Estas mil palabras

Con el presente (intento de) artículo no solo busco alcanzar el número de las mil palabras aglomeradas, sino también tratar de aclarar unas cuantas cosas. La meta del blog para el presente año es llegar a las doscientas diez mil visitas y todo indica que puede que suceda mucho antes de lo que tenía planeado; aunque pareciera que solo tengo un lector, quiero creer que es mejor tener uno lector que siempre comenta a gente que prefiere mantener el silencio y si bien respeto eso, un comentario de vez en cuando no caería mal.

Mientras escribo esto, los problemas con el internet en la cuna de libertadores se volvieron nuevamente una molestia y han atrasado mis actualizaciones no solo de esta cosa, sino de otros lugares que manejo; lo bueno es que mi lectura sigue igual y ando pensando en ver si para el 2018 puedo aumentar el número de libros que puedo leer en inglés. Tanto los que tengo en papel como los que tengo en el formato electrónico, por mucho que mi padre ahora comenzó con esa tradición de leer los libros que tengo, al parecer cerrando el ciclo que comenzó hace tiempo de cuando yo llegué unos libros de su biblioteca.

Pensé es escribir un (intento de) artículo explicando las razones por las cuales el gobierno venezolano no debería expropiar la empresa llamada INTERCABLE, la cual presta el servicio de televisión por suscripción (vulgarmente cable) y el de internet. Todo gracias a un comentario vertido por un ¿Amigo? En la famosa red social. No tengo mucho que agregar o en lo cual extenderme en el tema, es bien sabido que empresa que toma el gobierno venezolano, empresa que deja de ser productiva y que se convierte en una sombra de lo que fue y el servicio que presta es bastante deficiente; no niego el hecho que sea deficiente de por sí, pero que la tome el gobierno va a causar un efecto que deberían conocer unos. Se aumenta el gasto público, los impuestos en un asunto en el cual ya de por si el gobierno nacional tiene las manos bien metidas con esto de las telecomunicaciones y su ente que sirve como inquisidores.

Lo arriba expuesto creo que sería uno de esos mares de letras que no llegaría tener más de doscientas cincuenta palabras y eso que lo escribiría de tal forma que no tendría la necesidad de hacer tanto uso de términos técnicos, pero quizás me anime a convertir eso en un artículo o si no lo dejo expuesto aquí; lo último que se puede esperar ahora es crear más desempleados y agregar otra empresa a la lista. Creo que la solución es evidente, que cada persona que decide abrir una empresa en el mundo de las telecomunicaciones sea dueña plenamente del espectro radioeléctrico  y trate de ganarse a “el pueblo” prestando un buen servicio y no a la fuerza.

Cambiando de temas, no importa el precio al que “acuerden” el gremio de los transportistas y el gobierno, mientras esa negociación se haga espaldas de la gente así como se mantengan elementos tales como la intervención en la economía nacional y que los transportistas decidan que es prioritario invertir en equipos de sonido para el bus y no en los repuestos, frenos, no dejar montar más personas a las que puede soportar el vehículo y tener un ojo más entrenado para ver a los criminales no va a ser mucho por mejorar la situación.  Los primeros responsables que tienen los mentados buses en mal estados son los mismos que los manejan, así de simple, así que dudo que vaya lejos esa negociación, si los primeros en negar el servicio a estudiantes y ancianos (quienes son los que lo usan más) y son un grupo que, para variar, no pagan el pasaje completo. Así que pueden hacer todas las triquiñuelas que les gusten, la deuda que tiene el gobierno con los transportistas va a seguir sin cancelación por un buen rato, así que espero que tengan hambre de cable y sal señores transportistas. Y si bien todo indica que este año es, posiblemente, un año electoral si bien hay muchos elementos en contra del gobierno y el paro de transporte es una daga en su cuello. Pero creo que el asunto de que este año sea uno electoral se merece sus propias líneas, aunque sale esperar pacientemente si se ponen de acuerdo con esto de concretar la fecha de la farsa y quienes piensan participar; no me voy a cansar de decirlo, pero la solución aquí no es electoral ya que esta gente no entró al poder precisamente con votos.

Me preocupa un poco el mundillo friki, en serio, hasta los optimistas ya no están tan alegres de un tiempo para acá; quizás por el hecho que la diáspora venezolana también se está llevando integrantes de ese mundillo o quizás sea por el hecho que los mejores días ya pasaron. Generalmente los primeros meses del año están ausentes, pero ya no hay cronogramas abultados como en días pasados y ni hablemos de la polémica, quizás se moderaron con la misma o el cambio generacional trajo algo que vale la pena mantener.  Quizás sea una mezcla de cada cosa, ya que ese desagradable asunto que vivimos  muchos, ser una afición en donde buena parte de los integrantes se conocían, no era precisamente un jardín de rosas.

Pero la debacle es notoria, la última vez que pasé por el centro de la ciudad la crisis se había cobrado dos tiendas frikis  y si bien aún es temprano para verter algún comentario sobre la joya de la corona, vamos a ver si el 2018 va a ser un año favorable o si los constantes cambios en la receta vayan a funcionar este año que se perfila como uno igual o más oscuro que el pasado. Pero la ciudad jardín ya no es fortaleza de algún grupo, esos días parecen ya muy distantes y pensar que hace diez años aquí se llevó a cabo la entrega final del magno evento friki nacional, la que de verdad cuenta como el episodio final al menos para mí.

Anuncios

Pasó Enero

Vuelvo a escribir alejándome un poco, solo un poco, del asunto que generalmente escribo en la sección de general, ya saben la política. Pero creo que el mes de enero fue uno de esos meses que lo sentí que pasó muy lentamente y de paso un tanto decepcionado, en vista que mis expectativas de cambiar de empleo se enfriaron; si, desde finales de noviembre estoy en un organización bastante toxica y en un departamento que no se queda atrás.

De hecho, aparecieron nuevamente las ganas de colgar el título de licenciado en administración y quizás buscar en otros horizontes lo que la primera carrera que saqué ya no me ha dado; claro la situación de la nación no es la mejor, de hecho mi idea de seguir ejerciendo por mi cuenta nuevamente se encuentra en el refrigerador ya que no hay mucho que hacer pateando la calle.

Así pasó enero, llevándose con él buena parte del peso que tenía y me ando quedando en los huesos y la idea de emigrar cada día se complica así como el hecho que creo aún hay cosas que tengo que hacer por aquí. Quizás lo único bueno fue que me la línea crediticia de mis dos tarjetas de crédito fueron aumentadas, quizás la de la segunda fue un poco mejor en esto de ese aumento ya que la primera sigue quedando por debajo de lo que medianamente se puede comprar aquí.

Lo interesante del tema es que enero fue un mes bastante fuerte para buena parte de los venezolanos, pero me refiero a los de a pie, ya que como es normal en esta cosa que no es nación pues a los políticos el mal rato no les pega muy duro que se diga. Enero, el primer mes del año, va a dar señales de cómo será el 2018 y que las nuevas secciones del blog me han ayudado a acercar un poco los números a la meta.

 

See Your Space Cowboy

La primera canción que uno se aprende, ya no es el himno nacional

Posiblemente, estas líneas no son tan necesarias en esta sección ya que en las últimas actualizaciones se ha puesto de manifiesto más reseñas que comentarios. Pero en vista que escuché una opinión donde se mezclaban dos temas muy recurrentes en los últimos años en la cuna de libertadores, la música y la política, pues creo que era hora de soltar unas cuentas palabras al respecto y así aprovechar la oportunidad de  hacer otro de esos artículos que usa varias secciones del blog.

Recuerdo que una locutora de un programa radial comentó que una de las primeras canciones que nos aprendemos de niños es el himno nacional, no sé si es algo que sea recurrente ver en otras naciones del globo. Quizás se puede decir mucho al respecto, que es una de las tantas formas de control mental que usa el Estado para asegurarse adeptos, aunque como en los últimos años  quien más se ha aprovechado del rancio fervor criollo ha sido el gobierno revolucionario pues la carga (según unos) no debe ser tanto en ese tema.

A riesgo de equivocarme o de mencionar lo obvio, el himno nacional ha sido desplazado. Pero ¿Qué cántico pudo haber logrado eso? No es tarea fácil si se analiza con cabeza fría en vista que estamos hablando no solo de una de las primeras canciones que uno se aprende en la infancia y esa canción a la que siempre las tías molestas le piden a sus nietos entonar durante las visitas. La respuesta los puede dejar fríos, aunque en realidad estoy viendo mal el termómetro.  Ya que el asunto no es ir a los polos, sino al trópico y al caribe, en donde todo esto anda sucediendo, ya que Venezuela les guste o no a unos no es más que una República (fallida) del caribe.

El himno nacional con su ritmo lento, letra que da risa con respecto a la situación actual de la cuna de libertadores fue sustituido no por una canción sino por un repertorio de ritmo estridente pero repetitivo, letras groseras pero con mucho sentido en la realidad que se vive hoy. Ni más ni menos que el regueton; si ese ruido molesto ha sustituido el himno nacional así como forma parte normal de las canciones que se escuchan en las fiestas tanto infantiles como las de la juventud.

La generación de oro creció entre los discursos del comediante atómico sideral y las letras que se entonan de forma casi nasal sobre relaciones de una sola noche ¿No es de extrañar que se encuentre así la juventud de estos días?  Ahora es normal ver a las niñas alegando que no quieren ir a estudiar, sino ser bailarinas exóticas, es normal escuchar hablar a la juventud de oro que entre cigarrillos y otros estupefacientes mencionar con quienes han estado y “filosofando” sobre el mundo en el que están metidos. Una generación que hoy tiene dos horizontes, si no se convierten en usuarios de renombre de la red social de videos llamada YouTube, quieren emular el mal comportamiento de los criminales y una sociedad con tal mentalidad no va a llegar muy lejos; ciertamente el convertirse en un profesional en la cuna de libertadores no solo lo han asociado a una persona que pasa trabajo y es alguien mal pagado, lo han asociado al peor ejemplo que se puede dar. Es decir, se han invertido las cosas en favor de esa cosa llamada ser políticamente correcto.

Ciertamente no hay género que se salva de tener letras que dejan mucho que desear, en eso estoy de acuerdo con muchos que critican tanto al regueton como al rock. Pero señores, deberíamos tener también la idea que ni el uno ni el otro son los mejores géneros musicales con los cuales exponer a los infantes; creo que ese gusto tan marcado por el ruido nacido en Puerto Rico, tiene mucho que decir sobre las personas que lo escuchan. Es que no puedes pedirle mucho a una persona que la vida se disfruta metida en una discoteca y despotricando después de la falta de cultura en la nación. Es algo muy básico para gente que, sin importar la formación que tengan así como el estatus económico (aunque esto último no importa mucho en Venezuela ya que todos estamos mal en ese aspecto) lo consideran como algo inofensivo si lo canta un niño.

Lo mismo se dice del rock al sol de hoy, pero creo que desde la llegada del gran Elvis Presley al presente, muchos han mantenido la idea que es un género se mantiene mucho de la juventud de los que la oyen, no por nada sus majestades vestidas de negro cuando llegan a cierta edad en la vida cambian el rock ultra pesado de maquillados noruegos por algo menos estridente y por la búsqueda de un empleo con el cual sostenerse. Siendo un género que, por mucho que aleguen sus defensores, ciertamente no es tan complicado cantarlo; basta con unas letras con un paupérrimo español, unas cuantas groserías la evidencia de ver a la mujer como un mero trofeo y listo. Ya puedes ser un cantante (si es que se le puede llamar así) que puede asegurar unas cuantas copias de discos vendidas.

Es posible que los gustos musicales digan algo de la persona, pero es sorprende ver que estos infantes de hoy prefieren la jerga de esas cosas al que el título de canción le queda grande al himno nacional. Tampoco es que el segundo sea algo bajado por los ángeles, pero es un asunto que te pone a pensar. Quien pueda encontrar una respuesta no tan limita a todo este asunto, espero que la pueda compartir con su servidor, mira que yo solo doy por el factor geográfico y que en muchas ocasiones son esos discos y canciones los que pueden calmar a los engendros a los que se han convertido los niños. Eso sí, esos padres deberían saber muy bien la clase de consecuencias que tal exposición va a traer en el futuro.

Reseñas Amargadas: Speed Grapher

La primera de las reseñas amargadas llega con una serie que si bien data del año 2005 y cuando aún el formato de los 26 episodios estaba en su mejor momento, aquí el estudio GONZO nos trae (conjuntamente con una de las canciones de la banda DURAN DURAN) y si viene esta obra tiene la duración de 25 episodios y fue una de las tantas que formó parte del catálogo que tuvo el canal ANIMAX para promocionarse, hay muchos puntos a su favor como en contra.

Primeramente, con los años que tiene encima se ha mantenido y si no te molesta tanto su mensaje tan mamerto, mira que usar una serie de anime para criticar a la economía de mercado que mantiene a la industria con vida (de forma artificial) me parece una hipocresía bastante notoria; es una serie bastante buena, que nos muestra no solo un Japón sino también un mundo donde, como cosa rara después de una guerra, las cosas no son tan estables como parecen. Aunque debo admitir que es una de esas pocas series que abordan temas medio densos, como la homosexualidad y la avaricia cuando no es algo que poco se ve incluso en las obras más maduras.

Pero ¿De qué trata? Pues a pesar de que eventualmente decanta por una serie de peleas con habilidades sobrenaturales, nos narra las andanzas de un fotógrafo buscando hacerse una vida en el mundo que le toca vivir, ese después de una guerra, hasta que encuentra no solo una sociedad secreta que tiene un club donde políticos, empresarios y grandes personajes de la sociedad hacen de las suyas con sus deseos secretos. Pero eso es apenas una parte de la corporación que es manejada por una mujer, hay un adicional en todo el asunto, es que la hija de la mentada mujer es un ente que otorga esas misteriosas habilidades a un selecto grupo. El fotógrafo bajo la promesa de darle a conocer la libertad decide sacarla de ese mundo no sin antes de ponerse una soga en el cuello con todos los problemas que eso le trae, no solo a él sino también a la chica en cuestión.

Como puntos en contra y como es habitual en las series anime, para los finales la animación decae bastante, en ocasiones se siente que el guión hace lo que puede para llegar a la meta de los 25 episodios también hay que sumar el hecho que al decantarse (en muchas ocasiones) a las peleas llega a ser un poco molesto, ya que corta el excelente desarrollo que hace con los secundarios y todas las tramas secundarias que, como cosa rara, explotan en los episodios finales. Y con algo más de cuatrocientas palabras le dio inicio a la primera reseña amargada así como el primer formato que tengo en mente usar aquí.

Escribiendo de como fue el 2017 y lo que espero del 2018.

Muy posiblemente el presente (intento de) artículo se va a publicar en lo que puede ser la primera o las primeras actualizaciones del blog durante el año 2018; uno que si bien no parece muy alentador para los venezolanos, pues quiero creer que un pequeño rayo de esperanza puede llegar a muchos de nosotros. El año 2017 fue uno de esos en los cuales a muchos nos golpearon y el panorama se nos mostró bastante oscuro en muchos momentos. De hecho, yo lo sentí así, de hecho creo que no hay mejor forma de describir lo que fue ese año. De hecho con las presentes líneas trataré de escribir sobre diferentes aspectos de como vi esos 365 días en diferentes ámbitos.

En el mundillo friki nacional creo que se hizo evidente una cosa, el mentado éxodo venezolano le ha estado pasando un poco de factura. Al menos en la ciudad jardín, la joya de la corona se sigue mostrando como esa feria que no ha conocido un rival que le pueda hacer frente. de hecho, por mucho que me digan que lo que sucedió en el centro comercial hiper jumbo (su sede) a principios de año no puso en jaque a las entregas del año es un suceso aislado, para mí no quiere ver el panorama de forma plena. Todo lo juvenil es puesto en la misma cesta y por mucho dinero que asegure la joya de la corona, vamos a ver si en el 2018 puede seguir manteniendo la ilusión (de cartón). El mentado regreso, fue a la final un chiste de  mal gusto y creo que pocos van a querer verlo así, es que hay que mantener la  fachada de imparciales a como dé lugar, a pesar de que nadie se la crea.

En el tema político no creo que haya mucho que comentar, de hecho se ha estado confirmando los cuentos de camino y que la torpeza de la mal llamada oposición no era tal de forma plena. Quizás son más cómplices de lo que quieren vender y creo que su defunción era necesaria, a la final era cuestión de tiempo que una nueva alianza le hiciera frente al partido de gobierno (y sus esbirros) y con nuevas ideas. El detalle del asunto es vender las ideas en lo que queda de personas que, aun no se han ido del país.

Y aquí me quiero extender un poco, ya que hay mucho que se puede comentar. Nada es para siempre, de hecho se hace evidente que hasta los defensores de la segunda independencia han estado entendiendo eso, no por nada los episodios de la censura dentro del partido de gobierno y los episodios de los disidentes cada vez van sumando números; de hecho ¿Vale la pena lanzar un puente a esa gente? La verdad es que es un tema que mientras solo sea visto desde la óptica de la búsqueda de votos, creo que ese enfoque es el que se debe olvidar, simplemente no es el momento para buscar votos.

En lo personal, creo que entre lo de renovar pasaporte y mi constante búsqueda de no solo el cinturón azul de karate (cosa que logre) sino algo de empleo medianamente  decente para pagar no solo mi segunda tarjeta de crédito; la cual está endeudada con esto del pasaporte, el libre ejercicio es uno de esos puntos de mi vida en que he querido volver, pero no sé si ha sido la forma de tratar a mis clientes o la misma situación de la cuna de libertadores lo que me ha puesto contra las cuerdas.

Pero quiero creer que los próximos 365 días van a ser medianamente mejores. No solo en temas laborales para mí,  sino también para los miles de venezolanos que andan no solo rotando de empleo, sino buscando esa fuente de ingresos que no solo le permita pagarse sus gastos personales sino sus otros sueños, esos de formar parte de ese éxodo sino otros ideales que tengan en mente. Ya que dudo mucho que en el mundo friki las cosas vayan a cambiar, ya que es un mundo donde los cambios van a paso de tortuga.

También quiero creer que estoy un poco más cerca de la meta, las doscientas quince mil visitas así que los compañeros que tengo escribiendo aquí, hagan su parte. Ya que lo que queda del especial murciélago queda nada para darle el final, eso si los especiales van a tener que ponerse las botas a ver si me ayudan a llegar a ese número.

 

See Your Space Cowboy

Hablando del 2018 en el mundillo

El presente mar de letras no será uno que tendrá alrededor de mil palabras, considerando el hecho que estaré estirando lo más posible una idea y que tampoco es que hay mucho que decir sobre el mundillo en los próximos 365 días de un nuevo año.  Es evidente que, al menos para esta cosa, regresan las reseñas de anime (con unos cuantos adicionales) siendo unas de las sorpresas que tenía pensando en hacer y que este año dará sus primeros pasos. Eso sí, creo que las líneas que le darán inicio a esa tendencia van a salir previamente a estas.

Pero en el otro lado del monitor así como de las cintas de seguridad, seguramente unos cuantos organizadores van a aferrarse a la idea que este si será el año friki en la cuna de libertadores y que a pesar de las crisis y que ya no hay abultados cronogramas de eventos, su reinado se encuentra medianamente asegurado siempre y cuando la Inquisición siempre salga alegre de los saraos.

Así que, la polémica se encontrara en el mismo sitio en donde se hallaba el año pasado, bastante escondida. Pero quiero creer que a la joya de la corona en la ciudad jardín si bien mantendrá su reinado, espero que un pequeño susto  le vaya a pagar en estos días, mira que este asunto de gente que no se lleva muy bien con el organizador que vi hace un año  en este asunto de que hay gente que quiere vender la idea de no asistir al resto del mundillo regional.

También quiero creer que debería salir una propuesta a modo de esa palabra que muchos les dan de todo, alternativa y/o competencia, si creo que es tiempo para que salga una y demuestre que la joya de la corona no está precisamente a sus anchas por aquí. El nuevo año no será uno lleno de alegrías y coloridas reuniones, eso se hace notorio que unos cuantos deben prepararse para ver cómo se mantienen medianamente con vida.

Dudo mucho que el asunto del regreso de la convención previamente conocida como avalancha vaya a darse, ya saben que todo ese asunto del regreso se va a dar cuando la situación les sea favorable. Cosa que no se en el horizonte, en vista que están en Venezuela y el público que si bien tiene problemas con la memoria, pues los vaya a recibir con los brazos abiertos después de todo lo que pasó.

Carta abierta a los productores nacionales independientes.

Cualquier ciudadano de a pie que habita la cuna de Libertadores sabe que hay cosas más importantes por las cuales tener una opinión que la programación de la caja boba criolla. No hay mucho que la presente carta abierta puede plantear, más que todo considerando el hecho que ya he dicho bastante sobre lo que nos prometieron que iba a ser una nueva era en la caja boba en el tema de la programación.

Espero que uno de esos tantos productores pueda leer esta carta abierta y pueda comprender lo que le voy a comentar aquí. Si bien es cierto, que la crisis que a unos no les afecta, si esos que están en lo alto de la burocracia política, no hay mucho que se pueda hacer. Pero se puede escribir guiones, con la esperanza que embargan las ansias de verlo convertido en la próxima serie o en esa obra que, finalmente,  puede cambiar la historia y dejar de lado ese estereotipo tan marcado.

Pero esa epopeya tiene que estar bien estructurada, ya que tampoco el presupuesto que hay tanto en la televisión pública y lo que queda de televisión privada no es muy alto; en la primera muy posiblemente, el presupuesto pueda ser hurtado y nadie dirá nada al respecto. Pero quiero creer que entre muchos de ustedes hay gente que se encuentra maquinando algo que puede tomar por sorpresa a los televidentes.

En la Venezuela del futuro, no te puedo asegurar el hecho que ese título de productor nacional independiente puede significar algo, lo que te puedo comentar es que tu talento va a ser necesario si queremos dejar de lado la programación deficiente de lado, aunque debo ser honesto en una cosa. Tampoco espero producciones que dispongan de altos valores de producción como cualquier serie estadounidense o franquicias que duren lo mismo que las producciones japonesas dedicadas a los trajes de látex y explosiones de talco. Quiero obras que no vean a los televidentes como tontos ¿Es mucho pedir?

Yo creo que no, pero ese esfuerzo tiene que venir con la escolta de una población que se encuentre dispuesta a ver algo diferente en la caja boba criolla alejado de lo que sabemos. Gente que pueda comprender que ellos mismos pueden elegir lo que quieran ver sin la necesidad de que un ente que actúa como Inquisición le dicte lo que debe ver. La programación basura existe por el mero hecho que hay gente que la consume y no se limita a gente haciendo estupideces; también hay programas basura que se venden como los guerrilleros mediáticos que se venden al mejor postor, la seguridad de estar con el gobierno de turno.

Las líneas editoriales se venden, no se imponen al menos así lo creo; seguramente es una de esas ideas que se hace difícil vender al grueso de los venezolanos, pero si le damos la oportunidad de elegir lo que quieren ver, nos podríamos ahorrar muchas cosas.