Monitos en la era Trump

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Hace días, Lee Unkrich, director de Coco y uno de los mayores talentos en Pixar pregunto a través de Twitter por qué muchos fans de la cinta The Book Of Life se sienten amenazados por su nuevo proyecto, dado que ambos se tratan sobre la fiesta mexicana del día de muertos.

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Creo que esto es una muestra de ignorancia en su sentido más elemental. Y cuando digo “ignorancia”, aclaro que no quiero que se confunda con “idiotez” o “estupidez”. La palabra significa “la ausencia de conocimiento”, y desde esa perspectiva, todos somos ignorantes: un doctor es ignorante en ley mercantil, un abogado de divorcios es ignorante en estructura aristotélica, etcétera. No tenemos que saberlo todo, y está bien el preguntar al encontrarnos en áreas en que podamos usar algo más de iluminación. Tenemos herramientas en las manos para acceder a casi todo el conocimiento humano, ¿qué no harían los pensadores de otros tiempos con tal poder?

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“En mis tiempos, el porno venía en vasijas de bronce”.

Y jamás se me ocurriría acusar a Pixar o su personal ahí porque no los conozco a nivel personal y ciertamente no conozco su linea ideológica (si es que poseen alguna) ; es decir, se puede deducir que el estudio tiene en general un pensamiento centro-izquierda, como en Toy Story que puede ser leída como la lucha por aceptación de figuras paternas y de familiaridad distintas a la estructura tradicional; Monsters Inc. en que se argumentan los pros de una fuente de energía más conveniente y ética frente a aquella provista por la industria establecida existente; Brave como la lucha de una mujer contra las formas y convenciones aceptadas de la femineidad incluso en forma de alguien que también puede decirse es sujeta a esos estándares injustos. Quizá la excepción sean las obras de Brad Bird que parecen tener una tendencia libertaria o incluso objetivista muy fuerte… en serio, no es broma: vean de nuevo Los Increíbles, Ratatouille e inclusive sus filmes fuera de Pixar como El Gigante de Hierro y Tomorrowland y el mensaje parece ser “dejar a las personas especiales ser especiales en paz”.

Y en un mundo en el que muchas veces se grita “lobo” sólo por gritar lobo, los oídos del colectivo social pueden volverse sordos a aquellas opiniones que deseen presentar un punto sobre un tópico sobre justicia e injusticia; así pues, no puedo apresurar juicios, pero en ocasiones, una opinión con desconocimiento puede emerger y ser vista tan negativamente como una genuinamente motivada por el odio.

Porque verán, aunque el ideal de la crítica es ser lo más objetivo posible y juzgar a una obra por sus propios méritos, ninguna obra vive aislada del contexto en que fue creada. No tendríamos la Capilla Sixtina de no ser por esa mezcla de circunstancias que permitió a la Iglesia Católica ser la religión predominante de su contexto histórico, y por más éxito que haya tenido en los escenarios y frente las cámaras, es imposible ver cualquier cosa relacionada con Bill Cosby del mismo modo.

El mundo influye a un artista, su obra, y cómo el espectador percibe la obra también. Tratar de hacer gimnasia mental de que las palabras de Unkrich fueron racistas sería por demás exagerado, algo que sólo podría tener sentido en los rincones más aislados de Tumblr, pero eso no quiere decir que no denoten un problema mayor: gente talentosa, amada incluso, que están en algunos aspectos aislados de lo que está ocurriendo a su alrededor.

No me incómoda que un estudio que prácticamente ha definido el estándar oro respecto a la animación moderna esté usando una festividad tan mexicana como el taco, lo que sí es que alguien no pueda ver el porque un proyecto así pueda hacer a muchos sentir de este modo. En ocasiones, a veces siento que EEUU es un tanto un país esquizofrénico que por un lado tiene como base la inmigración pero al mismo tiempo reniega de este aspecto de su historia. Es, casi, casi, el crazy ex-girlfriend de las relaciones internacionales, y vemos a muchos de sus mejores profesionales de un medio artístico expresar amor sin concesiones a un lado de mí cultura como ciudadano de la nación azteca, mientras que el gran jefe martilla y re-martilla argumentos que hacen a más de uno del lado más oscuro de la escala de tonos de piel sentir un temblor en sus piernas. Sería si yo, como un aspirante a comediante, ajeno a la realidad venezolana, quisiera bromear con algún aspecto de su realidad social; en teoría puedo hacerlo, pero tendría que ser extremadamente cuidadoso porque de otro modo, ¿quién podría culparme si alguien me ve de insensible?

Eso me recuerda: un chino, judío y un venezolano entran en un bar…

Shalom camaradas.

 

 

 

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Una larga consideración sobre los medios de comunicación.

Originalmente tenía en mente escribir sobre los dramas que se han estado formando en la red social llamada Youtube, pero en vista que era un tema del cual dudo mucho poderle sacar un mar de letras que pueda tener la extensión de mil palabras, decidí descartar el tema. Creo que hay cosas más interesantes que merecen la pena escribir y si bien los medios de comunicación actualmente son una punta de lanza para todos los cambios que se están dando en la sociedad, me pareció pertinente dedicar un pequeño mar de letras a esa gente que tiene un trabajo, al menos en la cuna de libertadores, bastante fuerte.

Pero debo comenzar por un punto fuerte, ha pasado bastante rato desde la salida del famoso canal venezolano llamado Radio Caracas Televisión y debemos tomar eso como lo que realmente fue, un punto de quiebre en la historia del país; podemos argumentar lo que sea con respecto a su programación así como esas opiniones sobre ese documental que se hizo no hace mucho al respecto de los diez años que han pasado desde su salida del aire. Pero una cosa es cierta y es que hay un largo trecho por recorrer. No va a ser un camino de rosas, ya que el principal deber de estos medios será registrar el acontecer nacional mientras damos los pasos a una mejora, algo que no se hará de la noche a la mañana.

Y debo reiterar la pregunta ¿Cuánto nos cuesta mantener a todas esas emisoras de radio, canales de televisión y prensa que dicen ser del pueblo? Pues bastante, de hecho como son entes que viven de nuestros impuestos y no del patrocinio así como las ventas pues pueden darse el lujo de ser elementos que pueden tener baja audiencia, con tal, el dinero público les sirve para tapar los huecos del presupuesto y en el peor de los casos, solo necesitan suplicar a la Inquisición y se cierra el problema.

Lejos de asegurar la libertad de expresión, cada vez la mordaza se ajusta. Así de simple, ya que ¿A dónde vas a quejarte si buena parte de los medios de comunicación están en manos de la clase política o simplemente asustados? No hay mucho para donde correr y creo que para comenzar a construir la Venezuela del futuro, eso debe cambiar. Pero ¿Basta con sólo demoler la ley de responsabilidad social en radio y televisión así como darle la despedida a la Inquisición?

Creo que la respuesta es un poco más compleja, claro que al eliminar esos dos elementos que mencioné arriba las cosas podrían cambiar, pero no debe venir sola tal medida; ya que si realmente se quiere democratizar el espectro radioeléctrico criollo así como la prensa, lo mejor es que ya no sea feudo del Estado, sino que cada ciudadano se arriesgue en invertir en esa frecuencia. Ese asunto de las licencias se presta para toda clase de barbaridades que se cometen sin consultar a los ciudadanos y se hacen más por un mero capricho de un político de turno. Basta con recordar que los medios de comunicación y su programación siempre han sido los mejores culpables así como, tristemente, los mejores aliados de gobiernos de dudosa reputación. Unos van a estar bajo constante asedio de la Inquisición, mientras otros no tanto. Ejemplos de eso en la nación tenemos bastante y creo que no es del todo bueno recordar eso.

La otra parte del asunto recae en los ciudadanos, quienes se van a convertir en los espectadores así como lectores, oyentes y futuros patrocinadores de los medios de comunicación en el país. Quizás a muchos no les va a agradar que le quiten su espacio en el espectro radioeléctrico así como sus programas; pero creo que le estarán haciendo un favor a la causa. La programación basura si bien es un problema que no va a desaparecer,  no lo va a hacer en base a mandado de la Inquisición eso hay que tenerlo bien claro. Ya que, debo retirar, que empeora el asunto a la final y no importa cuántos intentos, muchos casos fallidos, necesiten ya que los que asumimos el precio de todo eso somos los ciudadanos.

Dudo mucho que estos productores nacionales independientes así como los guionistas altamente conocidos del mundo de las telenovelas vayan a querer ver como sus posiciones vayan a menguando, ya que espero que la gente sea lo suficientemente inteligente para abandonar el formato de las telenovelas entre otros que poco o nada aportan. Creo que hay una generación de guionistas esperando su momento para brillar y ofrecer historias totalmente nuevas, con influencias totalmente diferentes a las que ya estaba acostumbrada la gente.

Claro, el miedo a que todo esto no se cumpla así como el hecho que posiblemente lo que he estado describiendo no lo vayamos a ver es algo real y hasta obvio. No es para menos, también el asunto de abandonar a la censura y realmente democratizar los medios de comunicación no es algo sencillo y va a llevar su tiempo en dar buenos resultados; aunque también todo el asunto de que se va a poner peor la programación creo que no es así. De hecho, si hay canales o emisoras en las cuales no se adapten a las exigencias de los clientes y oyentes simplemente va a desaparecer. No es algo tan complicado de entender.

También está el hecho que buena parte de la gente que laboran en este mundo no tiene los mejores sueldos,  con el entorno que describo podrán dedicarse plenamente a esas labores, con la tranquilidad que no van a perder sus empleos. Deben mirar al horizonte, buscando uno mejor o la oportunidad de crear algo totalmente diferente y que, por supuesto, puedan vivir de esa idea. Si queremos unos mejores medios de comunicación, no hay que tenerle miedo a las líneas editoriales que cada uno vaya a ofrecer, lo que hay que conseguir son a los ciudadanos dispuestos a defender la libertad de expresión así como buscar una línea editorial que más se adecua a sus ideas.

 

See Your Space Cowboy

Comentando nuevamente sobre los monstruos de estudios universal.

La crítica ha sido poco piadosa con la entrada en escena de la momia, como parte del proyecto del estudio Universal en revivir a su franquicia más famosa, los monstruos. Al parecer, los pioneros de un ciclo de películas que compartían universo no han tenido un recibimiento con los brazos abiertos. Ciertamente, con la película que lo inició todo parece que el comienzo agitado para combatir en taquilla a los héroes de la Casa de las Ideas y su Distinguida Competencia no es buena señal, más que todo ahora, que ambas casas están por lanzar el cierre de los vengadores y el ascenso de la liga de la justicia, así como quien sabe que otros proyectos tengan en mente. Y no, no meteré al arácnido en el asunto, ya que estas nuevas encarnaciones del personaje a la gran pantalla no me convencen.

No puedo decir con exactitud qué fue lo que falló en la película de la momia, ya que no me animé en verla y quizás por ahí anda el problema, ya que a riesgo de equivocarme, ese fue el problema, no había algo en los promocionales que te animara a verla; no importa cuántas estrellas estuviesen en el elenco si el guión tiene deficiencias esperar un milagro es mucho, si bien parece que eso no es un problema para las películas de cierto director quien se apropió de la franquicia de los robots que se convierten en vehículos, que si bien ha dado dinero, por alguna razón misteriosa, no es algo que veo en el estudio universal tratando de emular. Creo que tienen mucho más estilo que eso.

Para muchos, el guión de la revisión del 2017 del famoso monstruo bebía mucho de esa versión de principios de los años dos mil donde el actor Brendan Freiser estaba en el rol protagónico, pero para hacernos olvidar todo el mal sabor de boca que nos dejó la película sobre lo que era el primer vampiro antes de ser tal, creo que tampoco esto promete mucho. Y si hay algo que sé, que los desastres son un tema bien conocido para los venezolanos, sin importar el ámbito, así que por eso siento que es mi deber comentar una que otra cosa sobre el presente tema, uno que podría lanzar por un tubo la carrera de muy buenos actores de la industria y creo que no es buena idea eso.

Pero, creo que debemos preguntarnos ¿Cuál es el problema de fondo? Creo que debemos comenzar que estamos ante una franquicia que no hay que desestimar, ya que fue una que ayudó a hacer del estudio Universal, el que es hoy. Son una serie de personajes que si bien ya son parte del imaginario colectivo, también son íconos del horror como género y que si bien el cine de terror superó esa etapa, si bien es un noble intento llevarlos a la actualidad, lo mejor es dejar de lado la influencia de los héroes con súper mallas y crear su propia tendencia, una que les sirva a sus planes y que les repercuta en dinero, cosa que aún no han podido lograr y pareciera que hay muchos que quieren que lo hagan. Aunque sus últimos intentos, han demostrado todo lo contrario, así que ¿Qué van a hacer? Debería ser una excelente pregunta que deben hacerse de forma interna.

Segundo, llevarlos a la modernidad es un tema complicado, ya que en su momento lo vimos compartiendo con grandes comediantes como los famosos El Gordo y el Flaco, también vimos sus descendientes asistiendo a la escuela y siendo una franquicia de las fuertes para una casa juguetera así que lo que hay que hacer es algo totalmente diferente. Pero ¿Cómo hacerlo? Creo que ahí está el problema de todo el asunto. Tristemente, los monstruos han sido desplazados por los asesinos armados con objetos punzo cortantes y sus variaciones están tan asociados con el horror, que para cambiar eso no creo que sea necesario mover la brújula, es decir movernos del terror a la aventura. Un cambio bastante arriesgado y que extrañamente hicieron bien en el pasado pero que ahora no pueden repetir, ciertamente raro.

Además, también tenemos el hecho que las películas de monstruos también regresaron gracias a cierta lagartija radioactiva y un mono gigante, pero creo que deben sentarse con sus guionistas y tratar de hacer algo bueno, con estos personajes, no solo respetando lo que hicieron en su momento y tratar de adaptar esas cosas a un público moderno. Uno que ya ve a los vampiros como pederastas que brillan enamorados de muchachas poco expresivas que asiste a una escuela promedio estadounidense entre muchos y nuevos estereotipos en los que, tristemente, han metido a sus personajes.

Si el plan pretende seguir, creo que lo mejor será hacer bien la siguiente película. Una que haga olvidar todo el mal rato que hicieron con esta entrega, de hecho eso le funcionó a la Casa de las Ideas concretamente con su Coloso Esmeralda por citar un ejemplo. Pero las cosas son diferentes con los monstruos señores y espero que este desastre sea la señal que necesitan para darse cuenta, ya que hay un problema de fondo con la buena idea que quieren hacer. El género del terror se encuentra estancado, moverlo hacia lo que se hacía en los días pasados no es una buena idea ya que, en su momento lo hicieron bien con esos personajes aunque, a riesgo de equivocarme, si les funciona la jugada podrían sacar del abismo al mencionado género con un regreso a las raíces y alejarlo el shock barato que lo tenemos desde los ochenta al presente.

Una de las opciones que podrían considerar es irse a lo seguro, irse al clásico monstruo contra monstruo, una tendencia que ustedes mismos comenzaron y que les funcionó bastante bien en su momento. De lo contrario, lo mejor sería crear un buen guión, uno que funcione como una película que no solo de rendimiento financiero sino que la gente pueda hablar de ella, no por el desastre que fue, sino por todo lo contrario.

 

¿Estaremos preparados para la libertad de prensa y de otros medios?

Creo que la pregunta que le da título al presente mar de letras es una que es válida, ya que mientras la población se siente abandonada por los medios de comunicación, las redes sociales han suplido bastante bien ese vacío. Esa cosa maravillosa del nuevo milenio no podrán detenerla, por mucho que la censuren o dispongan de una pésima internet. Ciertamente, sería un escenario bien nefasto y que pone en jaque a los medios de comunicación ya que sobrevivir y mantener contenta a la inquisición se ha convertido en un asunto serio.

Pero el asunto de fondo yace, ya que (al menos personalmente lo digo) la sociedad ha estado siempre con el inquisidor encima, de hecho hay un ente que nos regula quien sabe desde que año todo lo referente a los medios de comunicación así como la telefonía y demás avances. Aunque es un temor válido, no es para menos, ya que todo lo referente a las noticias falsas, el famoso amarillismo y demás engendros que han estado en nuestros medios de comunicación pueden cabalgar a sus anchas. Es un miedo que es válido, pero también es libre y creo que lo mejor es irse preparando para el asunto, uno que es bien serio, ya que eso de la centralización no ayuda, pero revertir sus consecuencias es algo que considerar seriamente y con un buen plan de acción, uno que permita que los medios de comunicación no solo recuperen el aprecio de la gente, pero también darles un margen de crecimiento económico sin miedo a represaría alguna, solo por parte de la sociedad.

Lo arriba expuesto, sumado con una sociedad que no se caracteriza mucho por analizar las cosas, esta nueva libertad sería un elemento no solo extraño, sino que hasta podría amenazar todo lo que esté por llegar. Se podría resumir en “libertad, horrible libertad” pero yo quiero creer que será la primera parte y bien amargar de todo el proceso que nos tocará emprender cuando esta pesadilla se termine.

Ciertamente, los monopolios deben terminar y la mejor forma de hacerlo es abriendo el mercado a nuevas personas y que sea la sociedad que los premie (o castigue), aunque para llegar a eso se tendría que tener una sociedad que tenga algo de criterio bien desarrollado para comportarse de esta forma. Y considerando que estamos hablando de la sociedad venezolana, esa que le ha dado unos cuantos tanques de oxígeno no solo al socialismo, sino también a su primo el populismo, queda de parte de la generación de relevo tratar de enmendar todo el desamdre dejado, uno que lo tendremos que lidiar por un buen tiempo y uno de los muchos obstáculos a superar, ya que no solo nos estamos enfrentando a un atraso en los bienes de capital y otros recursos que necesitan estas empresas para seguir adelante, sino también con un aparato gubernamental altamente costoso, torpe pero que es peligroso con ganas.

El asunto de los miles de canales de la caja idiota, las emisoras de radio y periódicos censurados o de plano cerrados deben servirnos de lección, algo que lo mejor es no repetir; aunque no es buena idea dejar que la sociedad asimile el asunto de la libertad de expresión con el famoso “ensayo y error” ya que la mejor forma de entender que una programación es basura, es tratar de asimilar por un rato y después dar las correspondientes consideraciones y opiniones. Quizás no sea la mejor opción, pero creo que tener a alguien diciendo que leer, ver y leer tampoco me parece que sea lo más indicado. Ya que de esa idea nace, a mi parecer, es la que nos llevó a esta situación y creo que nadie quiere pasar por esto de nuevo.

Ya que, regresando a la realidad en la que estamos, pues debemos preguntarnos ¿Cuánto nos cuestan mantener esos nuevos medios de comunicación que llegaron al país? Digo desde el canal de todos los venezolanos, pasando por esas radios comunitarias y esos medios impresos que son de circulación gratuita y que tienen privilegios del gobierno. Es con esa distorsión es con la que se debe terminar, que el gobierno se deba arropar una obligación que no es propia y que lejos de solucionar ese problema, lo empeora.

Ese dinero que se gasta en esos medios que seguramente le van a cerrar las puertas a personas que no comulgan con las ideas del gobierno ¿No podríamos usarlo en otra cosa? Digo, quizás crear un verdadero canal de televisión en donde todos los venezolanos podemos entrar y comentar. Pero como eso es iniciativa privada ¿Es malo? Digo, no tengo problemas con las líneas editoriales, tengo problemas con la programación basura que impera en el espectro radioeléctrico de la cuna de libertadores así como los medios impresos. Por eso, ese cuento de que hay una conspiración de los medios de comunicación criollos en contra del gobierno revolucionario me la tengo que tomar a risa, ya que buena parte de los mismos no esconden su afiliación así como tampoco esconden el miedo que le tiene a la inquisición, pero tristemente buena parte de la población se lo cree.

Las líneas editoriales se eligen por el consumidor, aunque les guste o no, así como no me voy a cansar de comentar que por mucho que prometieron en terminar con la programación basura de la caja idiota nacional nunca lo  lograron. Ya que sigue presente, aunque con unos ligeros intentos de superarla, pero mientras la premura sea otra, la vamos a mantener por largo tiempo, así como el hecho que crearon un problema mayor dado el hecho que si crearon un muerto viviente con las telenovelas y hay un grupo creciente de personas que quieren el regreso del canal RCTV.

El tema de las telecomunicaciones no es uno que se debe tomar a risa, es uno de los tantos que hay que tratar con la mayor de la seriedad, de parte y parte. La sociedad por un lado que voluntariamente debe elegir qué línea editorial de los medios de comunicación quiere consumir y por parte de estos últimos, todo lo referente al manejo de la información y de los sucesos.

 

See Your Space Cowboy

De frivolidad, farándula y crisis.

El presente mar de letras quiero hacerlo con una finalidad, no solo el hecho de darle más vida a la nueva línea editorial del blog. Sino también quiero intentar hacer artículos un poco más extensos, que sobrepasen la marca de las trescientas palabras, algo que siempre había tenido constancia en esta cosa. Y ¿Qué mosca me picó para intentar esta nueva modalidad? Es decir, en ocasiones creo que se me dificulta llegar a las trescientas palabras. Creo que es tiempo que esta cosa tenga una mejor presentación, una mejor valorización, que se sienta como algo un poco más serio. Así que sin más palabras de por medio, debo comenzar.

Ciertamente, la situación del país amerita que (de vez en cuando) uno tenga unos momentos para pensar en otras cosas, el sano escapismo como le dicen unos. Para unos, ese sano escapismo lo han tomado con todo lo que tiene que ver la farándula criolla; no soy quien para juzgar los gustos y aficiones de terceros, pero creo que en la cuna de libertadores había algo medianamente bueno, no teníamos una prensa rosa tan molesta como la de otras latitudes. Si la comparamos con la prensa rosa española o estadounidense, la de la cuna de libertadores es bastante pequeña, no tiene el poder de los medios que sus hermanas de otras latitudes; pero, de alguna forma, siempre da de que hablar.

El país se está cayendo a pedazos, la juventud la andan exterminando y una de las noticias más habladas en los medios fue la pelea entre una presentadora de la caja boba y una mujer que vive de la polémica; en meses atrás fue el video de una ex estrella infantil. Y no dejo de preguntarme ¿No es suficiente evidencia que tenemos el gobierno que nos merecemos?

¿Qué nos importa si una persona fue al dormitorio con dos o más invitados? O ¿Qué nos importa si una presentadora de la caja tonta se entró a trompadas con una mujer que vive de la polémica? Cuando hay cosas más importantes que están sucediendo en nuestro entorno y en nuestra realidad, en cristiano, hay cosas problemas más serios que debemos atender.

Pero ¿Ese video o esa pelea resolvieron algo de los problemas cotidianos de los venezolanos? No hay cuerpo que aguante esta receta del desastre; yo creo que el mejor escapismo que podemos optar, es leer. Cualquier cosa que no sea la prensa rosa; miren, siendo serios los libros están bien costosos, pero considero mejor leer esos fragmentos de relatos en los libros de castellano y literatura que cualquier revista de esas que habla de alguna “celebridad”.

Leer muchos libros no te hará más inteligente, pero te hará menos vulnerable a la manipulación, así de simple. Quizás a muchas personas esto de comprar libros se le haga un gasto sumamente alto, pero creo que salen más baratos que comprar todas esas revistas de la prensa rosa, de hecho leer esos ejemplares que tienen en sus casas agarrando polvo, no es mala idea, como todo primer paso que se da, se encuentra lleno de dudas e incertidumbre. Pero una vez tomado, creo que se van a maravillar de todo lo que van a encontrar en el mundo de las letras; pero no dejo de preguntarme ¿Qué nos orilló a esta situación de desdén al medio impreso? A modo personal, creo que en parte esta situación ha sido gracias a nuestro sistema educativo, que nos obliga a leer la literatura nacional e internacional, ya que si no lo hacemos, podemos perder la materia y atrasarnos en nuestra formación. Pero como comenté con antelación, fue gracias a ese sistema educativo que te obliga a leer, pude descubrir a Shakespeare, a Horacio Quiroga, Ray Bradbury, Homero entre muchos otros; pero creo que debería existir otro método para dar a conocer la obra de autores, sin importar la nacionalidad que tenga.

Y debo reiterar una cosa que he dicho varias veces, yo pensé que con la llegada de la producción nacional independiente y que ahora el espectro radioeléctrico criollo es “del pueblo” todo lo referente a la programación basura iba a desaparecer. Pero la realidad es otra, seamos honestos en esto. A la final, la programación basura nunca desapareció sino que se volvió más acartonada, le dio paso a la auto-censura que tenemos en los medios al sol de hoy; no llegaron a darle la estocada final a las telenovelas sino que hicieron algo peor, crearon una culebra que está muerta en vida. La programación vacía en contenido sigue presente a toda hora en la caja boba nacional, de hecho, crearon un problema peor al que querían combatir, como cosa rara. Algo que ya hemos visto en otros aspectos de la vida cotidiana, de hecho a base de mandatos, leyes e intervención directa lo que se logra es empeorar la situación; pero pareciera que esto no es señal, pero todos nos quejamos de la censura y de la inquisición que tenemos hoy en los medios de comunicación.

Pero también hay que preguntarnos ¿Cuánto nos cuesta mantener esta nueva serie de canales de televisión y emisoras de radio “del pueblo” así como otros medios de comunicación? Estoy seguro que en algún apartado del presupuesto nacional hay unas partidas relacionadas con estos medios, que en muchas ocasiones ocupan la señal de una radio ya establecida, que no importa que le roben el presupuesto de un año de uno de los tantos canales de televisión ya que con el dinero de los contribuyentes pueden reponer todo; tampoco puede escribir en portales webs, que ahora están viendo los daños colaterales de la revolución. Ah, pero les hablas de la idea que cada medio de comunicación tengan su propia línea editorial y saltan cual resorte, pero están defendiendo una (extrañamente) muy acorde a sus ideas.  Sus ideas dicen una cosa, pero sus acciones otra, al parecer, la libertad de expresión solo es necesaria para aquellos que piensan y opinen igual que ellos. Así que creo que es viable ahora preguntarnos ¿Cómo vamos a enmendar esta situación?

 

See Your Space Cowboy

¿Qué va a pasar con los medios de comunicación criollos?

La pregunta que le da título al presente mar de letras, creo que es una que todos los ciudadanos de la cuna de libertadores debemos hacernos. Se hace pertinente hacerla desde temprano, a mi parecer, en vista de que la pesadilla socialista da señales de estar dando sus primeras patadas de ahogado, le guste o no a unos cuantos.

El descontento es notorio con los medios de comunicación, pero como dije en líneas pasadas, ellos tampoco la tienen fácil. Aunque debemos admitir que darles el beneficio del perdón no va a ser lo primero que pase por la cabeza de mucho ya que mira que emitir programas de farándula que lo que realmente sucede en el país, ya pone en entredicho muchas cosas.

Entonces,  se está planteando otra pregunta también válida ¿Cómo será el futuro de los medios de comunicación? Ciertamente es algo complicado ya que no puedo ver el futuro, pero he aquí mi propuesta de lo que se debería hacer para evitar el problema se repita. Lo primero sería quitar el ente censor estatal por excelencia, si bien estamos de acuerdo que todos los monopolios son malos, creo que el peor monopolio que existe es aquel que el gobierno maneja.

Estamos claros, que esos monopolios son (primeramente) bastante ineficientes y que lo peor del asunto, el dinero para financiarlos sale de nuestros bolsillos así que mi propuesta es que el espectro radioeléctrico de la cuna de libertadores se libere. Es decir que los venezolanos que quieran invertir su dinero en el espectro radioeléctrico sean dueños plenos de esa “señal”, que puedan desarrollar sus propias líneas editoriales en los medios impresos así como en el ya mencionado espectro o en la misma red de redes.

No es algo tan descabellado, de hecho en un país de la Europa Oriental lo hicieron y quizás como sociedad sigan teniendo problemas, ninguna se escapa de eso, pero lograron algo que  siempre los socialistas se la pasan hablando “que sea del pueblo”.

No importa que cada medio de comunicación tenga su propia línea editorial, que sea cuestión de la gente decidir que leer, que ver o que escuchar.

 

¿Qué pasó con la Producción Nacional Independiente? Y al otro lado de la auto censura

El sexto (intento de) de artículo de la nueva línea editorial si bien sigue con ese tema de lo que sucede en la cuna de libertadores, en la presente oportunidad voy a intentar comprender las razones por las cuales buena parte de los medios de comunicación criollos decidieron ponerse una mordaza. Además que otras secciones de este rincón merecen su cuota de cariño; no todo debe centrarse en dos secciones en concreto.

Los ciudadanos, por usar una palabra, hablamos del tema y a riesgo de equivocarme, considerando la realidad en la que estamos, es evidente que tenemos una visión de ese feo asunto de la censura que existe en los medios así como hemos visto la mordaza que estos voluntariamente se pusieron. Y ya saben que no hay peor mordaza que la que uno mismo se pone, ya que no solo te pone en entredicho ante la sociedad que en algún momento de la historia nacional, aunque esto de emitir una falsa sensación de alegría con programas estilo telenovelas o el chavo mientras algo totalmente diferente sucede en las calles de las ciudades, pues no los deja muy bien parados, si somos honestos. Es decir que ver al Zorro cuando realmente hay represión en las vías, se acerca o confirma mucho el miedo que le tienen al gobierno, ese ente que tiene un monopolio en el tema de las comunicaciones dentro de la cuna de libertadores.

Pero al otro lado del espectro radioeléctrico, muy poco sabemos de los problemas que están pasando esas personas. Al igual que el resto de los habitantes de Venezuela, esas personas hacen lo que pueden para llevar comida a sus casas, pero se le empeora el panorama cuando le toca lidiar con ni más ni menos, la Inquisición del Gobierno. Suponerse que aquello que mencioné es difícil, creo que me estoy quedando muy corto, así como el conflicto interno que debería causar eso, entre el asunto de sobrevivir y la formación académica que recibieron o al menos eso quiero creer; ya que el presente problema, al igual que la procesión, se lleva por dentro.

Yo me hago la pregunta que le da título a este (intento de) artículo, ya que no tengo otras palabras para preguntarme ¿Qué pasó con esas promesas de una programación un poco menos acartonada? Lo cierto es que, si bien voy a parecer un disco rayado, el asunto sigue en las mismas. Ya que ¿De qué sirve una programación que trate a la audiencia como seres inteligentes cuando solo basta a un director en robar el presupuesto de un año de la televisora? O ¿Puede darse el hecho que ese proyecto que quiera ver a la audiencia con otros ojos simplemente no sale a luz por alguna razón subjetiva de algún burócrata?

Ciertamente la hipocresía es notoria, el actual gobierno es dueño de buena parte de los medios de comunicación del país o en su defecto los ha convertido en sus cómplices, gracias a dos engendros llamados censura y autocensura; el caso es uno de los graves y que el actual gobierno diga que le están aplicando una “guerra mediática” desde adentro, cuando la realidad es otra. Pero el asunto de fondo, al menos el relacionado con la audiencia, sigue presente ya que esos palacios en el cielo sobre la programación nunca llegaron; ya que por mucho que se escriba sobre la finalización de las telenovelas o que la inquisición hace de las suyas con las multas, el caso es que le conviene al gobierno que se mantenga la situación, poco importa los cambios prometidos.

Por mucho que unos defiendan los “programas nacionales de metal” o sobre que esos canales “del pueblo” que ahora emiten anime ya que “les parece bien”, pero bueno con tal es un logro que debe aplaudirse ante una situación de conspiración mundial en contra de la cuna de libertadores y sus enlatados. Pero bueno ¿Cuáles enlatados? Cuando apenas hay para comer ¿Cómo puede haber enlatados televisados cuando ni siquiera hay para comer o hay medicamentos? Honestamente, poco puedo esperar, ya que han logrado lo imposible; dañar más una sociedad.

See Your Space Cowboy