Un cierre temporal de la tribuna.

Lo he estado pensando, pero creo que es necesario así como después de todo el mal rato que me ha hecho pasar la página donde tenía mis fotos y el hecho que ya no hay nada interesante que comentar en la sección, se merece un merecido descanso.

Creo que ha sido una de las sub secciones del blog que más ha aguantado el paso del tiempo y creo que esa misma fortaleza, pronto devino en una debilidad. Al momento en que escribo estas líneas no sólo el hambre me juega una mala broma, sino que creo que tengo un artículo que precede a este.

Aunque, siguiendo el tema de la honestidad, no quiero que le pase lo mismo a tantas secciones que he iniciado y que haya abandonado casi de forma permanente. De hecho, creo que ha sido una de las secciones que no sólo mantuvo no sólo su mordacidad desde que comenzó, sino también fueron donde aparecieron las discusiones intensas.

Tuve ganas de escribir sobre que convención iba a regresar, de hecho fue un tema que quise abordar en varias ocasiones, pero simplemente no me salieron las palabras para abordarlo. Aunque el repertorio de los posibles regresos también era un tanto limitado en vista del problema que, al menos en la ciudad jardín, las que podían hacerle frente al monopolio de la joya de la corona cayeron.

Menos mal que todo este asunto no es como la bolsa de valores o una carrera de caballos, ya que me hubiese quedado sin un centavo. En vista que, siguiendo con la metáfora, mi inversión o el caballo al que aposté no resultó ser ganador; irónicamente, creo que fue uno de los primeros en salir de la competencia regional.

Creo que en su momento lo dije, pero quiero volver a hacerlo. A.F fue una de esas propuestas que pudo dar para más así como es triste ver que su última entrega dio mucho de qué hablar, todo gracias al bendito asunto de un teléfono extraviado. Y nunca pasó por mi cabeza apoyar a la joya de la corona, en su momento apoyé con mi asistencia y compras buena parte de las mal llamadas convenciones que llegaron a la ciudad jardín.

No sé si lo comenté en algún momento en una conversación o en un mar de letras, pero siempre tuve mis opiniones sobre la joya de la corona, al igual que sus orígenes y buena parte del equipo organizativo; de hecho, me agradó mucho saber que, al menos para el año pasado, no toda la población del mundillo regional cayó en los encantos de la joya. Pero aquel intento no sólo llegaba tarde, sino también que simplemente no pudo llegar más lejos.

Pero no es asunto nuevo que la afición regional se vea dentro de algo cercano a un monopolio, lo peor del asunto es que justo en el momento en que creí que la mentada guerra de grupos concluyó allá en el dos mil trece, parece que ese conflicto no dejó un ganador ni mucho menos un vencido. Eventualmente todo se derivó en el regreso de los famosos eventos chatarra.

A la final esos nunca se fueron, de hecho, me arriesgo en decir que todos esos eventos tienen los mismos responsables y lo que hacen es que van de ciudad en ciudad buscando los bolsillos de la nueva sangre que les da el beneficio de la duda y con las consecuencias esperadas; el desastre. Lo dije en su momento y ahora lo repito, no hay mucha diferencia entre los que consumen el anime de forma legal o ilegal. Yo llegué a pensar que podía ser algo que no iba a suceder, pero es así. Se ha creado un círculo vicioso en el cual, ninguna de las partes puede abandonar, ya que simplemente eso que conocen puede dejar de existir.

Pero ¿Hay alguna posibilidad de que el tétrico escenario cambie? La verdad quién sabe, ya que toda idea innovadora pasa por la fotocopiadora hasta que logre desplazar a la anterior. Quizás tendremos que ver a algún estudio reconocido de esa industria irse a la quiebra para comprender la gravedad del asunto. Dudo mucho que la industria de animación japonesa vaya a torcer la mirada en dirección al occidente en lo que se refiere a buscar nuevas fórmulas; puede que en algún momento deje de ser una rareza ver occidentales proporcionados nuevas historias en una industria que es un reflejo de su país. Y más ahora que parece que descubrieron una nueva gallina de huevos de oro con el formato de las novelas ligeras.

Yo les digo, denle unos cuantos años más a las adaptaciones de novelas ligeras para que desplacen a la industria del manga casi de forma plena. Me arriesgo en decir que posiblemente esas adaptaciones pueden ir en aumento con el pasar de las temporadas y al hecho de un mercado, más que todo el interno, que sigue exigiendo más. No dudo mucho que existan buenos autores no sólo de manga, sino también de las mentadas novelas ligeras, pero simplemente aún no les ha llegado su momento de brillar o simplemente al escribir cosas diferentes a lo que realmente se consume,  esos autores decidan doblegarse o salir y buscar nuevos horizontes.

Aunque creo que en algún momento volveré a escribir por aquí, quizás cuando ese escenario que describo aparezca o cuando las mal llamadas convenciones en el país dejen de llevarse a cabo. No habrá mucho sobre que escribir, lo admito de forma temprana, pero creo que al menos tendría algo sobre dedicarle unas cuantas líneas. También pongo en duda que los grupos vuelvan a tener la misma importancia que en su momento tuvieron, a lo mejor existen al sol de hoy, pero como las plataformas para darse a conocer han cambiado, ya no hay un portal Web dedicado a aprovecharse de la multiplicación de los grupos, pues puede ser algo que se limita a los integrantes y a los que están en el otro lado de la acera.

Con todo esto, no me queda más que decir que no se han librado de mí, simplemente me cansé de ustedes.

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Un tema que no quiere morir.

Originalmente no quería escribir estas líneas, de hecho pensé que no había más que comentar en la tribuna del amargado de un tiempo para acá, pero como agosto está aquí, la fecha y sitio de la nueva convención capitalina ya se mostró y las palabras que un amigo me hizo llegar hace ya tiempo y que no han perdido vigencia al sol de hoy. Simplicidad en ocasiones llega bien lejos, en el 2008 el magno evento había hecho un gran revuelo que no correspondió al resultado final.

Parece que la historia se está repitiendo, el revuelo hecho por el regreso de la insuperable y después su conversión a una nueva identidad aún tenía mucho que decir. De hecho, ya anunciado el lugar y sitio donde se va a llevar a cabo, parece que los comentarios se han calmado y las prioridades también. De hecho, todos habían comentado que el 2017 era el año de una nueva etapa en el mundo friki nacional.

Mucho ruido y pocas nueces sería lo más cercano a lo que quiero exponer, ya que parece que hay cosas más importantes por las cuales hay que usar el dinero en la situación en la que estamos metidos. De hecho, seguramente dentro de poco tendremos algunos comentarios sobre los precios de las entradas para esa fiesta. De hecho, por alguna razón que se me escapa, ahora el trono friki se encuentra vacío y si bien eso podría traer unas cuantas consecuencias.

Pero, si la mal llamada afición pudo sobrevivir a tantas convenciones que desaparecieron, esto no es algo nuevo; pero creo que ya estamos en ese escenario que nunca unos quisieron ver, pero que encaminó todo hacia ese predicamento. Con esto, no sé cómo podré llegar a las mil palabras sin la necesidad imperiosa de comentar que sólo pocos han estado advirtiendo.

Si mi memoria no me falla, creo que altos precios en las entradas no va a ser un impedimento para que las convenciones vayan a irse por quien sabe cuanto tiempo, el detalle está siempre ha estado en el público consumidor así como el comportamiento que ha tenido desde que comenzó la movida. A la Inquisición la voy a dejar tranquila en este intento de artículo, en vista que  no son otra cosa que unos reaccionarios que sólo desean ser ellos el centro de atención.

Llegamos a un punto que variables externas han hecho de arriesgar dinero y otros recursos para llevar a cabo estas fiestas, los costos y gastos que deben afrontar los responsables de estas fiestas son cada vez mayores, incluyendo los pagos de las mordidas para que la burocracia los deje tranquilos, ya no deben valer tanto la pena. Es decir, el dinero que estas personas ganan seguramente ya no les alcanza para algo si quieren repetir la jugada, si a ese escenario le sumamos el hecho que en muchas ocasiones tienen que pagar por daños que, seguramente, algunos de los invitados causaron.

No hablo de suciedad en el suelo o basura, estamos hablando de daño a la propiedad privada y hasta vandalismo. No es algo que pueda pasar por debajo de la mesa, es un asunto serio que debe atenderse y que ha estado sirviendo como lastre para el desarrollo de la movida al siguiente paso; de hecho, la búsqueda de patrocinio se convirtió en un problema, si para eventos un poco más serios el problema es el mismo, no me quiero imaginar lo que deben pasar esta gente.

Quiero creer que después de esta situación, espero que la mal llamada comunidad deje de lado comportarse como una horda y que dejen de lado muchas de las malas actitudes que han estado arrastrando desde que comenzó. Además, se hace notorio que el declive estaba por llegar, quizás sus señales no eran tan evidentes; pero ahí estaban, aunque me atrevo a decir que todo se estaba haciendo evidente a partir de 2013.

Cierto, el año mencionado vio que se le daba sepultura a los grupos, las convenciones regionales estaban otra vez tomando fuerza y parecía que la famosa guerra de grupos parecía algo del pasado. Pero aquel leve auge venía con un pequeño problema, la situación económica no era la mejor y ese asunto estaba por empeorar y el famoso cronograma de eventos siempre estaba abultado, particularmente en la ciudad jardín. El viejo cuento de camino en el cual todo lo que se hacía en la ciudad jardín tenía repercusión en la capital aún seguía vivo, cuando la realidad estaba por asomar su cara dentro de poco.

Buena parte de los eventos que se llevaban a cabo en la ciudad jardín eran parte de los famosos eventos chatarra, que sólo duraban una entrega pero con la particularidad que resultaron ser una inversión  bien peligrosa, especialmente para los asistentes y las tiendas. Aunque si bien no era un fenómeno nuevo, ya estaba dando coletazos alrededor del país, cuando era un fenómeno netamente que se veía en la capital, pero resulta que consiguió un buen campo de juegos en otras localidades. Si a eso le sumamos la salida de la insuperable, el último clavo en la ataúd del magno evento y su organizador, la salida también del peor evento caraqueño y la llegada de la triple C al trono de las convenciones, fueron acciones que fueron una reacción a un escenario que estaba con dos caras, por un lado se veía como que finalmente los lastres del pasado ya habían sido superados, pero resulta que el ciclo de cinco años de las fiestas hizo su trabajo.

Una labor que siempre ha sido constante y que no hay que dudar que llegará y hará de las suyas. Ciertamente se necesita un cambio en la mentalidad no sólo de los consumidores, sino también en los organizadores de estas fiestas; ya que ciertamente la afición no se acabó con el final de la serie del ninja llorón, tampoco se va a acabar cuando dejen de darse los eventos ni mucho menos se acabó con la caída de los grupos.

Y ¿Qué le pasó a la revolución otaku?

Si hay algo en lo que estaba claro el Napoleón friki venezolano, ese personaje con nombre de un personaje de una popular serie de videojuegos de pelea, era en el hecho de que la revolución friki era un hecho que lo había comenzado ese estudio de animación nipona cuya gallina de los huevos de oro es la serie de los noventa. Ciertamente, una de las cosas a los que los detractores nunca les prestaron atención dado el historial de charlatán que tenía el ya mencionado.

Lo cierto es que el mencionado estudio y una de sus obras más conocidas fueron la señal de partida para lo que es la situación actual de la industria y que ha sido señalada, en varias ocasiones, por varias eminencias del medio; como cosa rara, desmeritadas por el mercado consumidor ya que el resultado salta a la vista. Ya no hay obras en las cuales cualquier ajeno pueda entrar al mundillo, hay un lenguaje que solo es entendido por la nueva sangre, sus pares han tomado la industria por asalto con sus consecuencias.

Por mucho que ese estudio quiera lavarse la cara, ahora que se ha metido con un proyecto con los personajes de Leiji Matsumoto una cosa que me parece detestable y que no me convence en lo absoluto, ya el daño está hecho. De hecho, se hace evidente con todo lo referente al nuevo ídolo de barro así como el hecho que el hijo del que recientemente se fue quiera tomar el legado confirman mi opinión.

No me molesta ser el que quiera arruinar la fiesta, pero Napoleón sabía muy bien esto y por eso su “convención” siempre daba de que hablar y pudo aguantar tanto tiempo. No quería aislarse de la sangre nueva, como lo hicieron los responsables del magno evento friki nacional, todos esos cuentos chinos de que estaban haciendo eso por amor al arte; cuando el dinero en los bolsillos siempre es un argumento más honesto ya que, si lo hacen las empresas productoras ¿Qué les impide que lo hagan los responsables de los mercadillos?

Ahora bien, la forma en como lo hizo el Napoleón dejó mucho que desear, de hecho enfocándose más en la polémica y en el conflicto que manteniendo a la asistencia contenta. De hecho, les guste o no a unos, dicho mercadillo siempre estuvo en los comentarios del mundillo capitalino y había como una especie de espera morbosa alrededor del mencionado. Como si se esperase su llegada para ver con qué nuevo chisme de pasillo iba a salir. De hecho, en ese aspecto siempre logró superarse con creces desde lo acontecido en la cancha de la UCV hasta todo el asunto del becado.

Pero lo que estaba promoviendo si bien llegó a un cierre, ya que eventualmente la gente se cansa de todo la polémica, parece que su legado de admitir abiertamente que lo hace por el dinero le ha dado una bocanada de aire a esta “revolución”. Se hace evidente en la joya de la corona en la ciudad jardín, es que al igual que las empresas que hacen las series animadas algo adictivo debe tener el dinero friki. Sabes que puede ser un mercado que te puede perjudicar, pero tiene la ventaja que como siempre pide lo mismo no debes matarte mucho la cabeza para ofrecerle un mercadillo, donde no solo se pueda ver con sus pares sino también consumir todo lo que le tengas que ofrecer.

Y llegamos al punto, sin querer, de las razones por las cuales el magno evento friki venezolano murió, el no comprender bien lo que estaba pasando, de hecho darle la espalda al mercado con la esperanza que este mejore es una de esas estrategias que no tienen ni pies ni cabeza y hemos visto el resultado de eso, el que fuese uno de los pioneros en el tema, ahora es una página en una red social dedicada a hablar del mentado cronograma nacional y los estrenos de temporada. En un punto de la historia, el Waterloo criollo y el magno evento llegaron a estar al mismo nivel, pero es que el paso acelerado del primero en ser mencionado con esto de la baja asistencia  es un caso digno de estudio. Y ¿Para qué? Simplemente para evitar que alguien siga ese sendero, ya que es mejor irse en un buen momento que desinflarse así de mal situación que parece se está repitiendo.

No quiero decir que hay que agradecerle al señor lo que trajo desde el lejano país del sushi, de hecho todo lo contrario, ya que eso fue el comienzo de una tendencia en la que aún estamos viviendo. Si bien ya la etapa de una afición que se cree al margen de la sociedad aún no se ha superado; lo cierto es que el comportamiento es el mismo desde los días pasados, incluso cuando yo estaba en ese mundillo. Las ideas ya habían sido sembradas, solo que para aquellos días estaban dando sus primeros pasos, no era algo que se hacía notorio, ya que los resultados de las mismas se vienen a ver hoy.

Cuando los patrones de consumo tanto en este lado del mercado, como los que consumen de forma legal el anime se parecen tanto y la fiesta de solo sacar reseñas complacientes sabes que el trabajo va bien, sino también que posiblemente (y de forma indirecta) va a seguir ya que no importa quienes estén en la parte más alta de la palestra. O en el mejor de las situaciones, pues del otro lado de  la puerta que da entrada al mercadillo.

Y ¿Qué me queda por agregar a todo esto? pues, algo muy simple. Los responsables del mercadillo se han hecho adictos al dinero friki, por mucho que se quejen de ellos tanto abiertamente como lo hagan puertas adentro, una tendencia que inició con el Waterloo criollo que todos han asimilado sin querer. Por mucho que aceptemos que murió, de alguna forma la nueva generación ha estado siguiendo una tendencia que podría jugarle en contra en algún momento.

 

See Your Space Cowboy

Hablemos del fenómeno de las novelas ligeras y la decadencia.

Estamos en un momento extraño, ya que si bien es evidente que la decadencia de la industria de la animación del país del sushi no anda en su mejor momento, con el mero hecho que el monito peleador tuvo que salir de su letargo para ver si puede darle algo de vida e ingresos. A todo esto, debemos sumar el hecho que el formato de las novelas ligeras se está convirtiendo, peligrosamente, en la nueva fuente de historias para la industria.

Quizás cierto hermano digital tenga un argumento sobre el tema, ciertamente no toda la producción de series animadas japonesas se está enfocando en adaptar cuanta novela ligera exista, pero es una tendencia que si bien no es nueva, desde la llegada del espadachín negro se ha convertido en la gallina de los huevos de oro. No es para menos, tanto en el mercado local (el Japón), como el foráneo, consumen cada vez más estas adaptaciones.

Cuando se dice que el anime moderno no es más que un vehículo para historias de auto inserción, llenas de escenas de erotismo sin sentido pues basta con ver los fenómenos del momento y ahí está la prueba más contundente del asunto. Y para muestra un botón, ni más ni menos que el nuevo ídolo de barrio en las comedias, EROMANGA SENSEI. Si, al parecer es una de esas obras que ha despertado las opiniones (encontradas) entre los seguidores.

Comienzo con la pregunta ¿Quién soy para opinar? Ya que tengo un buen tiempo sin ir a las convenciones o ver alguna serie de reciente producción, pero eso no es un impedimento para emitir mis opiniones al tema. No nos hagamos los desentendidos, mientras más altere las hormonas y cumpla con lo que promete, todos contentos; este contexto sería interesante para hacer una reflexión sobre la situación. Pero lejos de hacer algo, le hace énfasis, pavonean que es algo bueno. El propio crimen con muchas víctimas.

La fotocopiadora de tramas, esa incomoda verdad que unos quieren negar, cada vez es más descarada y la industria se ha visto invadida por sus propios consumidores, cada día se hace más complicado para un ajeno a la movida integrarse, ya que desconoce el lenguaje, que por años, se ha estado manejando hasta la más amarga de las consecuencias, esa en la que se regodea el mencionado nuevo ídolo de barro.

Obras de calidad dudosa en la animación japonesa siempre han existido, pero siempre fueron elementos que pasaban al anonimato y si tenían algún renombre era por ese nivel de infamia que tenían. Pero desde hace un rato al presente, mientras más deficiente sea la obra, pues mejor. Hace ya tiempo que la animación nipona dejó de lado si quiera abordar temas sensibles, como el caso de los muchachos que no ingresan a la universidad por dar un ejemplo, o buscar algo nuevo que contar. Dieron con oro cuando llegaron a la generación que creyó que la serie de los noventa no era sobre robots gigantes, sino más bien una acartonada obra que sirve para disfrazar todo esto en bohemia.

La industria japonesa de animación no anda en su mejor momento, por mucho que unos digan lo contrario, ya que se hace cada vez más notorio que si la serie animada tenga muchas escenas de erotismo sin sentido y violencia desmedida sin contexto, son los dos estandartes de calidad ya que si tiene mucho de eso, es lo mejor que ha salido de esa nación; de hecho, la venta de mercancía derivada es una pequeña parte de ese respirador artificial que mantiene con vida a la ya mencionada industria y que los patrones de consumos tanto de los famosos frikis son los mismos, sin importar si lo hacen de forma legal o ilegal.

No importan como les llegue el mensaje, igualmente les llega y es así de simple. Lo peor del caso es que la industria entró en un círculo vicioso, uno que le está costando todo el renombre que una vez tuvo, ya que necesita del dinero que sus nuevos consumidores le ofrece, al costo de que debe obedecer ciegamente cada mandato en referencia a lo que quiere ver.

Todo el contexto en el que se mueve el nuevo ídolo de barro podría servir para hacer una opinión bien fuerte sobre la misma, buscando que el espectador reflexione sobre lo que sucede. Pero no es así, una sincera lástima, ya que podría servir para llevar un mensaje totalmente diferente a lo que siempre están presentes en las series de la actualidad. Todo esto me recuerda a una obra que reseñé con anterioridad, Doctor 13 Arquitectura y Mortalidad, en la cual el autor no solo usa personajes casi desconocidos de la  casa editorial DC Comics, sino que los usa para criticar el manejo que tiene la casa editorial con muchos de sus personajes así como, de vez en cuando, las líneas editoriales que limita la labor creativa de los autores.

Lo más desconcertante de la situación, es que el formato de la novela ligera comenzó siendo un medio para dar a conocer autores nuevos en Japón, si bien tocaban temas diferentes poco a poco se fue acoplando a las tendencias del anime y sus consumidores. Tristemente, ese proceso fue lento, creando le fenómeno  actual, si bien es cierto que no se ha convertido en la fuente más recurrente de argumentos para las nuevas series; no importa el contexto en que se muevan estas obras, el mal ya fue hecho.

Pero a todas estas ¿En algún momento esta situación podrá cambiar? Realmente quiero pensar que si, que el predicamento va a dar un cambio a positivo y que en algún día los consumidores van a estar tan cansados por los refritos que van a considerar un cambio en todo. Es algo simplemente imposible, se hace evidente que ese dinero que consiguieron en el mercado local y lo poco que creen que pueden sacarle a los mercados no solo de los vecinos, sino de lugares donde los seguidores que consumen legalmente el anime, ya que el mercado ilegal dudo mucho que lo consideren para algo más que las risas.

Carta abierta a los organizadores de la convención Evolución.

Estimados señores de la Convención Evolución:

Seguramente el presente texto no llamará su atención, en vista que su autor, mi persona, es alguien con poco renombre en el mundillo friki capitalino así como me atrevo a decir que lo mismo pasa a nivel nacional. Así mismo, debo comentar que mucho de que lo que expondré ya debieron haberlo leído no solo en el presente rincón de internet, sino en sus redes sociales. Y en caso de que lean estas letras ¿Qué diferencias hay para que se tomen la molestia? Pues, primeramente la forma en la que está redactada, así como el hecho que voy a hacer lo posible para agregar algo nuevo; aunque dudo mucho que vayan a leer esto, lo que me da algo de pie a extenderme.

Después de ese triste intento de introducción, debo comenzar la presente carta abierta con una pregunta ¿Querían ton tanto ahínco el dinero de un país que cada día pierde valor? si ese era su fin creo que lo mejor hubiese sido que se compraran unas cuantas copias del famoso juego de mesa llamado monopolio. De hecho, me atrevo a decir, que esos billetes de copias piratas tienen más valor que los billetes de la cuna de libertadores.

Si ya saben cómo está la situación en Venezuela ¿Qué pasó por sus cabezas en volver a invertir aquí? Honestamente, no sé qué destino tuvieron las otras avalanchas en el resto de lo que una vez fue La Gran Colombia y de eso deben culpar a cierto cronista de blog, quien se ha estado dedicando a no escribir sobre el tema y que seguramente anda pasando hambre. De hecho, no sé si ese señor va a mantener sus pases de prensa con esto de que regresaron y cambiaron su nombre.

He insistido mucho con el asunto que debió usar lo que aprendieron aquí para llevar a cabo algo mejor en otro lado de este continente; de hecho eso es lo que haría un gerente medianamente serio. Y quiero ponerme un poco técnico en este asunto, toda inversión tiene dos características fundamentales, llamadas tiempo y riesgo. Así que invertir en este país y más en su mundillo friki los riesgos son mayores. De hecho, analicen una cosa llamada tiempo; generalmente los mercadillos frikis en esta nación tienen un ciclo de vida de (aproximadamente) unos seis años, después de eso se van a peor.

Y creo que ejemplos de eso hay bastante, de hecho el magno evento friki criollo llegó a su punto más alto en el año 2004, dicho por ellos mismos e irónicamente dicho por ellos mismos. Actualmente  esa gente pasó a ser uno de los grandes eventos a ser una página de una de las redes sociales, apodada como el chismoso mayor, dedicada a hablar del cronograma criollo; un destino bastante triste si lo analizamos con cabeza fría. Y ¿Qué pasó con esa convención capitalina que siempre daba de que hablar? Pues después de un cambio de administración, dio un paso al cementerio. Y casos así hay bastantes y no nos hagamos los tontos, de hecho hasta la insuperable le pasó.

Y es el mismo destino que tendrán buena parte de las actuales, no por nada, beben directamente de los errores, aciertos e incluso actividades que implementaron los mercadillos de días pasados. Podemos argumentar que si hay o no una afición en este país, que el mentado cronograma criollo se encuentra plagado de eventos piratas, que hay que agradecer que se acabaron los grupos y demás cuentos.

A riesgo de equivocarme, si bien hay unos puntos en los cuales estoy plenamente de acuerdo (eventos chatarra, por dar un ejemplo) lo cierto es que si hay una cosa a la que podemos llamar afición aquí, es decir, no será la mejor pero ahí está comprando las entradas de los mercadillos y haciendo de las suyas tanto para bien como para mal. Lo primero que hay que comentar que ya no están tan “al margen” ya que ¿Cuántas referencias les han hecho en la prensa nacional o en algún documental de alguna cadena de televisión menor? Simplemente ese argumento ya no convence y queda de parte de ustedes, si ustedes, los organizadores demostrar que no es así.

Les guste o no, desde los días de los grupos a los de ahora, van a estar en el ojo del huracán y más con esto de las redes sociales, extrañamente, donde la noticia de su regreso fue donde explotó. Y siguiendo con el asunto de las redes sociales, lo que expuso uno de sus viejos compañero de labores fue que le comprometieron la seguridad de las mismas ¿Llegaron a una solución en ese turbio tema?

Ahora pasamos un tema que si bien ya escribí sobre eso, esa cosa llamada el poder de convocatoria. Si había algo de lo que siempre se pavoneaba uno de sus defensores era justamente de esto. si, que cada entrega la convención tenía más asistentes y al sol de hoy me pregunto ¿Dónde estaban las pruebas que le daban legitimidad a ese argumento? Puedo arriesgarme en decir que ese señor tenía acceso a información que otros con pases de prensa no tenían, algo que al sol de hoy se hace evidente, pero en caso de que fuese cierto ¿No les molestaba darlo a conocer? Digo, si hablas del toro al menos ten los cuernos en la mano.

Y si hay un factor que es sumamente delicado a la hora de hacer uno de estos mercadillos, sin importar quienes son sus responsables, es todo lo referente al poder de convocatoria. Esa cosa que se refleja en el número de ventas de boletos. Por muchas pautas publicitarias que se hagan tanto en las redes sociales como en los medios de comunicación tradicional, es pertinente que se hagan una pregunta ¿Podrán llenar el sitio? Hay muchas variables que le pueden jugar en contra; por mucho que el Waterloo criollo dio a conocer que hubo un cambio de administración en sus filas, eso no evitó el resultado de llevarlos al féretro, cosa que deberían cuidar bastante. Aunque, como cosa rara, tendrán que limpiar todo lo que hizo la administración pasada, sin importar que ahora sean otra organización.

Hablemos de la verdadera capital friki criolla.

El presente mar de letras lo escribo a modo de quitarme nudos de la cabeza, quizás para buscar las ideas más claras para un artículo más serio y no precisamente en esta sección. Pero si hay un tema recurrente en el mundo friki de la cuna de libertadores, es todo lo referente a la pregunta ¿Cuál es la verdadera capital de todo este asunto? Si nos preguntamos, la respuesta es bien evidente, ni más ni menos que Caracas.

No es para menos, ya que buena parte de la población de la nación vive en esa parte del país, extrañamente la geografía les juega en contra ya que lo que se conoce como el distrito capital ya que en tamaño, le va mal en comparación con otras regiones de la nación; pero, el asunto es que la “ventaja numérica” que hay en la capital, donde buena parte de las convenciones se llevan a cabo.

Por mucho que se hablaba de que la ciudad jardín, donde habito, tenía copado el cronograma nacional es básicamente por el hecho simple que lejos de la capital, es un poco más fácil llegarles a los aficionados. No nos hagamos los tontos, la ciudad jardín siempre fue una metrópolis en la cual si bien hay muchos eventos, todos duran una entrega, las que han llegado a sobrevivir al inclemente paso del tiempo (en concreto los cinco años que dura el ciclo típico de estas cosas)

Pero si bien es cierto que en los últimos años se ha medio animado el asunto en otros rincones del país, lo cierto es que la capital si bien no contará el número aberrado de una ciudad jardín, quizás en venta de entradas tiene un pequeño margen de superioridad. Aunque también, debo comentar que si bien también ahora se puede disfrutar de las convenciones estilo capitalino, pero en la comodidad de su pequeña urbe. Creo que el mejor ejemplo de eso, no es otra cosa es la joya de la corona que acaba de ponerse en la ciudad jardín; mercadillo que quien sabe si cierto fenómeno de decadencia se encuentre cerca.

Pero nos han estado vendiendo quimeras, al menos en algunos puntos, si regresa alguien con la idea de un movimiento friki que aglomere grupos a nivel nacional, mientras no tenga en su poder la capital, la cosa no le va a funcionar. No solo lo dicen los viejos estudios de mercadeo que se hicieron en la cuna de libertadores, sino que es evidente dado ese pequeño hecho que dije anteriormente, la densidad de población.

No importa cuántos eventos tenga una ciudad según el cronograma criollo, lo que realmente importa es cuánto dinero están dispuesto a utilizar los organizadores para sortear la burocracia pública para poder llevar a cabo estos mercadillos, así de simple, lo que hay que considerar (de forma adicional) muchas variables, pero las ventas de boletos tiene una relación sutil con la densidad de población; pero como se ha dicho ya anteriormente, buena parte del cronograma criollo se encuentra conformado por mercadillos que solo duran una entrega.

La Otra parte de la Polémica.

En vista de que los portales dedicados a informar al mundillo friki criollo solo se han limitado a emitir sus opiniones sobre el asunto del regreso de la convención insuperable, así como su cambio de nombre,  pero la otra parte de la moneda no la quieren ver; saben que está ahí (al menos eso quiero creer) y que es un asunto, una simple variable, que puede afectar todo lo “construido” hasta ahora con respecto al regreso.

Estoy escribiendo sobre el poder de convocatoria, esa variable de la cual, siempre se vanagloriaban los defensores más aguerridos de la convención y que hasta 2013 gozó de cierta salud, pero ¿Qué se puede decir de esa variable hoy?  Si bien es cierto que la mentada ha gozado de buena fama, también ha tenido su buena parte de episodios nada alentadores y su “despedida”, a mi parecer, es uno de estos últimos.

Pero hay que preguntarnos ¿Le puede jugar en contra? Si bien es cierto que el tiempo ha pasado desde la salida de aquel video, que la afición nacional tampoco es que goce de buena memoria tampoco y solo contados, incluyendo los que escriben en páginas más serias, pueden recordar cómo comenzó todo este sarao. Hay muchos elementos que inciden en la variable llamada asistencia, por nombrar algunos  puedo decir precio de la entrada, precio del transporte, invitados, facilidades de conseguir hospedaje son apenas una pequeña muestra de lo que puede incidir.

Si a todo eso, le sumamos el hecho que ya no es tan necesario irse a la capital para ir a un mercadillo de gran tamaño, ya que los regionales (contados) ya pueden darse de tu con tu en tamaño y hasta en asistencia o al hecho que buena parte de la afición actual, no conoció a la convención que hizo tres intentos de regresar y en uno de los más recientes, pues decidió cambiar de nombre.

Al momento en que escribo estas líneas, no se ha comentado algo con respecto con otro detalle muy importante, fecha y sitio del evento. No sé qué puede estar pasando por las mentes de la nueva administración, ya no pueden apelar por su siempre y confiable recurso del sabotaje por parte de terceros, ya que esos  tienen rato bajo tierra y cuando mucho de los nuevos responsables de convención allá en la capital solo emitirán sus respectivas opiniones.