Hablemos un poco sobre ser guerrero del teclado.

El primer comentario intermedio llega, en lo que considero, el mejor de los momentos. No es un secreto para los que vivimos en la cuna de libertadores que ambos bandos del bipartidismo político han usado el término guerrero del teclado a modo de descalificativo para personas que prefieren las palabras a formar parte de una masa sin orientación.

Considero que la pluma es más poderosa que la espada, pero la herida que abre es a largo plazo, es decir, sus resultados posiblemente no los vas a llegar a ver, pero estoy más que seguro que esa persona a la que llegaste con tus palabras poco a poco puede que cambie; considero que el trabajo de las personas que no creemos ni el socialismo del siglo XXI (que es el mismo que el original, no nos hagamos los tontos) y su variante llamada socialdemocracia poco o nada quieren que pienses como individuo.

Aunque cabe preguntarse ¿Cuántos gobiernos han hecho sucumbir esos que se suben a tarimas con micrófonos y emiten largos discursos? Pueden hacer sucumbir al gobierno de turno,  pero dudo mucho que el efecto que tengan sobre las personas que van a ese show tenga el mismo impacto que las palabras que emiten los guerreros del teclado, así que lo mejor que se puede recomendar, es tratar de llevar la fiesta en paz ya que tenemos un enemigo en común.

Hemos visto como ese pacto de la socialdemocracia ya no funciona como antes y las consecuencias que ha traído, así como también estamos viéndolas consecuencias que está trayendo a nivel mundial. Por un lado, al sur del viejo continente con un estallido de partidos de extrema izquierda o amebas políticas o de plano (pero ya en otras partes de Europa) el nacionalismo también se está levantando; irónicamente es en la cuna de libertadores donde la socialdemocracia le muestra un poco los colmillos a sus primos, aunque se hace evidente que ya no tienen la misma popularidad que antes. Siendo así, un extraño caldo de cultivo para llevar nuevas ideas a una sociedad que ha estado muy influenciada por las ideas de corte socialista en todas sus variaciones, matices y colores, les guste o no a unos admitir esa realidad tan notoria.

Daft Punk Random access memory

¿Cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que le hice una reseña a un disco de este dúo francés? Creo que bastante,  pero la música electrónica de alguna forma sigue presente en mi colección de discos y, particularmente, este dúo siempre hace acto de presencia; ya ven que una vez que los escuchas, te haces adicto a ellos.

Lanzado al mercado para el año de 2013, tres años después de su disco que servía de banda sonora para la película Tron, aquí se nota  que se tomaron su tiempo para no solo componer sino jugar con las reglas establecidas con el ya mencionado género y decidieron hacer algo diferente y más acorde con sus aspiraciones. Además todo esto en el marco de un cambio de sello disquero; eso sí, creo que es un disco de estudio (el cuarto de la banda) que marca un cambio, el mero hecho que hayan usado grabaciones de otros colegas músicos así como instrumentos musicales en vivo (dejando de lado los famosos “samples”) además que es un disco lleno de colaboradores que dan su grano de arena para mejorar el resultado final.

Ha sido un largo camino que ha recorrido la banda y su particular visión no solo de ellos mismos, sino de lo que son capaces de hacer y pensar que han dado un cambio tan drástico con un cuarto disco de estudio, dice mucho de ellos. Posiblemente, todo esto los pone en el punto más alto de lo que es la música electrónica francesa y ¿Quién puede negar que a nivel mundial?

Finalizando con: Maison Ikkoku Vol.1

Doña Rumiko Takahashi vuelve a aparecer en el blog y está vez, a riesgo de equivocarme, con una de las obras más famosas de su autoría o una de las tantas obras que le sirvió para abrirse el camino a nivel internacional. Si han leído las historias cortas de la historia, esta obra mantiene el mismo nivel de calidad aunque abandona un poco ciertos elementos sobrenaturales (al menos en este primer tomo).

Pero ¿De qué trata? Pues son los problemas cotidianos y malos entendidos típicos y tópicos de una comedia romántica a la japonesa, donde un patán de buen corazón se enamora de la nueva casera que administra esa singular casa donde se residencia y, a diferencia de otra obra relacionada con el color naranja, cada capítulo es un pequeño avance en la relación entre los personajes así como se ve una evolución en ellos; al ser el primer tomo, poco hay de un drama, ya que el buen humor y los malos entendidos que se tuercen para la comedia están a la orden del día.

En lo personal, creo que la mejor tanda de episodios de esta primera entrega son esos en los que aparece el instructor de tenis, el cual espero no siga esa tradición de la autora en crear personajes secundarios bien interesantes para luego confinarlos al olvido.

Es una obra que se nota que tiene sus años encima (no por nada comenzó a publicarse en 1980 para la casa editorial Shogakukan), lo delata todo desde el estilo de la autora hasta la ropa de los personajes, pero lo interesante es que sigue funcionando hoy. Eso sí, preparen la mandíbula ya que se van a reír bastante aquí. Según leí, en la nada cuestionable wiki, que esta obra se engloba dentro del género Seinen, vamos a ver si futuras entregas pueden confirmar eso.

See Your Space Cowboy

Limpieza de Sangre

De la entrega más reciente a su segunda aventura, el capitán Alatriste se está ganando un espacio en el presente rincón. No es para menos, ya que su autor se le nota por los cuatro costados la influencia de la pluma del gran Dumas; quizás, en su influencia decidió crear a este personaje, pero en vez de mosquetero, lo hizo parte de los famosos (y letales) tercios españoles.

Publicada para el año de 1997, esta aventura comienza fuerte. Con una monja encontrada muerta y el afamado Francisco Quevedo le ordena a su buen amigo, un militar experimentado y que vivió en carne propia el infierno de Flandes, vive alquilando su espada para sobrevivir en la España de Felipe IV; pero los abusos del poder de un párroco en un lejano convento y que de paso, la Inquisición está asomando su fea cabeza al igual que el desalmado espadachín italiano, ese que apareció en “el puente de los asesinos”; cuyas rencillas con el capitán siguen presentes, aunque para mi siguen siendo un poco difusas.

Considero, a riesgo de que la Inquisición me considere un judío escondido, que esta novela la sentí no solo más corta que la antes mencionada, la sentí mucho más dinámica, mucho más ligera a la lectura (no por nada creo que me tardé menos en leerla que la anterior) pero la acción aquí es más constante, al igual que es el suspenso. Pero los hechos históricos aquí son tanto abrumadores, como  (tristemente) esos episodios oscuros relacionados con la Inquisición en la convulsa España  de aquellos días con los que ellos tildaban de herejes así como de otros crímenes.

Lo interesante es que en diez episodios se relata todo los sucesos, de hecho hay espadazos, groserías así como un rescate por todo lo alto que, como cosa rara, podría ser una misión muy riesgosa y que pone en riesgo no solo los recién llegado favores de la corte que ese famoso personaje llamado Quevedo había vuelto a obtener.

 

Megadeth Killing is my business

Yo no recuerdo cuando fue la última vez que reseñé un disco de esta banda, considerada una de las pioneras de ese género llamado Trash Metal, aunque unos consideran que este disco es uno de los tantos que sirvió para darle peso al ya mencionado género; yo creo que demuestra que don Dave quería demostrar que podía ser una piedra en los zapatos de sus antiguos compañeros de banda. Así que, al menos personalmente, creo que lo logró.

Lanzado para el mercado en el año de 1986 este disco hizo de la suyas, con una controversial versión de la canción estas botas así como una canción que estuvo destinada para la banda en la que estuvo una vez don Dave; pero eso si a pesar de que es un disco debut de una banda, es decir ese disco que marcó su llegada a la palestra, pues creo que ha sobrevivido al paso del tiempo a diferencia de otros discos de bandas contemporáneas a ella.

Eso sí, como todo disco debut de una banda, es una clara demostración que la banda estaba comenzando, estaba dando sus primeros pasos en el mercado musical y uno tan de nicho como lo fue en su momento el del rock pesado, ya que en sus comienzo el Trash Metal tenía muchos puntos en común con el punk; es decir, la promoción en base al boca a boca o de las grabaciones caseras durante los conciertos (o los primeros conciertos) de alguna banda hasta que eventualmente, dieran ese primer paso.

¿Qué pasó con la Producción Nacional Independiente? Y al otro lado de la auto censura

El sexto (intento de) de artículo de la nueva línea editorial si bien sigue con ese tema de lo que sucede en la cuna de libertadores, en la presente oportunidad voy a intentar comprender las razones por las cuales buena parte de los medios de comunicación criollos decidieron ponerse una mordaza. Además que otras secciones de este rincón merecen su cuota de cariño; no todo debe centrarse en dos secciones en concreto.

Los ciudadanos, por usar una palabra, hablamos del tema y a riesgo de equivocarme, considerando la realidad en la que estamos, es evidente que tenemos una visión de ese feo asunto de la censura que existe en los medios así como hemos visto la mordaza que estos voluntariamente se pusieron. Y ya saben que no hay peor mordaza que la que uno mismo se pone, ya que no solo te pone en entredicho ante la sociedad que en algún momento de la historia nacional, aunque esto de emitir una falsa sensación de alegría con programas estilo telenovelas o el chavo mientras algo totalmente diferente sucede en las calles de las ciudades, pues no los deja muy bien parados, si somos honestos. Es decir que ver al Zorro cuando realmente hay represión en las vías, se acerca o confirma mucho el miedo que le tienen al gobierno, ese ente que tiene un monopolio en el tema de las comunicaciones dentro de la cuna de libertadores.

Pero al otro lado del espectro radioeléctrico, muy poco sabemos de los problemas que están pasando esas personas. Al igual que el resto de los habitantes de Venezuela, esas personas hacen lo que pueden para llevar comida a sus casas, pero se le empeora el panorama cuando le toca lidiar con ni más ni menos, la Inquisición del Gobierno. Suponerse que aquello que mencioné es difícil, creo que me estoy quedando muy corto, así como el conflicto interno que debería causar eso, entre el asunto de sobrevivir y la formación académica que recibieron o al menos eso quiero creer; ya que el presente problema, al igual que la procesión, se lleva por dentro.

Yo me hago la pregunta que le da título a este (intento de) artículo, ya que no tengo otras palabras para preguntarme ¿Qué pasó con esas promesas de una programación un poco menos acartonada? Lo cierto es que, si bien voy a parecer un disco rayado, el asunto sigue en las mismas. Ya que ¿De qué sirve una programación que trate a la audiencia como seres inteligentes cuando solo basta a un director en robar el presupuesto de un año de la televisora? O ¿Puede darse el hecho que ese proyecto que quiera ver a la audiencia con otros ojos simplemente no sale a luz por alguna razón subjetiva de algún burócrata?

Ciertamente la hipocresía es notoria, el actual gobierno es dueño de buena parte de los medios de comunicación del país o en su defecto los ha convertido en sus cómplices, gracias a dos engendros llamados censura y autocensura; el caso es uno de los graves y que el actual gobierno diga que le están aplicando una “guerra mediática” desde adentro, cuando la realidad es otra. Pero el asunto de fondo, al menos el relacionado con la audiencia, sigue presente ya que esos palacios en el cielo sobre la programación nunca llegaron; ya que por mucho que se escriba sobre la finalización de las telenovelas o que la inquisición hace de las suyas con las multas, el caso es que le conviene al gobierno que se mantenga la situación, poco importa los cambios prometidos.

Por mucho que unos defiendan los “programas nacionales de metal” o sobre que esos canales “del pueblo” que ahora emiten anime ya que “les parece bien”, pero bueno con tal es un logro que debe aplaudirse ante una situación de conspiración mundial en contra de la cuna de libertadores y sus enlatados. Pero bueno ¿Cuáles enlatados? Cuando apenas hay para comer ¿Cómo puede haber enlatados televisados cuando ni siquiera hay para comer o hay medicamentos? Honestamente, poco puedo esperar, ya que han logrado lo imposible; dañar más una sociedad.

See Your Space Cowboy

Finalizando con: La Liga de los Pelirrojos

De nuevo estoy reseñando una obra de Sir Arthur Conan Doyle y su creación más reconocida, el detective privado Sherlock Holmes, esta vez con un relato que conformó parte de los cincuenta y seis que aparecieron en el libro llamado Las Aventuras de Sherlock Holmes; siendo uno de los cuentos que (al parecer) disfrutó mucho el autor en realizar. Ciertamente tiene sus fallas a nivel cronológico, supondré que el autor hizo a toda la velocidad la obra aquí reseñada. Pero bueno, eso no le quita mérito alguno, ya que si bien es el típico caso extravagante  al punto de que no debe recurrir solo a la ayuda de su fiel amigo, el doctor Watson, sino que un viejo conocido suyo de Scotland Yard y un banquero para darle captura a un criminal que se ha creado una Liga de Pelirrojos y ha puesto a un hombre a hacer un trabajo rutinario, mientras el criminal usa el sótano del humilde local del pelirrojo, para llevar a cabo sus fechorías.

Es, al menos personalmente, uno de esos relatos breves del personaje que considero que hubiese funcionado mejor si no hubiese sido concebido como un relato breve, si no siendo un caso que abarcase un buen número de hojas como las otras historias del personaje; pero es un cuento bastante entretenido.