quejarse sobre lo “frágiles” que son los jóvenes de ahora, están haciendo un gran escándalo por un programa que ni siquiera tenían interés ya desde década y media.

En pocas palabras: tremendos snowflakes. O parafraseando a otro gran pensador, “¡MALDITOS FANS DE LOS SIMPSONS! ¡ARRUINARON EL FANDOM DE LOS SIMPSON!”

Y no es tampoco como si el racismo no es una preocupación real, o algo que se hubiera solucionado en el pasado reciente y el traerlo de vuelta a la conversación es como recordar los tiempos antes de las vacunas contra la polio. ¿Han visto las noticias sobre EEUU? Al momento de escribir estas letras, un demente hace poco abrió fuego contra una sinagoga gritando “Todos los judíos deben morir”.

Y lo sé: es una problemática muy estadounidense por la combinación de leyes de armas tan laxas que hacen el adquirir dispositivos para matar tan fácil como comprar caramelos y un presidente de retórica populista e incendiaria que saca lo peor de muchos de sus seguidores, pero al ver los súper razonables, sensatos y bien pensados comentarios de los fans de Los Simpsons de nuestras latitudes, el tema es mucho más cercano de lo que nos gustaría pensar.

Al final, el problema no es tanto Apu, sino todos nosotros, o bueno, no sé si el problema, pero “un problema”.

shya

“Ese giro es más grueso que el de la resurrección de mi carrera”.

Shalom camaradas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sobre las explosiones de talco y maquetas

No precisamente quien para escribir sobre ese género oriundo del país del sushi el cual, según la nada cuestionable WiKipedia, se trata de un género dedicado al uso constante de efectos especiales y que es de donde sale la lagartija radioactiva y uno de los tantos embajadores culturales de la mencionada nación. También es el género al que pertenece la franquicia de un grupo de personas vestidas de alegres colores que se dedican a pelear con un monstruo a la semana.

En algún momento, esas películas y series se hicieron eco del mundo friki, quizás no con el mismo número de la gente que ve el ídolo con pies de barro del momento, pero parece que esas versiones son un poco más series que las adaptaciones que hemos visto por estos rumbos. Si, por mucho que unos traten de negarlo, casi todos conocieron ese mundo gracias a los cinco jóvenes con actitud, esa franquicia que me recuerda a una papa caliente que cambia de dueño constantemente y que ahora está en manos de la casa de juguetes Hasbro.

Desde la ya mencionada lagartija y sus andanzas por estos rumbos, pasando por el guerrero que anda en moto con un traje que recuerda a un insecto y los adolescentes con actitud han creado un fiel grupo de seguidores, que (como cosa rara) también pululan en esas convenciones y reuniones frikis, quizás no tengan el mismo número que sus pares pero al menos, a su favor, tienen que saben llevar su afición con modestia.

Al menos, eso quiero creer, ya que las únicas personas que disfrutan abiertamente de este género que conozco, no andan por ahí tratando de convertir a otros, solo disfrutan su cosa la comparten con otros (si estos muestran interés) y ya, no hay rollos en ellos y los discursos rancios que los frikis más conocidos no han querido comprender.

¿Qué tal estará yendo a estas cosas allá en su vecindario? Realmente no lo sé, parece que bien en vista que el (ir)responsable de la serie “no es de robots gigantes” estuvo involucrado con la nueva película de la lagartija radioactiva y a los combatientes de alegres colores ahora los ven en occidente y los vecinos de Japón, en muchas ocasiones no desean esperar las adaptaciones y se lanzan por el material original.